En que se contiene lo sucedido hasta la muerte de Alonso
García Ramón, prosiguiendo la guerra ofensiva
como antes.
| El licenciado Pedro de Vizcarra | |||
| Teniente general por el Rey era, | |||
| Y habiendo sucedido en el gobierno, | |||
| Aunque de mucha edad, el pecho puso | |||
| A la dificultad instantemente, | |||
| Y a la guerra subió desde Santiago | |||
| Llevándose consigo la más gente | |||
| Que la ciudad tenía, y los vecinos | |||
| Que de su voluntad se le ofrecieron | |||
| Viendo puesta su patria en tal extremo, | |||
| Ganada por sus padres con su sangre | |||
| Y que ellos sustentaban con la suya. | |||
| El que señaló y de los primeros | |||
| Fue Luis de Cuevas, que en Arauco había | |||
| Sido ya capitán, y así del Reino | |||
| Alférez general fue hecho ahora. | |||
| Yo que la rota pierna ya tenía | |||
| Soldada, aunque no muy del todo firme, | |||
| Que habiendo sido electo por alcalde | |||
| De Santiago, do tenía mi casa, | |||
| Una vara traía (gruesa tanto | |||
| Como jineta de la infantería) | |||
| Que me servía de arrimo necesario; | |||
| Con todo, me animé de subir arriba | |||
| De la honrosa ocasión instimolado. | |||
| Pero habiendo salido algunas leguas | |||
| De la ciudad, que casi despoblada | |||
| —116→ | |||
| Quedaba, de tal suerte que temieran | |||
| Que los indios y esclavos la ganasen, | |||
| (Como dos o tres veces lo intentaron) | |||
| Por auto me mandó que me quedase | |||
| Por quedar en peligro tan notorio, | |||
| Diciendo el conservarla era importante | |||
| Y ninguna otra cosa más ni tanto, | |||
| Y así juzgaba que esto convenía | |||
| Al servicio de entrambas Majestades | |||
| Más que subir con él, con que vencido | |||
| Hube de obedecer, mostrando gusto, | |||
| Que como dice Tácito Cornelio: | |||
| Lo que por fuerza ha de hacerse, | |||
| Tiene más seguridad | |||
| Hacerlo de voluntad. | |||
| Mas bien entendí el riesgo en que quedaba, | |||
| Que fue de suerte que no mes entero | |||
| Pasó, que no intentasen rebelarse | |||
| Los indios del distrito; y tocada arma | |||
| En todo un día, sólo veinte hombres | |||
| Pude juntar para sacar conmigo, | |||
| Y éstos no bien del todo aderezados; | |||
| Con que corrí hasta Maule, y con castigo | |||
| Pequeño sosegué aquel alboroto. | |||
| Es cuento largo. Al fin con vigilancia | |||
| Salimos deste aprieto, con extremos | |||
| Que, si aquí yo pudiera recontarlos, | |||
| Os admiraran; pero sabed sólo | |||
| Que los frailes de todas religiones, | |||
| En tocando arma, ya con arcabuces, | |||
| Ya con las demás armas que podían, | |||
| Acudían a la guardia a darnos cuerpo; | |||
| Y con éste y con otros artificios | |||
| Que la necesidad pura mostraba, | |||
| Pudimos sustentar tan gran distrito, | |||
| Que es de cien leguas, con cuidado y maña. | |||
| Lo de arriba empezó luego a abrazarse | |||
| En guerra, y a perderse lo más dello. | |||
| Santa Cruz se deshizo, y no de valde, | |||
| Que el poderla sacar costó lanzadas. | |||
| —117→ | |||
| Valdivia se perdió con gran estrago | |||
| Que en ella hicieron nuestros enemigos, | |||
| Sin escapar apenas hombre vivo | |||
| Ni mujer que no fuese a cautiverio | |||
| Con criaturas, niños, religiosos, | |||
| En que pasaron lastimosos cuentos. | |||
| Perdiose algo después la Villa-Rica. | |||
| Los de Osorno se vieron apretados, | |||
| Que también su comarca se alzó luego; | |||
| De que ya que no os cuento alguna parte, | |||
| Este rasguño ved por muestra corta | |||
| Del paño desta grande desventura: | |||
| Y fue que habiendo puesto graves penas | |||
| Sobre que no comiesen los caballos, | |||
| Sin las cuales ninguno se escapara, | |||
| Con recato y secreto los sangraban | |||
| De noche, y con la sangre entretenían | |||
| La vida; más pasó tan adelante | |||
| Esta necesidad en meses treinta, | |||
| Que habiendo allí aportado un indio amigo | |||
| Que acaso entre muy pocos que venían | |||
| De Chilué, acertó a ser mozo y grueso, | |||
| Y habiéndole mandado que guardase | |||
| De su amo y bien cerca los caballos, | |||
| Tardándose y buscado, la cabeza | |||
| Sola fue hallada, y lo demás sin duda | |||
| Crudo comido fue de los soldados: | |||
| Mirad si la hambre andaba bien en punto | |||
| Pues a tal constriñó a cristiana gente. | |||
| Pero esto que aquí os digo es de adelante. | |||
| Volvamos a tomar el hilo roto: | |||
| Arauco aún en el fuerte con trabajo | |||
| Se pudo sustentar, y no pudiera | |||
| A no estar en la costa mesma puesto | |||
| Y poder por la mar ser socorrido, | |||
| Cosa que le ha tenido tanto tiempo. | |||
| En Chilué quedaron muy perdidos, | |||
| Pudiendo por milagro sustentarse | |||
| Por la mar, socorridos con peligro | |||
| Y costa grande más que era el provecho | |||
| —118→ | |||
| Que de así sustentarle se tenía, | |||
| A riesgo de cosarios, que cual dije | |||
| Le tuvieron ganado, y recobrarle | |||
| En riesgo puso lo que allí quedaba | |||
| En lo de arriba todo, y hasta ahora | |||
| Más el punto que el útil le sustenta. | |||
| Y volviendo a tratar de Santiago, | |||
| Que es cabeza del Reino como digo, | |||
| Llegó a estar en aprieto tan notorio | |||
| Que de milagro más nos sustentamos | |||
| En él que con las fuerzas corporales, | |||
| Que si se alzara la comarca toda | |||
| A puñados de tierra nos mataran; | |||
| Y fue muy cierta cosa lo trataron, | |||
| Y aunque sus intenciones descubrimos, | |||
| Y con severidad los castigamos, | |||
| Tengo por muy sin duda que de hecho | |||
| Se alzaran, si la suma Providencia | |||
| Por su misericordia no lo obrara | |||
| Por medios cuales nunca imaginamos. | |||
| Y uno fue, y no el menor, que a Buenos Aires | |||
| Habiendo ya llegado mala fama | |||
| Desta calamidad y grande aprieto, | |||
| Y su gobernador, que era don Diego | |||
| Rodríguez de Valdés y de La Banda, | |||
| Tomándola cual cosa de importancia | |||
| Al servicio del Rey y señor nuestro, | |||
| Y con el celo que ministros tales | |||
| Acuden luego a semejantes cosas, | |||
| Y aunque se hallaba sin hacienda alguna | |||
| Real que poder gastar, ni suya equivalente | |||
| Válido de su industria y de su gracia, | |||
| Trató con una escuadra que aportado | |||
| Había de portugueses a aquel puerto, | |||
| El servicio que a Dios y al Rey harían | |||
| En socorrer necesidad tan grande, | |||
| Y como dél sería presentado | |||
| Ante Su Majestad, con vivo esfuerzo, | |||
| Ofreciendo enviar para animarlos | |||
| A su mesmo sobrino don Francisco | |||
| —119→ | |||
| Rodríguez y de Ovalle, que consigo | |||
| Traído había, y como hijo amaba; | |||
| Y moviéndoles Dios los corazones, | |||
| Que era bizarra gente y noble della, | |||
| Abrazaron la empresa y aceptaron | |||
| Por capitán al dicho don Francisco, | |||
| El cual se le otorgó con gusto suyo, | |||
| Que acudiendo a su noble nacimiento | |||
| A servir a su Rey así ofreciose; | |||
| Y juntando setenta brevemente, | |||
| Y doblando jornadas, fue volando | |||
| Por entrar aquel año, que a tardarse | |||
| No pudiera pasar la cordillera; | |||
| Y era el entrar entonces la importancia, | |||
| Y apenas alcanzó a pasar hallando | |||
| La cordillera ya de nieve llena; | |||
| Y con cincuenta dellos entró en Chile, | |||
| Que a los demás faltaron los caballos, | |||
| O quizá voluntad perseverante, | |||
| Que hizo la de los más de más estima. | |||
| Llegó a veinte de abril en coyuntura | |||
| Que estaba la ciudad como ya he dicho, | |||
| Cercadas y barreadas ya las calles | |||
| De tapias, y velándonos las noches, | |||
| Aunque esto fue adelante poco tiempo | |||
| En el gobierno que siguiose déste. | |||
| Y en tan buena ocasión fue su llegada | |||
| Que del Cielo caídos parecieron, | |||
| Y mitigaron los intentos malos | |||
| Que estaban a la clara descubiertos; | |||
| De que habiendo a Vizcarra ya avisado, | |||
| También dejó venir alguna gente | |||
| En confianza de la que del reino | |||
| Del Pirú se aguardaba cada día, | |||
| Que llegó luego, como ya veremos, | |||
| Y antes a Santiago la que digo. | |||
| Y pasado el conflicto y apretura | |||
| Militó en aquel Reino aquella gente | |||
| Con menos premio que merecimiento, | |||
| Cosa ordinaria ya en aquella tierra | |||
| —120→ | |||
| Y como mal de muchos tolerado, | |||
| Con más paciencia que es agradecido; | |||
| Digo en lo temporal, que Dios bien paga | |||
| Si es que ellos por servirle lo hicieron, | |||
| Como su capitán debió sin duda, | |||
| Que si no tiene bien lo que merece | |||
| En tierra pobre, tiene parte rica, | |||
| Y es de todos amado con estima, | |||
| A que obliga su gran merecimiento. | |||
| Pero volviendo al cuento lastimoso, | |||
| Tan victoriosos ya los rebelados | |||
| Hacían insolencias inauditas | |||
| Matando sacerdotes y criaturas | |||
| Inculpables, por bárbara arrogancia, | |||
| Sin que hallase en ellos piedad alguna | |||
| Alma de las que fueron a sus manos, | |||
| En que pasaron cosas increibles: | |||
| Que si la prosperidad | |||
| Hace a buenos insolentes, | |||
| ¡Qué hará a bárbaras gentes44! | |||
| Andando en este fuego pues el Reino, | |||
| Del Pirú a gobernarle fue enviado | |||
| Un rico caballero de gran suerte, | |||
| Llamado don Francisco de Quiñones, | |||
| Que con la gente que consigo trujo | |||
| Y la que juntar pudo veterana, | |||
| Los guerreó con valeroso brío, | |||
| Y en ocasiones que se le ofrecieron | |||
| Les ganó dos victorias de importancia, | |||
| Por un su general bien gobernadas, | |||
| Que Francisco Jufré tuvo por nombre, | |||
| Y muy grande en la guerra le tenía, | |||
| Ganado en ocasiones mil antiguas, | |||
| De Bernal compañero y de los bravos | |||
| Que en los cercos de Arauco y en el tiempo | |||
| De la Audiencia con él siempre anduvieron, | |||
| Y aquí mostró sus manos y destreza, | |||
| —121→ | |||
| Que bien los sabios afirman | |||
| Ser la verdadera ciencia | |||
| La que muestra la experiencia45. | |||
| Y aunque enfrenó algún tanto al enemigo | |||
| Y a la Imperial y Ongol, que habían quedado | |||
| En pie, a salvo sacó, y a los de arriba | |||
| Socorrió, y cuantos indios en sus manos | |||
| Cayeron, con rigor los castigaba, | |||
| Por lo que, como bárbaros, hicieron | |||
| En las victorias de Valdivia y Rica; | |||
| Con que los espanto de tal manera | |||
| Que temblaban de oír su nombre sólo, | |||
| Y no se le atrevían fácilmente, | |||
| Cosa que así convino en aquel tiempo | |||
| A la causa común; pero con todo | |||
| Se tuvo a exceso grande su castigo. | |||
| Mas habiendo enfermado gravemente | |||
| Y visto que las cosas de la guerra | |||
| Iban más a largo que él creído había, | |||
| Y que su enfermedad y muchos años | |||
| Retardarían en algo el curso della, | |||
| Contrario efecto a la voluntad grande | |||
| Con que ofreció su vida a ambas Majestades, | |||
| Pidió licencia para retirarse | |||
| Mediante la persona venerable | |||
| Del muy santo Arzobispo, su cuñado46, | |||
| Cosa que fue muy fácil, porque había | |||
| Pretensos mil allí de aquel gobierno. | |||
| Y vino a sucederle con contento | |||
| Del Reino todo y general aplauso, | |||
| Un tal sujeto cual el deseo mismo | |||
| A medida del gusto pedir pudo, | |||
| En que cumplió el Virrey aquel adagio | |||
| —122→ | |||
| De Séneca, que dice y es muy cierto: | |||
| Si al digno oficio das, | |||
| Con uno por muchos modos, | |||
| Gratos obligas a todos. | |||
| Y fue el que dije. Fue maese de campo | |||
| De don Alonso y se llamaba Alonso | |||
| García Ramón, cursado en esta guerra, | |||
| De Cuenca natural, valeroso hombre, | |||
| De muy buen talle, afable cortesía, | |||
| Y agasajador grande de soldados, | |||
| Llanísimo con todos los humildes, | |||
| En cumplimiento de que dijo el Sabio: | |||
| Si por retor te eligieren, | |||
| No te ensalces, mas serás | |||
| Como uno de los demás; | |||
| Mas con los demasiados muy brioso, | |||
| Que los fuertes con los bravos | |||
| Feroces como el león, | |||
| Y con mansos, mansos son47. | |||
| Pero hallando la tierra en un estado | |||
| Tan trabajoso, y tan disminuida | |||
| De fuerza, y los contrarios tan feroces, | |||
| Ensangrentados con victorias tantas, | |||
| En tantos males solamente pudo | |||
| Poner el pecho osado a la fortuna | |||
| Opuesta y declarada en nuestro daño, | |||
| Y hacer retrocediese la corriente | |||
| De la avenida, que tan cerca estaba, | |||
| Que dejando a Chillán como aislado | |||
| Hasta Maule, llegaba ya la guerra, | |||
| Y desta parte a términos no lejos | |||
| De la mesma ciudad de Santiago, | |||
| Donde nunca llegó desde que fueron | |||
| En su primer principio conquistados; | |||
| Porque apenas subimos a trabarla | |||
| Con los rebeldes que la habían traído, | |||
| Cuando se tuvo nueva que ya en Lima | |||
| —123→ | |||
| Alonso48 de Ribera se hallaba, | |||
| Que por el Rey llevaba aquel gobierno, | |||
| Con que hubo de envainar la espada luego, | |||
| Y a Lima se volvió, si muy honrado, | |||
| Gastado y empeñado y discontento, | |||
| Que tan presto paró aquel regocijo | |||
| Con que del Reino todo recebido | |||
| Fue, y aplaudido mucho, y festejado. | |||
| ¡Cosas del mundo! Pero a poco rato | |||
| Le veremos volver con más asiento, | |||
| Enriquecido mucho de esperanzas, | |||
| Que aunque fundadas bien en congruencias | |||
| Que por buena razón prometían mucho, | |||
| En humo paró todo su aparato. | |||
| Trujo el ya dicho Alonso de Ribera | |||
| Gran fama de soldado, porque en Flandes | |||
| Fue capitán de estima, y muy probada | |||
| Su intención en difíciles empresas | |||
| Sacó, y fue de la fama celebrado; | |||
| Y en la Pontificial49y otras historias | |||
| Se cuentan valerosas cosas suyas. | |||
| Trujo muy buena gente y situaciones | |||
| Hechas en el Pirú en las reales cajas | |||
| Para los estipendios desta guerra, | |||
| Que antes más limitados eran mucho. | |||
| —124→ | |||
| Y lo primero en que se mostró diestro | |||
| Fue en el poner en punto infantería, | |||
| Cosa que hasta allí no se había usado, | |||
| Y así dificultades muchas tuvo | |||
| Que venció su valor, industria y maña; | |||
| Y cosa que ha importado muy sin duda | |||
| El no haberse perdido el Reino todo, | |||
| Que perdidose hubiera a no tenerla | |||
| En los recuentros que han después pasado, | |||
| Porque habiendo ganado los rebeldes | |||
| Tantas victorias, y hechose maestros | |||
| Ya de caballería, es otra cosa | |||
| El pelear con ellos que solía. | |||
| Y en lo que se mostró maestro grande | |||
| Fue en estimar a Arauco50 y bastecerle, | |||
| Conociendo era el punto de la guerra | |||
| En que todo su bueno consistía. | |||
| Finalmente, dio fuerte a la milicia | |||
| Por nuevo modo, que aún se sustentaba | |||
| Muy a lo baquiano, regalona, | |||
| Cosa que ya la tierra no sufría | |||
| Por tener enemigo ya más diestro, | |||
| Más poderoso, fuerte, y más pujante; | |||
| Y esto fue tan a tiempo y tan de verás, | |||
| Que se le debe mucho en esta parte, | |||
| Sin embargo que, más bien informado | |||
| Por lo que con experiencia vio a sus ojos, | |||
| Mezcló caballería con los infantes | |||
| Para matar la caza dellos levantada | |||
| En todos los alcances y derrotas, | |||
| Con que tornó la guerra conveniente, | |||
| Y no en más desconforme al primer uso | |||
| De que bocas de fuego a pie sirviesen, | |||
| Y no a caballo, como antes servían, | |||
| Lo cual, si bien se pesa en igual cuenta, | |||
| Muchos hay que se atienen a la antigua. | |||
| Envió socorro arriba, que aún duraba | |||
| —125→ | |||
| Cercada Osorno, en los trabajos puesta | |||
| Que os conté adelantándome denantes. | |||
| Mas no surtió el efecto pretendido | |||
| Por perderse un navío en recio tiempo, | |||
| Que esto y la muerte del coronel Campo, | |||
| Que es larga de contar, y aunque la historia | |||
| Tendrá en ella que hacer, causaron luego | |||
| Que del todo aquel año despoblasen, | |||
| Y a un fuerte en Chilhué se redujesen. | |||
| En Valdivia otro fuerte se había hecho | |||
| En que pasaban admirables cosas, | |||
| Que en su tanto no fueron ni mayores | |||
| Las de Jerusalén ni de Numancia, | |||
| Ni más su hambre ni exquisitos casos, | |||
| Porque ocurrieron en un tiempo mesmo | |||
| Sobre esta gente cuatro plagas juntas, | |||
| De peste, hambre y guerra, y sus motines, | |||
| Con que, sobre ser pocos, se mataban | |||
| Unos a otros con mortales odios; | |||
| Y al fin de ciento y quince que allí entraron, | |||
| Vinieron a quedar en veinte y ocho; | |||
| Y si lugar tuviera desto sólo | |||
| Poderos bien contar, os admirara. | |||
| Guerreó pues Ribera las comarcas | |||
| De Concepción, Chillán y Biobío | |||
| Con tal destreza y vigilancia tanta, | |||
| Que con un buen socorro que le vino | |||
| De España, de quinientos hombres juntos, | |||
| Ya los vino a rendir a pura fuerza | |||
| Sin que excusar pudiesen el hacerlo, | |||
| Y así con condición de reducirse | |||
| A donde les mandase, paz le dieron, | |||
| Que se entendió sería más estable | |||
| Por ser ganada a fuerza de balazos, | |||
| Y no por el camino que otras veces, | |||
| Porque tanta blandura como ha habido, | |||
| Tras de tantas mudanzas y traiciones, | |||
| Castigo merecían, y no clemencia. | |||
| Pero estaba la cosa ya de modo | |||
| Que más dificultades tenía que antes, | |||
| —126→ | |||
| Aunque imposible no, como otros dicen. | |||
| En el Estado entró y corrió la costa | |||
| Que también le dio paz, más con cautela, | |||
| Y si quisiera prolongarse mucho, | |||
| Lo mesmo hicieran todos adelante; | |||
| Pero como soldado tan experto | |||
| Echando bien de ver por lo pasado | |||
| Que no le convenía así aceptarla, | |||
| Sólo se extendió a aquello que podía | |||
| Guarnecer de presidios bien cubiertos. | |||
| Pobló en lo conquistado cuatro fuertes | |||
| Puestos en sitios importantes mucho, | |||
| Do los otros estaban asentados | |||
| .............................................................. | |||
| ..............................................................51 | |||
| Que él a mí me decía, en coyunturas | |||
| Y que entender donde eran estas tales, | |||
| Era la ciencia toda de la guerra; | |||
| En Biobío dos afuera estaban, | |||
| En Lebo y Tucapel los dos adentro, | |||
| Porque mirado bien esto podía | |||
| Sustentar sólo con tan poca fuerza. | |||
| Pero como soldado siempre sido | |||
| Había, y administrar justicia es otra | |||
| Ciencia muy diferente, porque dice | |||
| El famoso Cornelio esta sentencia: | |||
| Gobernar bien en la paz, | |||
| No igual, mas más bien encierra | |||
| Que haber victoria en la guerra; | |||
| Siendo en esto novicio, algo arrojose | |||
| En algunos castigos y otras cosas | |||
| Viniendo a Santiago, que le dieron | |||
| De muy precipitado odioso nombre; | |||
| Y dijo San Anselmo, doctor santo: | |||
| La justicia fervorosa | |||
| Ha de ser, mas no arrojada, | |||
| —127→ | |||
| Ni en nada precipitada. | |||
| Y al fin llegando a España cosas tales, | |||
| Enviose aquel gobierno proveído | |||
| En su antecesor mesmo que, apoyado | |||
| Del virrey del Pirú, como su hechura, | |||
| Y como quien sin duda merecía | |||
| Mucho por sus servicios tan notorios, | |||
| Alcanzó tanto que por el Consejo52 | |||
| Fue promovido a tan honroso puesto, | |||
| Y un lucido socorro de mil hombres | |||
| Se le enviaron, que por Buenos Aires | |||
| El general Mosquera puso en Chile; | |||
| Y con él casi a un tiempo allí aportaron, | |||
| De gente tan lustrosa y efectiva | |||
| Que a la guerra de Flandes diera aliento. | |||
| Y a Alonso de Ribera le mandaron | |||
| Al gobierno pasar de los Juríes, | |||
| Que estaba vaco, y era muy debido | |||
| A sus grandes servicios ocuparle. | |||
| Viose Chile este tiempo de esperanzas | |||
| Enriquecido tanto que no había | |||
| Quien no se prometiese buena suerte | |||
| Y una tranquila paz; pero ésta siempre | |||
| Es don que le da Dios, no fuerza humana; | |||
| Y sin duda pecados, que eran muchos | |||
| Los de los que allí estábamos, pudieron | |||
| Hacer desvanecer este aparato. | |||
| Con él subió a la guerra, y en Santiago | |||
| Y su obispado de ciudades cinco | |||
| Dejándome las cosas de milicia | |||
| Encomendadas, con honroso modo, | |||
| Cosa que estimé más que mayor premio; | |||
| Y todo el tiempo que a mi cargo fueron, | |||
| Gozó la tierra y mar de paz tranquila, | |||
| Porque ni inglés entró ni hubo alzamiento. | |||
| Venía Alonso García en grande empeño | |||
| Del Pirú con criados de virreyes | |||
| Y de otros personajes, muy cargado, | |||
| —128→ | |||
| Peso que le aterró los pensamientos. | |||
| Vencieron su prudencia tantos grillos, | |||
| Que bien dijo Cornelio como sabio: | |||
| Perderase la milicia | |||
| Los bisoños prefiriendo, | |||
| Los méritos posponiendo. | |||
| Por lo cual dice Séneca y es forzoso: | |||
| Quien beneficios recibe | |||
| Su libertad ya vendió, | |||
| Pues obligado quedó. | |||
| Hizo elecciones muchas no acertadas, | |||
| Y en fin, fuese por ésta o otra causa, | |||
| Luego empezó a tener sucesos malos, | |||
| Y fueron tantos y tan lastimosos | |||
| Que no puedo ni quiero recontarlos, | |||
| Que fuera a hacer historia y no compendio. | |||
| Mas, como tenía fuerzas, reparose, | |||
| Y vino a compensar malo con bueno, | |||
| Y a pasos, aunque lentos, fue ganando | |||
| Algunos puestos importantes mucho, | |||
| Volviendo a reducir lo que en su tiempo | |||
| Por sus azares se le había perdido, | |||
| Y por la obstinación de aquella gente | |||
| Tan bárbara, inconstante, y tan traidora. | |||
| A Conopuille y parte de Guadaba | |||
| Rindió de nuevo, y de los purenes | |||
| Ganó una gran batalla, donde estuvo | |||
| Al principio en peligro bien notorio | |||
| Por haberle hallado el enemigo | |||
| Desparcida su gente en una tala | |||
| De sus mieses, legumbres y comidas. | |||
| Y en este tiempo, que era ya en el año | |||
| Mil y seiscientos y nueve por setiembre, | |||
| Mandó el Rey se asentase en Santiago | |||
| Audiencia Real, de que fue presidente, | |||
| Que tanto la virtud ensalza al hombre; | |||
| A la cual se dio asiento conviniente | |||
| Con el grande aparato que convino, | |||
| Y hecho esto, se volvió a seguir su guerra, | |||
| Quedándola fundando el oidor Merlo. | |||
—129→
En que se resume todo lo sucedido hasta el año de
1628
| Poco después murió Ramón valiente, | |||
| Y en su lugar para gobierno y guerra | |||
| Nombró al doctor Luis Merlo de la Fuente, | |||
| Oidor, ministro grave y muy perito, | |||
| Que asentar el Audiencia allí había ido | |||
| Con comisión real para su planta, | |||
| Capaz sujeto para grandes cosas, | |||
| Como lo mostró Dios en los aciertos | |||
| Tan admirables que le dio en la guerra, | |||
| Pues no siendo soldado, cual si en todo | |||
| El curso de su vida atentamente | |||
| Sólo hubiera atendido especulando | |||
| Al progreso más útil de su asiento, | |||
| Puso las cosas della tan en punto | |||
| Que fuera alargar esto referillas, | |||
| Sacando del no ser al conviniente | |||
| Muchas de efectos muy considerables, | |||
| Con grande suavidad y loable nombre, | |||
| Venciendo con razones los abusos, | |||
| Con loa de los aciertos buenos dellos. | |||
| Abominó grandemente las malocas | |||
| Hechas muy a lo largo en trasnochadas, | |||
| Por ser viciosas mucho a la conciencia, | |||
| Y medio pernicioso y muy contrario | |||
| Del asiento y la paz que se procura, | |||
| Y de obstinación grave de los indios, | |||
| Y a los soldados nuestros muy penosas, | |||
| Y muy ocasionadas a mil daños, | |||
| Y sólo tolerables al abrigo | |||
| De ejército plantado en la campaña, | |||
| Que con notoriedad va apercibiendo | |||
| Nos den paz, o procuren su defensa, | |||
| Y no con diligencias no seguras | |||
| Cazarlos de improviso en trasnochadas. | |||
| Juzgó por muy dañosos tantos fuertes, | |||
| —130→ | |||
| Y por de ningún fruto los soldados | |||
| Perdidamente en muchos detenidos, | |||
| Y muy más los reclusos más adentro | |||
| En las tierras de aquellos enemigos; | |||
| Pues no siendo su esencia más que engaño | |||
| Con que dar a entender a quien lo ignora | |||
| Que hasta aquellos sitios están quietas | |||
| Las tierras todas de nuestras fronteras, | |||
| Siendo cierto que fue perdido el tiempo | |||
| Gastado en fabricar aquellos fuertes, | |||
| Y dañoso y penoso y de gran riesgo | |||
| Bastecerlos en tierras de enemigos, | |||
| Y no con más servicio que un terrero | |||
| De mil desenvolturas, que les dicen, | |||
| Como a gente reclusa encarcelada | |||
| Que no goza un pie libre en la campaña, | |||
| Sangrando para afrentas53 semejantes | |||
| Las fuerzas del ejército, que había | |||
| De ser castillo fuerte en todas partes; | |||
| El cual, siendo pujante a donde quiera, | |||
| Será libre señor de la campaña, | |||
| Y con ella de aquellos enemigos; | |||
| Y no lo siendo della, todos fuertes | |||
| No le servirán más que de despojos | |||
| Con cuatro días de cerco al enemigo. | |||
| Con cuya mira destas y otras cosas, | |||
| Y la dificultad de haber socorro, | |||
| Y el deseo de servir a desempeño | |||
| De una conciencia limpia y no manchada, | |||
| Le causó gran desvelo, y dio motivo | |||
| Para mudar las piezas de aquel juego. | |||
| Sacó de las reclusas a campaña | |||
| Todas las que juzgó más convinientes | |||
| A los grandes servicios que esperaba | |||
| Tenía de hacer a ambas Majestades, | |||
| Cuya esperanza le salió muy cierta. | |||
| Mudó ministros y otros capitanes, | |||
| Y eligió en su lugar sujetos tales, | |||
| —131→ | |||
| De quien se prometió segura ayuda | |||
| En los trances que a cada uno tocase. | |||
| Fue único entre los gobernadores | |||
| Que campeó cuatro meses de contino, | |||
| Sin cesar día ninguno de hacer guerra, | |||
| Y la hizo muy cruel aquellos indios. | |||
| Destrozó, entre otros muchos, los purenes | |||
| Y en primero lugar, que así convino | |||
| Por ser los más soberbios y que atroces | |||
| Muertes dieron a dos gobernadores, | |||
| Don Pedro de Valdivia y a Loyola, | |||
| Y los que de contino habían sido | |||
| Cabezas causadoras de inquietudes, | |||
| Los cuales sin cesar han sustentado | |||
| Y sido los que siempre gobernaron | |||
| Todos los alborotos de la guerra; | |||
| Con esperanza en Dios que si cortase | |||
| De aquellos principales las cabezas, | |||
| Como de su clemencia confiaba, | |||
| Los demás, como miembros troncos dellas, | |||
| Le habían de dar la paz tan deseada; | |||
| Y como Dios es fiel a los que sólo | |||
| Tratan de su servicio, gloria y honra, | |||
| Redujo a tal miseria la arrogancia | |||
| De aquellos enemigos tan lozanos, | |||
| Que los necesitó a dejar sus tierras | |||
| Y reducirse a las de otras provincias, | |||
| Y a servir los que fueron tan servidos | |||
| Por no morir de hambre en su aillaregua, | |||
| Trance jamás no visto en aquel Reino, | |||
| Sin embargo de haber los más tenido | |||
| De cuantos gobernaron todo aquello | |||
| Pobladas las ciudades Imperial, | |||
| Rica, Valdivia, y la de Ongol y Osorno, | |||
| Con grandes vecindades todas ellas | |||
| De encomenderos ricos y soldados, | |||
| Y en términos de cada una de todas | |||
| Muchos millares de indios naturales | |||
| Avecindados de paz y amigos nuestros; | |||
| Y en medio de unos y otros, los purenes | |||
| —132→ | |||
| Cercados como toros en el coso, | |||
| Y sin embargo de tantas más ayudas | |||
| Que sus predecesores no lograron | |||
| Pues ni un indio puren echar afuera | |||
| Teniéndolos de guerra el oidor Merlo | |||
| Con los de las ciudades ya nombradas, | |||
| Y no con más socorro que del cielo | |||
| Y las reliquias solas que quedaron | |||
| De desgracias que su antecesor tuvo, | |||
| En que más de trescientos le mataron, | |||
| Los rindió y destrozó, como os he dicho, | |||
| Venciendo tres batallas en sus tierras, | |||
| Con muerte y cautiverio de mil dellos, | |||
| Y tala general de sus comidas, | |||
| Quema de casas, buyos54, rancherías, | |||
| Con asombro común de aquella guerra. | |||
| Ni jamás en aquel Reino se ha visto | |||
| Otro gobernador que campease | |||
| Desde principio de noviembre, ques | |||
| El mes final de aquella primavera; | |||
| Ni otro cual él se halló en todas facciones, | |||
| Por menudas que fuesen, cual él iba | |||
| Alegre en compañía de sus soldados, | |||
| Celando mucho el conservar sus vidas, | |||
| Como él, que hacía tan grande aprecio dellas, | |||
| Y vía daños atroces que han causado | |||
| Omisiones de algunos muy culposas. | |||
| Y así le dio Dios muchas suertes buenas | |||
| Que fuera larga acción el numerallas, | |||
| Y el notar que estudiante y no soldado | |||
| Y en gobierno tan corto de seis meses | |||
| De tal modo estudió, que sienten todos | |||
| Fueran sus obras de un tan gran ministro, | |||
| Cual la aclamación pública pregona, | |||
| Muy del servicio de ambas Majestades, | |||
| Limpias de todos vicios y codicias, | |||
| —133→ | |||
| En modo que, de todos los despojos | |||
| Que le dio Dios en todo su gobierno, | |||
| Jamás reservó en sí pieza ninguna | |||
| Gozoso de las dar a sus soldados | |||
| En parte de algún premio tan debido | |||
| A los grandes servicios que hicieron | |||
| A su Dios y a su Rey, por orden suya, | |||
| Y sin desgracia alguna; caso raro. | |||
| Y muy raro también fue el haber sido | |||
| Tan amado de todos los soldados, | |||
| Los cuales a una voz hasta hoy confiesan | |||
| Restaurador del bien y honor de todos | |||
| Por mil glorias ganadas francamente, | |||
| Libres de los azares y zozobras | |||
| Que de ordinario los demás tuvieron. | |||
| Y es plácito común que si durara | |||
| Solos dos años en su buen gobierno, | |||
| Le diera Dios la paz tan deseada, | |||
| Como el blanco en que puso sus acciones. | |||
| Y es esta voz común de todo el Reino, | |||
| Y que los indios dél se la ofrecieron | |||
| Temerosos de su total ruina, | |||
| La cual él difirió más de dos meses | |||
| Por castigar mejor tantas maldades, | |||
| Y obligarlos con ello a paz segura, | |||
| Que aunque indisposiciones le acosaban, | |||
| Que otro celo menor excusar pudieran, | |||
| Con amor y valor las componía | |||
| Mirando al cumplimiento de su oficio, | |||
| Contra el cual sus dolores no impidiesen | |||
| El curso del servir tan importante. | |||
| En sus órdenes fue muy recatado, | |||
| Guardó grande secreto en sus facciones, | |||
| Hizo castigos muy justificados | |||
| De gente belicosa (a fuer de guerra) | |||
| Los muchos con lo poco escarmentado, | |||
| Sin pasión, sin crueldad, sin miedo alguno, | |||
| Sino un justo deseo de justicia; | |||
| Y con éste ganó de Quechereguas, | |||
| De Coipo, y de Notuco, y Cayopangue, | |||
| —134→ | |||
| Y otros lebos de guerra, paz segura. | |||
| Pero ¡qué mucho! Con la mira al norte | |||
| Que siempre tuvo en caridad fundada, | |||
| Repartiendo de sola su hacienda | |||
| Mayor socorro a pobres que sumaba | |||
| Su salario doblado, algunas veces, | |||
| Y tal vez hubo dellas que sus mismas | |||
| Camisas repartió a pobres soldados, | |||
| Con parte de la ropa de su cama, | |||
| Quedándose con dos, no las mejores; | |||
| Y así salió del Reino honrado y pobre, | |||
| Pudiendo salir rico y no así honrado, | |||
| Con nombre de divino en su gobierno; | |||
| Y tal gloria, que en él no entró enemigo | |||
| A nuestra paz, y se gozó tan quieta | |||
| Cual nunca en aquel Reino se ha tenido. | |||
| ¡Y qué mucho! Si todo lo celaba | |||
| Y a cualquiera desmán con presto acuerdo | |||
| Acudía en persona a repararlo. | |||
| Y habiendo en uno grave, con presteza | |||
| Convencido en Arauco cinco reos, | |||
| Caciques principales de su Estado, | |||
| En el feo criminal de majestad lesa | |||
| Tratando levantar la tierra toda, | |||
| Antes que en ella esta traición sonara, | |||
| De su presto castigo corrió fama, | |||
| Con premio a los leales juntamente | |||
| Que no abrazaron su hecho criminoso. | |||
| Y como el de esta acción fue tan loable | |||
| Y a tan debido tiempo ejecutado, | |||
| Hizo de todos ellos los más fieles | |||
| Amigos y soldados, que a su lado | |||
| Campearon con él todo su gobierno. | |||
| Y entre mil cosas loables que en él hubo, | |||
| La virtud y buen ejemplo no permiten | |||
| Que deje yo en silencio el como uno | |||
| De los cinco traidores convencido, | |||
| Antes de ejecutarse su sentencia | |||
| Le ofreció cinco hermosas barras de oro, | |||
| Porque sobreseyese en su castigo, | |||
| —135→ | |||
| Mas el gobernador, recto y prudente, | |||
| Dijo a los medianeros deste trato, | |||
| Que no era vendedor de la justicia, | |||
| Sino ejecutor fiel de sus virtudes; | |||
| Y que hacerla en el caso convenía | |||
| Al servicio de Dios y paz del Reino, | |||
| Y también que sus barras las gozasen | |||
| Los hijos y mujer de Quilaquirque, | |||
| Que tal fue el apellido de aquel reo. | |||
| Y muy a la referida es semejante | |||
| Otra acción, que volviendo a retirarse | |||
| Del cuidado y servicio de la guerra, | |||
| Por dejar ya el ejército entregado | |||
| Al sucesor que tuvo, y caminando | |||
| Por Quilacoya, minas ricas de oro, | |||
| Topó por la derrota que llevaba | |||
| Unos indios que lo estaban sacando, | |||
| Para lo cual traían encaminada | |||
| Una reguera de agua que caía | |||
| Sobre dos varas de alto de barranca, | |||
| Cuya tierra era cebo a la chorrera | |||
| Y poza en que aquel agua descolgaba, | |||
| Donde dos de los indios con dos palas | |||
| De hierro y con sus pies desmenuzando | |||
| Iban la tierra que otros allí echaban; | |||
| Y habiendo estado atento un breve espacio | |||
| Viendo la ocupación de aquella saca, | |||
| Uno de los soldados que de escolta | |||
| Iban con él hasta ponerle en Penco, | |||
| Ciudad más principal de las fronteras, | |||
| Dijo a los lavadores que lavasen | |||
| En una bategüela un poco de oro | |||
| Del que en la poza casi limpio estaba | |||
| Para vello el apó, que así ellos nombran | |||
| Al general que gobernó la guerra, | |||
| Lo cual él resistió, y a todos dijo: | |||
| No lo saquéis, ni quiera Dios que en Chile | |||
| Vea yo en polvo, ni en tejos, ni en barreta | |||
| Metal que tantos daños ha causado | |||
| Así a gobernadores como al Reino, | |||
| —136→ | |||
| Su paz, y al mayor bien de aquestos indios; | |||
| Y estad ciertos que, con favor del cielo, | |||
| Tengo de lograr bien aqueste intento, | |||
| Y que habiendo ocupado tantos años | |||
| Los primeros lugares deste Reino, | |||
| Tengo de salir dél sin haber sido | |||
| De barreta señor ni tejo de oro, | |||
| Y lo que es más, sin ver ni un grano en polvo. | |||
| Y habiendo el oidor Merlo gobernado | |||
| Con gran felicidad seis meses solos, | |||
| Y con práctica ciencia demostrado | |||
| Lo que Jenofón sabio dejó escrito, | |||
| Que se ayudan las armas con las letras, | |||
| Estando el Reino en vivas esperanzas | |||
| De la paz tan cercana que antevia, | |||
| Le cortó a todo el hilo la llegada | |||
| Del sucesor que vino a presto vuelo | |||
| Del Virrey enviado (que lo era | |||
| Entonces el marqués de Montes Claros) | |||
| Un su criado, capitán Juan Jara | |||
| Quemada, que era muy capaz sujeto. | |||
| Visitó los presidios en llegando, | |||
| Y socorridos y bien enterado | |||
| Del estado presente, retirose | |||
| A hibernar (que era tiempo ya de hacerlo) | |||
| Hasta la Concepción, cercana a todas | |||
| Las fronteras de guerra, de importancia, | |||
| Desde donde ordenó algunas facciones | |||
| Que su maese de campo ejecutaba, | |||
| Que era Pedro Cortés, con buen suceso. | |||
| En las más cosas por su traza buena | |||
| Y destreza mayor de un tal ministro, | |||
| Previno sementeras y otras cosas | |||
| Muy importantes para lo futuro; | |||
| Y llegado el verano a la campaña | |||
| Salió, y hizo una entrada al enemigo | |||
| Breve, en la cual cortó algunas comidas; | |||
| Llegó hasta Pellahüen, y retirose | |||
| Para espaldas hacer a las cosechas; | |||
| Pero sin ocasión alguna nueva, | |||
| —137→ | |||
| Mas de reconocer que no crecía | |||
| Nuestra fuerza y que antes se gastaba. | |||
| Se alzó toda la costa y otros lebos | |||
| De los de fuera en cogiendo sus comidas | |||
| (Que no buscan achaque para hacerlo, | |||
| Mas de su inclinación ya tan sabida). | |||
| Volvió a hacerles la guerra, y peleando | |||
| En tres recuentros, hizo algún castigo, | |||
| Con que algunos volvieron de paz luego. | |||
| ¡Juego de niños! Y con ser tan claro | |||
| Hubo de recibirla, aunque decía | |||
| Que no se la aceptara, si tuviera | |||
| Un poco de más fuerza, de aquel modo. | |||
| Y andando así las cosas encontradas, | |||
| Ya con ganancia, ya con medra poca, | |||
| Como corcho en el agua vacilando, | |||
| Volvió al gobierno Alonso de Ribera, | |||
| Llevando juntamente nueva orden | |||
| Del Rey, en que mandaba que cesase | |||
| La guerra, y se tratase de otro modo | |||
| De reducir a gente tan proterva. | |||
| Y para que sepáis de raíz esto | |||
| El motivo que tuvo, aunque de paso, | |||
| Contaré los principios de su origen. | |||
| Estaba en este tiempo ya ilustrada | |||
| La cabeza del Reino, Santiago, | |||
| Con catedral, y obispo, y religiones, | |||
| Las tres antiguas y otras dos de aumento, | |||
| Que en el tiempo que gobernó Loyola | |||
| Entró la Compañía, y ya se hallaba | |||
| Con un colegio medio bien fundado, | |||
| Que aún hasta hoy no lo está bien totalmente, | |||
| Mas pasa con estrecho religioso. | |||
| La de San Agustín también había | |||
| Tomado asiento allí, aunque estaba pobre. | |||
| Tenía de monjas otros dos conventos: | |||
| El uno antiguo de Agustina regla, | |||
| Que tiene de ordinario monjas ciento; | |||
| Y hay muchas más, a lo que me han escrito, | |||
| Y de tanta virtud que ser podría | |||
| —138→ | |||
| Ejemplo della en lo mejor del mundo; | |||
| Otro de Santa Clara que en Osorno | |||
| Se pobló, y se mudaron despoblando | |||
| Allí, con grande lástima de todos | |||
| Los que notaron sus trabajos muchos, | |||
| Que en la transmigración mucho lucieron, | |||
| Como antes y después bien se ha mostrado; | |||
| Y está asentado ya medianamente, | |||
| Y tendrá como treinta religiosas; | |||
| Que con esto y la Audiencia, es casi Corte. | |||
| Habiendo pues crecido ya las cosas | |||
| Desta ciudad (cual digo) y procurando | |||
| Los padres de la santa Compañía | |||
| De Jesús doctrinar aquella gente, | |||
| Y entender de raíz mejor sus cosas, | |||
| Vinieron a entender que los agravios | |||
| Que antiguamente algunos recibieron, | |||
| Habían sido la causa de la guerra, | |||
| Y del estar los indios obstinados; | |||
| Y queriendo tratar de algún remedio | |||
| Que haber pudiese de satisfacerlos, | |||
| Con que justificar más nuestra causa, | |||
| Un padre grave que sabía la lengua | |||
| Y había hecho Arte della, procurando | |||
| Este estudio con celo religioso | |||
| De catequizar indios e industriarlos | |||
| En la fe santa, y se ocupaba en esto; | |||
| Siendo de los primeros fundadores, | |||
| Consumado teólogo, muy diestro | |||
| Y gran predicador, con otras partes | |||
| Tantas, que bien pudiera decir muchas | |||
| Muy extremadas suyas fuera destas | |||
| De apostólica vida y sobre todo, | |||
| Luis de Valdivia, que rector fue un tiempo, | |||
| Trató con el Virrey que gobernaba | |||
| Entonces el Pirú, de unos arbitrios | |||
| Con que entendió que se allanara todo | |||
| Por aquella sentencia tan sabida | |||
| De Tácito Cornelio que así dice: | |||
| La más feroz e intratable | |||
| —139→ | |||
| Nación, si al ocio se entrega, | |||
| Presto a blandura se llega. | |||
| Cuadrándole al Virrey los nuevos modos | |||
| Que este padre trataba, y a tratarlos | |||
| A España lo envió; y de aquí volviendo | |||
| Con real aprobación deste Consejo, | |||
| Llevó el gobernador por él pedido, | |||
| Y ese fue el mismo Alonso de Ribera | |||
| Que con él entró en Chile vez segunda, | |||
| En confianza de que, como diestro | |||
| Soldado, entablaría la nueva traza, | |||
| De suerte que algún riesgo no tuviese. | |||
| Y ésta fue providencia muy del cielo | |||
| Como veremos luego en el suceso. | |||
| Trataron que una raya se hiciese | |||
| Cerca del Biobío, y todo cuanto | |||
| Della abajo quedase solamente | |||
| Se conservase en defensiva guerra, | |||
| Y de ofensiva ya no se tratase. | |||
| Dioles esto a entender con parlamentos | |||
| Y como el Rey así se lo ordenaba, | |||
| Y en fin, por largo tiempo reducirlos | |||
| Por caricias trató, y pasaron cosas | |||
| En ello que en un día no del todo | |||
| Se pueden referir; mas fue notable | |||
| Que después de mil tratos y convenios, | |||
| Y habiendo ido y venido chasques55 muchos, | |||
| Al fin entraron de la raya adentro | |||
| Tres inocentes padres a tratarles | |||
| De reducirlos al bien, aunque prevista | |||
| Su muerte, y ofreciendo a Dios las vidas, | |||
| Lo cual se hizo con gusto de Valdivia, | |||
| El padre introductor de aqueste intento, | |||
| Repugnando Ribera y los ministros | |||
| Del ejército junto que allí estaban, | |||
| Muy enterados de la fe ninguna | |||
| Que de una gente tal podía esperarse; | |||
| Y más no diciendo ellos que allá fuesen, | |||
| —140→ | |||
| Y otros que yendo los matarían luego. | |||
| Y así lo ejecutaron al momento | |||
| De la mañana del siguiente día | |||
| De la tarde en que a su misión partieron; | |||
| Aludiendo a lo cual dijo bien Plauto: | |||
| Quien por la virtud la vida | |||
| Dio, no pueden dél decir | |||
| Muere, que empieza a vivir. | |||
| Y así pienso que están resplandeciendo | |||
| En vida eterna, pues el Sabio dijo: | |||
| Resplandecerán los justos | |||
| Ante Dios con alegría, | |||
| Como el sol a medio día. | |||
| Porque iban a la muerte aparejados, | |||
| Y dice un buen Proverbio de los tales: | |||
| Mata el basilisco en viendo | |||
| Primero; visto, muere él, | |||
| Y así es la muerte cruel; | |||
| Y tiniendo unas vidas ajustadas | |||
| Tanto, y dando por Dios un tal fin dellas, | |||
| ¿Qué duda puede haber? Pues dijo el Sabio: | |||
| Seme fiel hasta la muerte | |||
| Dice Dios, darte he cumplirla | |||
| La corona de la vida. | |||
| Mataronlos, cual dije, en el momento | |||
| Que entraron, sin querer oírles palabra | |||
| Porque no merecían tan perversas | |||
| Orejas escuchar destos benditos | |||
| Palabras que de fe instrumento eran; | |||
| Y así dijo el apóstol Pablo santo: | |||
| La fe nace del oído | |||
| Que a creer el alma inclina | |||
| Por la palabra divina. | |||
| Y así acabó de conocerse luego | |||
| No eran aquellos medios acertados. | |||
| Pero todo el gobierno de Ribera | |||
| Se pasó en apariencias contenciosas, | |||
| Sobre si eran o no cosa importante; | |||
| Y el buen padre aún instaba en reducirlos, | |||
| Y, tengo por sin duda, con buen celo, | |||
| —141→ | |||
| Y poniendo en el caso gran trabajo, | |||
| Y arresgando su vida algunas veces: | |||
| Que el sano todo lo cree, | |||
| Y es astuto considera | |||
| De todo de otra manera56. | |||
| Cesó la guerra tiempo de quince años | |||
| Que duró el proseguir la defensiva, | |||
| Y el de cinco gobiernos, no pudiendo | |||
| Domesticarlos ni querer oírnos, | |||
| Cerrados de campiña en su fiereza, | |||
| Ni han dado paz ni abierto a ella camino; | |||
| Y aunque muchas entradas nos hicieron | |||
| No fue tanto el rigor como otras veces, | |||
| Acaso con ardid de descuidarnos, | |||
| Después darnos un todo de repente, | |||
| Questa era su intención a lo que entiendo | |||
| Como han mostrado bien en este tiempo, | |||
| Según por cartas deste año he visto: | |||
| Aunque inquietaron siempre a los amigos | |||
| Llevándolos tras sí por muchos modos, | |||
| Y aquellos que nosotros aguardamos, | |||
| Que no haciéndoles guerra se humanaran | |||
| Y fueran olvidando su fiereza | |||
| Y abrazaran con gusto las mercedes | |||
| Y tan grandes y tales como las que | |||
| El Rey, nuestro señor, les ofrecía, | |||
| Sus atroces traiciones, sacrilegios, | |||
| Con otras mil excesos perdonando, | |||
| Cual si fueran vasallos naturales, | |||
| Condonando el tributo y sus servicios | |||
| Que a sus encomendadores les dan otros, | |||
| Contento con que sólo abriesen puerta | |||
| A la predicación del Evangelio, | |||
| Fue daño que en nosotros hizo efecto | |||
| Tan presto que, si Alonso de Ribera | |||
| Como tan gran maestro, no cuidara | |||
| De ejercitar la gente y estar firme | |||
| Dos veces que intentaron su ventura, | |||
| —142→ | |||
| Sin duda nos causaran muy gran daño. | |||
| Pero después que este cuidado grande | |||
| Con el tiempo quebró su vigilancia, | |||
| Estaba con el ocio nuestra gente... | |||
| No sé como lo diga cual estaba, | |||
| Pero sé que no era el que debía | |||
| Como mostrará el tiempo de adelante, | |||
| Cuando empezó a venir el enemigo | |||
| Con la pujanza que antes yo antevía, | |||
| Estando de caballos y de armas | |||
| Tan sobrado que tiene lo que quiere. | |||
| Mas para proseguir de los gobiernos | |||
| En suma lo que ha habido en estos años: | |||
| Muerto Ribera de enfermedad grave | |||
| Que los trabajos y años le causaron, | |||
| Quedó en aquel gobierno poco tiempo | |||
| Por nombramiento suyo, el más antiguo | |||
| Oidor que se hallaba en la Audiencia | |||
| Y por nombre tenía el licenciado | |||
| Hernán Gallegos y Talaverano; | |||
| Setenta años de edad, intención buena, | |||
| Mas ninguna experiencia de soldado, | |||
| Aunque decía en la guerra de Granada | |||
| Se había hallado, y tuvo gran pretenso | |||
| De ser en el gobierno confirmado; | |||
| Y es cual de Salomón esta sentencia: | |||
| Por pecados de una tierra | |||
| Príncipes della serán | |||
| Muchos, y la mandarán. | |||
| Subió a la guerra y visitó los fuertes, | |||
| Que no había más que hacer en aquel tiempo; | |||
| Hizo más de noventa capitanes | |||
| Apocando la estima deste premio, | |||
| Promoviéndolos cada quince días, | |||
| Que con tal condición también los daba. | |||
| Mudó todos oficios y dio tierras, | |||
| Trocó indios y hizo mil mercedes; | |||
| Lal secretario la mayor de todas, | |||
| De quien fue aquel gobierno el día bueno, | |||
| Porque por serlo él le era afecto . | |||
| —143→ | |||
| Y como aquel mandar era prestado, | |||
| Como gobierno de ínterin tan breve, | |||
| De no más duración que hasta que llega | |||
| Nueva de la vacante a los virreyes | |||
| Que sucesor envían en breves meses, | |||
| De cuatro a seis, alguno más o menos, | |||
| Cuanto les piden, todo lo conceden, | |||
| Gozando la ocasión apriesa en tanto | |||
| Que viene sucesor, y a sus criados | |||
| Y amigos aprovechan como pueden, | |||
| Por no verse tan presto arrepentidos | |||
| De no haber dado poco o mucho a todos, | |||
| Aunque no todos han seguido aquesto. | |||
| Sucediole muy breve un caballero | |||
| De fuerte calidad y entendimiento, | |||
| Y lo mejor de todo, buen cristiano, | |||
| Que don Lope de Ulloa se llamaba; | |||
| Y del virrey electo a aquel gobierno | |||
| Entró, y después del Rey fue confirmado. | |||
| Prosiguió en los arbitrios focejando | |||
| Con la dificultad de conservarse, | |||
| Obedeciendo el no haber de hacer guerra. | |||
| Procuró poner tasa en los tributos | |||
| De los indios de paz que ya quedaban | |||
| Tan pocos, que no halló modo ni como | |||
| Esto hacerse pudiese, aunque sobre ello | |||
| Cedió y tornó y mil medios se buscaron, | |||
| Y así allí como en Lima, mil consultas | |||
| Se hicieron, sin poder ejecutarse, | |||
| Porque en casa del pobre, como dicen, | |||
| Todos se quejan con razón no poca. | |||
| A mí me culpó mucho, mas sin causa, | |||
| Y hizo que el virrey con aspereza | |||
| Me escribiese sobre ello, pero luego | |||
| Que mi respuesta vio, se satisfizo | |||
| Y me volvió a escribir más blando y grato, | |||
| Cuyas dos cartas guardo por trofeo, | |||
| Mas como dijo una sentencia grave: | |||
| La guerra de muchos años | |||
| A todos deja perdidos, | |||
| —144→ | |||
| Vencedores y vencidos. | |||
| Y desto procedió no hallarse modo | |||
| Para asentar la tasa conveniente. | |||
| Al fin deste gobierno un invierno hubo | |||
| Tan riguroso que un pequeño río | |||
| Que tiene la ciudad de Santiago, | |||
| La inundó con extremo tan pujante | |||
| Que arruinando algo della, estuvo a canto | |||
| De llevarla del todo y destruirla, | |||
| Cosa espantosa y en que hubo notables | |||
| Mil cosas que contara a tener tiempo, | |||
| Y en la historia darán gustoso rato; | |||
| De la cual resultó una peste luego. | |||
| Murió en la Concepción al fin don Lope, | |||
| Y tan cristianamente que, aunque estaba | |||
| Muy encontrado sobre graves cosas | |||
| Con un sólo oidor que había quedado | |||
| De la asentada Audiencia de aquel Reino, | |||
| (Que todos los demás ya muertos eran | |||
| Sin haberles venido sucesores) | |||
| El doctor don Cristóbal de la Cerda, | |||
| Por no dejar alguna diferencia | |||
| Si otro gobernador él señalara, | |||
| Le nombró al mesmo punto de la muerte. | |||
| Subió de Santiago a las fronteras | |||
| Con la más gente que llevar consigo | |||
| Pudo con esperanzas y promesas. | |||
| Visitolas y hizo mucha sombra, | |||
| Que sólo la persona que gobierna | |||
| Lo abriga mucho todo con su nombre; | |||
| Y fue bien menester, que muchas plazas | |||
| Faltaban ya, que el tiempo come vidas, | |||
| Y sus antecesores dieron muchas | |||
| Licencias, que ésta es cosa inexcusable. | |||
| Pero en llegando a un fuerte de importancia | |||
| Tuvo un incendio casual muy grande, | |||
| Que entendiéndose ser del enemigo | |||
| Puesto, causó un rebato vivo mucho, | |||
| A que acudió con ánimo constante, | |||
| Y reparando el daño que pudiera | |||
| —145→ | |||
| Resultar deste caso, remediole, | |||
| Aunque fue parte para despoblarle; | |||
| Daño que mostró bien poco adelante | |||
| Su importancia, prevista de soldados | |||
| Viejos y capitanes veteranos | |||
| Que lo sintieron con extremo grande. | |||
| En la Concepción luego de justicia | |||
| Tuvo unos casos sobre graves cosas, | |||
| En los cuales el vulgo le culpaba | |||
| No sé si con razón, o tanta al menos | |||
| Culpa como en el caso le cargaban, | |||
| Que siempre es el juzgar ocasionado | |||
| A diversas calumnias, aun sin ella. | |||
| Hubo fama que quiso conservarse | |||
| En el gobierno por diversos modos, | |||
| Y aún trató de hacer guerra declarada | |||
| Con ocasión de entradas que los indios | |||
| Hacían destotra parte de la raya, | |||
| Sin advertir en lo uno y en lo otro | |||
| Que dijo un estadista desta era: | |||
| Advierte que deseaste | |||
| Carga que en vida es penosa, | |||
| Y en la muerte peligrosa57. | |||
| Mas el Virrey, que el Príncipe era entonces | |||
| De Esquilache, mirando convenía | |||
| Enviar para las cosas de la guerra | |||
| Persona en la milicia ejercitada, | |||
| Y que don Pedro Osores y de Ulloa | |||
| Era la más al caso conveniente, | |||
| Como que del Pirú maese de campo era, | |||
| Y que ninguno cual él conduciría | |||
| Los soldados al caso convenientes, | |||
| Le encomendó su leva y el gobierno | |||
| Como a aquel que para cosas graves | |||
| Del real servicio fue del Pirú todo, | |||
| Años había, siempre la primera, | |||
| Y tan capaz de cosas muy mayores | |||
| Que sólo se dudaba el aceptarlo, | |||
| —146→ | |||
| Porque se hallaba ausente muchas leguas, | |||
| El cual del Pirú todos los soldados | |||
| Tan en la mano a su querer tenía, | |||
| Que luego se entendió que fácilmente | |||
| Sería seguido de una copia grande; | |||
| Y así en sabiendo que lo había aceptado, | |||
| En su busca vinieron caballeros | |||
| De muchas partes, con que llevar pudo | |||
| Un lucido socorro brevemente, | |||
| Que llegó al tiempo que se deseaba, | |||
| Porque estaban la tierra y las fronteras | |||
| Muy descarnadas, y el rebelde puesto | |||
| Bien a la mira de ocasión alguna | |||
| Buscar para llevarse alguna dellas. | |||
| Pero llegado y siendo recebido | |||
| En la Concepción, que es la plaza antigua | |||
| De las armas de aquella nuestra guerra, | |||
| Con aquel nuevo estruendo y aparato | |||
| Todos recelos sosegaron luego | |||
| La tierra, y el peligro reparando. | |||
| Recién llegados desta gente cuatro | |||
| Malos soldados y facinerosos, | |||
| (Que siempre en muchos hay algunos tales) | |||
| Inquietos intentaron deslizarse | |||
| Dejando el real servicio y a la vida | |||
| De Lima revolver, que es muy sabido: | |||
| Los bisoños conducidos | |||
| Entre las grandes ciudades, | |||
| Son aptos para maldades. | |||
| Los cuales castigó con fuerte pena | |||
| Y con severidad tan implacable, | |||
| Que así ejemplificados los restantes | |||
| Quedaron quietos, puesto el peso al hombro; | |||
| Mas no se resolvió en romper la guerra | |||
| Por no contravenir al real mandato | |||
| De la observancia de la defensiva; | |||
| Y por no tener fuerza equivalente | |||
| Para entrar espantando al enemigo, | |||
| Como era menester que se hiciese | |||
| En la primera entrada o no hacerla. | |||
| —147→ | |||
| Mas con poca ocasión, si el adversario | |||
| La raya le pasaba, así seguía | |||
| Procurando del bien satisfacerse, | |||
| Con que, igualado el juego, se pasaba | |||
| En un estado que miraba a eterno | |||
| Gasto, y daño tener sin esperanza | |||
| De asentar paz ni sujetar la tierra; | |||
| Y no siendo para esto tan forzosa | |||
| Su asistencia al guardar de las fronteras, | |||
| Presupuesto que guerra no se hacía, | |||
| Bajó a dar una vista a Santiago | |||
| A cosas importantes del gobierno, | |||
| De que trató en llegando con la Audiencia, | |||
| Por ser algunas a ella concernientes, | |||
| Y se fueron haciendo por buen modo. | |||
| De la Audiencia halló ya dos oidores | |||
| Que en las dos vacas plazas recebidos | |||
| Fueron, el uno el doto licenciado | |||
| Hernando de Machado, que primero | |||
| Había sido fiscal en ella misma; | |||
| Sujeto tan capaz y tan prudente | |||
| Que del Consejo Real serlo pudiera. | |||
| El doctor era el otro que Naváez | |||
| Y Valdelomar fue de tanto nombre | |||
| En el Pirú, donde tuvo cargos grandes, | |||
| Y en Sevilla asesor del asistente. | |||
| Y entrambos encontrados se hallaban | |||
| Con el doctor que dije, don Cristóbal | |||
| De la Cerda, que había gobernado, | |||
| Y como más antiguo presidía, | |||
| Que con llegar el grave Presidente | |||
| Y otro cuarto oidor calificado | |||
| De letras y experiencia en cargos muchos | |||
| Que en España ejerció, que licenciado | |||
| Dos veces fue y doctor, y don Rodrigo | |||
| De Carvajal es su propio nombre, | |||
| Y por fiscal otro sujeto grave, | |||
| Licenciado, que Jacobo de Adaro | |||
| Se llama, con que muy autorizada | |||
| —148→ | |||
| Y plena ya la Audiencia se hallaba, | |||
| Con que se suspendieron los disgustos. | |||
| Volvió don Pedro a dar fin a sus días | |||
| A Concepción, que era ya la caja | |||
| Y ataúd cierto de gobernadores, | |||
| Que cuatro recibió en tan pocos años, | |||
| Tan nobles, valerosos y valientes | |||
| Que una honrosa capilla en San Francisco | |||
| Adornan sus sepulcros y estandartes. | |||
| Nombró por sucesor en el gobierno | |||
| A un caballero que era deudo suyo | |||
| Y con él militando allí se hallaba. | |||
| Fue don Francisco de Álava y Norueña, | |||
| El cual procedió bien el poco tiempo | |||
| Que le duró el gobierno, contentando | |||
| En cuanto pudo a todos pretensores, | |||
| Sustentando la tierra en el estado | |||
| Y punto que la halló sin perder nada, | |||
| Y sin dar ocasión al enemigo | |||
| De que sintiese campo descubierto | |||
| Muerto el gobernador, a quien temía, | |||
| Para atreverse a entrar la raya adentro | |||
| Con novedad alguna más que antes. | |||
| Tuvose en este tiempo de Castilla | |||
| Aviso, que juzgamos por muy cierto, | |||
| Que el Estrecho pasaban aquel año | |||
| Para infestar las costas destos mares, | |||
| Navíos armados de holandesa gente; | |||
| Para lo cual algunas prevenciones | |||
| Hizo en la Concepción y en lo de arriba, | |||
| Y para general de Santiago | |||
| Y todo su distrito, nombramiento | |||
| Hizo en el licenciado que ya dije, | |||
| Hernando de Machado, con acierto | |||
| Tan grande que, si entrara el enemigo, | |||
| Fuera cierto sin duda lo posible | |||
| Se hiciera en la defensa de la tierra | |||
| Y al servicio del Rey más conviniente, | |||
| Porque el sujeto es apto para todo. | |||
| Título me envió de consejero | |||
| —149→ | |||
| A mí de aquesta guerra, y señalome | |||
| Para quedar en la ciudad por cabo | |||
| Si necesario fuese que a la costa | |||
| Saliese el general a su defensa; | |||
| Y finalmente, en todo bien dispuso | |||
| Lo conveniente como buen soldado. | |||
| Y aunque tuvo esperanzas más que pocos | |||
| De ser en el gobierno confirmado, | |||
| En sabiéndose en Lima la vacante | |||
| Y el estado en que el Reino se hallaba, | |||
| Luego el señor Marqués de Guadalcázar, | |||
| Que por virrey en el Pirú asistía, | |||
| Trató de enviar gobierno a aquella tierra, | |||
| Y por mostrar su voluntad con obras | |||
| Haciendo prueba de su buen deseo, | |||
| Quiso darlo a un sobrino, que cual hijo | |||
| Amaba por sus partes conocidas, | |||
| Y en experiencias muchas ya aprobadas. | |||
| Fue éste don Luis de Córdoba y Arce, | |||
| Veinte y cuatro de Córdoba, persona | |||
| De conveniente edad, corazón fuerte, | |||
| Y tan valiente como cortesano; | |||
| Muy afable con todos, y tan grave | |||
| Cuanto era menester, que no pudiera | |||
| Pedir más el deseo anticipado. | |||
| Despachole con gente la que pudo | |||
| Y con la entera paga situada, | |||
| Con que el Reino, su estado y soldadesca | |||
| Se alegró, mejoró, y alentó tanto, | |||
| Que todos de esperanzas nos vestimos, | |||
| Y más viendo después algunas suertes | |||
| Con prósperos principios comenzadas, | |||
| De que dichosos fines confiamos. | |||
| Rompió la guerra a aquellos enemigos, | |||
| Y entró con nuestro ejército en sus tierras | |||
| Hasta las más preciadas, en persona, | |||
| Donde hizo una presa algo copiosa, | |||
| Con que se retiró a nuestras fronteras. | |||
| Pero los veteranos que temiendo | |||
| Estábamos el ver que de avenida | |||
| —150→ | |||
| Viniese el enemigo con pujanza | |||
| De sus crecidas fuerzas descasadas | |||
| Por tantos años, como cierto era, | |||
| Quisiéramos que no tan de repente | |||
| Y con fuerzas tan pocas lo irritara, | |||
| Ni provocara con empeño tanto | |||
| Y en ocasión del tiempo riguroso | |||
| De aquel ivierno que era el que corría, | |||
| Que hizo esta facción más temeraria. | |||
| Pedíamos a voces quel cuidado | |||
| De nuestra soldadesca fuese mucho | |||
| Mayor que el que ya víamos tenerse | |||
| Por los bisoños mal envalentados. | |||
| Y este recelo que mostraban todos | |||
| Los capitanes viejos, les decían | |||
| Que era más cobardía que experiencia; | |||
| Y yo digo de mí que hablar no osaba | |||
| Contra todas acciones más resueltas | |||
| De lo que al bien común tanto importaba. | |||
| Mas con todo, obligado de conciencia, | |||
| Le supliqué con verás (por mis cartas, | |||
| De que mostraba gusto) que excusase | |||
| Otra entrada que supe hacer quería | |||
| En riguroso tiempo; y pienso cierto, | |||
| Según me respondió, que por mí sólo | |||
| La excusó, y se apartó de un grande estrago | |||
| Que se debió temer con evidencia. | |||
| Mas desto lo no visto no es creído, | |||
| Y a ello sucedieron trances tales | |||
| Luego inmediatos tras de mi partida, | |||
| De mucho sentimiento, y por no darlo | |||
| Y por hallarme ausente de aquel Reino, | |||
| Es lo mejor dar fin a esta tragicomedia, | |||
| Pues a lo sucedido no hay remedio; | |||
| Y así no os digo más de que ya tuve | |||
| Por una buena suerte y gran ventura | |||
| El alzarme a mi mano, como dicen | |||
| Siguiendo mi jornada a esta Corte, | |||
| Adonde, aunque no libre de cuidados, | |||
| (Que no pueden faltarme) en cuanto aquello | |||
| —151→ | |||
| No estuviere en la paz que le deseo, | |||
| Agradecido al pan que allí he comido, | |||
| Y otras obligaciones que me corren, | |||
| Cuando menos serán menores mucho | |||
| Oídos de lo que vistos me causaron | |||
| Desmanes tan culpables, cual me avisan, | |||
| Y grande alivio en todos, porque haciendo | |||
| A ambas Majestades gran servicio, | |||
| Y a nuestro Rey católico y prudente | |||
| Diciéndole la causa porque aquella | |||
| Guerra no está en la paz que se desea, | |||
| Y la brevedad grande con que puede | |||
| Conseguirse con próspera fortuna, | |||
| Con los pertrechos a ella convenientes | |||
| Y soldados dos mil con que mandado | |||
| Muy muchos años ha ordenó se hiciese | |||
| Por ser precisamente necesarios | |||
| Para el asiento quieto que requiere, | |||
| Y por no haberse esto ejecutado | |||
| Ni fecho con las fuerzas que debiera, | |||
| Y el ausentarse della los ministros, | |||
| Y otros descuidos, culpas y omisiones | |||
| Que casi en todos tiempos no han faltado, | |||
| Y en algunos cudicia, raíz de males, | |||
| Con vida relajada en las costumbres, | |||
| Ha permitido Dios en pena dellas | |||
| Tantos trances sentibles como ha habido; | |||
| Y lo han sido muy muchos estos postreros, | |||
| Y todos tanto más cuanto es tan fácil | |||
| El dar dichoso asiento a aquella guerra | |||
| Con gobierno cristiano y medios dichos. | |||
| Y en cuanto aquesto no se ejecutare | |||
| Ni hubiere en todos la debida enmienda, | |||
| ¡Qué mucho que haya cruz hasta que la haya! | |||
| No lo ignora el Consejo, porque avisos | |||
| Multiplicados muchos ha tenido | |||
| De reparos que aquello demandaba, | |||
| Dados diversas veces por ministros | |||
| Que en virtud y religión son extremados, | |||
| Cual de sus advertencias constaría. | |||
| —152→ | |||
| Más pecados del Reino, que son muchos, | |||
| Y otros que en su desgracia Dios permite, | |||
| Causaron daños dichos, y hoy se temen | |||
| Otros mayores, si con providencia | |||
| Clemente y paternal, no los previene | |||
| Con justo regimiento en todo aquello, | |||
| Cualquiera su bondad sea el que hoy se envía, | |||
| Y con gusto común espera el Reino, | |||
| Que siendo tal la paz, será muy cierta, | |||
| Ques Dios muy fiel y ayudará su causa, | |||
| Seguida como suya y por sus vías. | |||
—153→