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La Justina

Comedia nueva en tres actos

Gaspar Zavala y Zamora

—1→
PERSONAJES

ACTORES

LORD WANTAIN,bajo el nombre deMANUEL DE LA TORRE.
MILTON, y el ejercicio de Mercader,padre de
AILSON,enamorado de Justina.MANUEL GARCÍA.
JUSTINA, hija de Madama.LA SRA. JUANA GARCÍA.
MADAMA, la Condesa de Aspurgo Viuda.LA SRA. ANDREA LUNA.
EL BARÓN DE LAIN,Coronel Francés, prometido esposo de Justina.JOSEF VALLÉS.
CECILIA,Camarera de la Condesa.LA SRA. POLONIA ROCHEL.
ESTRUK, Criado del Barón.MARIANO QUEROL.
UN AYUDANTE. RAFAEL RAMOS.
UN CORREO INGLÉS. TADEO PALOMINO.
UN CRIADOde la Condesa.FRANCISCO GARCÍA.
UN NOTARIO. JUAN CODINAS.

La escena se representa en una Quinta de Madama cerca de París.

Acto primero

Apartamento de la CONDESA, y sale MILTON llorando por la derecha, y JUSTINA por la izquierda observando.

MILTON
Lloremos, ojos, lloremos
la afrenta con que vivimos
pues mi desgracia lo quiere
JUSTINA
Milton, pues qué ha sucedido,

(Sobresaltada)

¿qué llora usted?
MILTON
Son pensiones
5
de mundo.
JUSTINA
¿Qué Ailson, vuestro hijo,
murió acaso?
MILTON
No señora,
aunque sin algún alivio
en sus males, vive.
JUSTINA
¡Ah! yo,
señor Milton, he creído
10
que no le cuida usted bien.
MILTON
Soy su padre, y mi cariño
no omite cosa que pueda
mejorarle. Pero el chico,
señora, está tan tenaz
15
en ocultar el principio
de su mal...
JUSTINA
¿Pero qué dicen
los médicos?
MILTON
Mil delirios
que les sugiere su ciencia
engañosa. Han acudido
20
—2→
con mil remedios, y al cabo,
mi Ailson, se ve poseído
de aquella melancolía
que antes.
JUSTINA
¡Oh, cuánto he sentido
su mal! Pobre joven: ¡ah!
25
Si yo tuviera en mi arbitrio
el curarle... si pudiera...
MILTON
¡Qué piadoso, qué sencillo
corazón! ¡Cuánto, señora,
Ailson y yo os vivimos
30
obligados! Vuestra madre,
son tantos los beneficios,
que me dispensa también
en el tiempo que me miró
su huésped...
JUSTINA
Deje usted
35
ahora de repetirlos,
señor Milton, y pensemos
cómo ha de tener alivio
Ailson.
MILTON
Él tan solo puede
hallarle si tiene juicio.
40
JUSTINA
¿Cómo?
MILTON
Fiando a su padre
el mal que hoy tiene dominio
sobre él.
JUSTINA
Si supiera yo
que no había de reñirlo
Mamá...

(Por la derecha entra MADAMA.)

MADAMA
¿Qué hicieras, Justina?
45

(Saluda a MILTON.)

JUSTINA
Ver a Ailson.
MADAMA
Sí, que es muy digno
de esa piedad. ¿Cómo está?
MILTON
Obstinado en no decirnos
el origen de sus males.
Come poco, y halla alivio
50
en la soledad: suspira,
llora, y entregado al mismo
sentimiento está.
JUSTINA
¡Qué pena!
MADAMA
Id a instarle, que yo fío
que se declare con vos:
55
decidle cuánto sentimos
su mal, y que a visitarle
pasará nuestro cariño
dentro de un rato.
MILTON
Está bien,
señora: cuánto, hijo mío,
60
siento haber hoy de decirte
el deshonor con que vivo.

(Vase.)

MADAMA
¡Mucho a Milton compadezco
desde el instante que quiso
confiarte sus desgracias!
65
Y si yo...

(Sale el CRIADO.)

CRIADO
Este instante mismo
llegó Estruk, y solicita
entrar.
MADAMA
Que entre.
JUSTINA
Si mi primo
vendrá hoy.

(Sale ESTRUK de lacayo.)

ESTRUK
De V. E.
sus pies a quien ha venido
70
despeado por traer
una mala nueva.
MADAMA
Dinos
cuál es.
ESTRUK
Es que mi señor,
y vuestro amado sobrino,
estará aquí antes de una hora
75
con un escriba y testigos,
para cerrar los conciertos
de su boda.
MADAMA

(Con viveza.)

¿Ha conseguido
el gobierno?
ESTRUK
No señora,
pero en este día fijo
80
ha de quedar despachado.
MADAMA
¿Quién lo asegura?
ESTRUK
El Ministro
MADAMA
Toma este luis por la nueva.

(Dale una moneda.)

ESTRUK
Si aprecio tan excesivo
pagáis las malas...
MADAMA
Pues ésta,
85
¿qué tiene de malo?
ESTRUK
Lindo,
lo que no tiene de bueno.
Pues si llamó un entendido
al huérfano sanguijuela,
cantárida al mal sobrino,
90
y ventosa al mejor yerno,
desahuciada os imagino,
pues tres remedios mayores
esperáis con regocijo.
MADAMA
Locuras tuyas. Ve y di
95
—3→
a Roberto, que al proviso
vaya a mi cuarto y espere.
ESTRUK
Voy: por Dios que me lastimo
de ver que cargué una tronera
con tal prebenda. Un hechizo
100
es la Justina.

(Vase.)

MADAMA
Hija mía,
si como Estruk nos ha dicho
sale despachado hoy
tu primo, será preciso
que al instante te desposes
105
con él, como has ofrecido.
Y así disponte a seguir
los documentos continuos,
que para ser venturosa
con él te ha dado el cariño
110
y experiencia de tu madre.
JUSTINA
Yo procuraré seguirlos,
de modo que usted conozca
lo mucho que los estimo.
MADAMA
Es muy propio de tu amor.
115
Vaya, vente ahora conmigo;
a ver a Ailson, pues es justo
que oigamos también los gritos
de la humanidad, corriendo
a dar al que está afligido
120
algún consuelo.
JUSTINA
Sí, vamos,
madre. Alma, ¿qué regocijo
es éste, qué conmoción
es la que las dos sentimos
al ir a ver a ese joven?
125
No lo sé: pero imagino
que todo este sentimiento
que me tomo en sus conflictos,
es muy muerto para amor,
y para piedad muy vivo.
130

(Vanse.)

(Aposento más largo, déjase ver AILSON en traje de casa, sentado en una silla como consternado. Reconoce la estancia con descaecimiento, junta las manos, clava un corto instante los ojos en el Cielo, y con la mayor expresión dice:)

AILSON
¡Desgraciado Ailson!

(Vuelve a dejarse caer con mayor tristeza, y sale observando.)

CECILIA
¡Qué pena
me da verle tan rendido
a su tristeza! ¿Si acaso
le habrán dado algún hechizo?

(Vuelve AILSON los ojos con ternura a la derecha.)

AILSON
¡Oh, Justina! ¡Oh casa infausta
135
para mí!

(Se levanta con furor, sale CECILIA, y al verla se modera.)

CECILIA
Bueno, muy lindo
¿al cabo de tres semanas
de récipes y embolismos
estamos así? Por Dios
que hasta ahora nos ha lucido
140
el dineral que ha gastado
mi ama en emplastos continuos
y médicos para usted.
AILSON
¡Ay mi Cecilia!

(Asiéndola la mano.)

CECILIA
Quedito,
que tengo tiernas las manos.
145
AILSON
El rigor de mi destino
no es enfermedad que puede
hallar en ellos alivio.
CECILIA
¿Qué destino ni qué drogas?
Usted ha perdido el juicio
150
sin duda. ¿No tiene un padre
bueno como el buen pan? digo,
por darle a usted barro a mano
que gastar, ¿no es el más fino
logrero que en el comercio
155
se halla? ¿Usted no es un continuo
holgazán, mientras el viejo,
en su despacho metido,
hace por juntar talegas
para que malgaste el niño?
160
Pese a las tripas de usted,
¿qué le falta? ¿un tabardillo?
Que me quejara yo, vaya:
¿pero usted? ¿no es un delirio?
AILSON
¡Ay Cecilia!

(Con más expresión)

CECILIA
No salgamos
165
de ahí.
AILSON
Con qué regocijo
trocaría yo mi suerte...
CECILIA
¿Con quién?
AILSON
Contigo.
¡Ay, qué poco sabe usted
lo que pasa de martirios,
170
Cecilia! Por no aguantar
—4→
aquel melindre continuo,

(Remedándola.)

de Justina... Oh, y comparada
con el fiero basilisco
de la madre, es una malva.
175
Madama Aspurg: tabardillo
me da el verla aquel semblante,
que parece de continuo
noche de truenos. Jesús,
a no ser porque confío
180
irme con la señorita
luego que haya concluido
su boda...
AILSON
¡Qué oigo! ¿Su boda?

(Sorprendido.)

CECILIA
Pues.
AILSON
¿Justina?
CECILIA
Sí.
AILSON
Yo espiro.

(Aparte.)

¿Con quién?

(Con descaecimiento.)

CECILIA
Vaya, que está usted
185
atrasado según miro
de noticias.
AILSON
Es verdad.
CECILIA
Con su primo.
AILSON
¿Quién?

(Con eficacia.)

CECILIA
Su primo.
AILSON
¿El Barón?
CECILIA
El Barón, sí;

(Con impaciencia.)

por otro nombre el sobrino
190
de la ama: Jesús, ¡qué tonto
está usted! Hace mil siglos
que se trató de esta boda,
y le dio el sí de un principio
mi señora.
AILSON
¿Quién, Justina?
195

(Con sobresalto.)

CECILIA
No, no, mi señora digo,
Madama Aspurg, la querida
Mamá. ¿Me habéis entendido
ahora?
AILSON
Sí, no te enfades,
y prosigue.
CECILIA
Pues prosigo.
200
Le dio el sí con condición
que antes le diera el Ministro,
el gobierno de Orermun.
AILSON
¿Y qué se le ha concedido?

(Con viveza.)

CECILIA
¿Soy costal, que he de vaciarlo
205
a un tiempo todo? si digo
que os vais volviendo insufrible.
¡Jesús, y qué torbellino
de hombre! No le concedió,
pero (según Estruk dijo)
210
saldrá hoy mismo despachado:
el concierto concluido
dejarán aquesta tarde,
y a más tardar imagino
que se casarán mañana.
215
Ya cuanto sabía he dicho.
Si usted quiere más, traeré
un catálogo instructivo
de las galas y regalos,
porque según hoy le miro
220
de impertinente y curioso,
está dando usted indicios
de expelerse enfermedad
incógnita por el pico.

(Vase por la izquierda.)

AILSON
¿Justina casada? Oh, falte
225
aún el día a mis suspiros.

(Se sienta penetrado del mayor dolor, y sale por la derecha.)

MILTON
Allí está. Amor, no cedamos
hasta apurar el principio
de su pena. Ailson amado.
AILSON
Padre.

(Queriendo levantarse.)

MILTON
No te muevas, hijo.
230
¿Cómo te sientes?
AILSON
Señor,
más huye de mi el alivio
cada vez.
MILTON
Vaya, una prueba
hoy de tu obediencia exijo,
y tu amor. Solos estamos,
235

(Mirando la estancia.)

Ailson. Parte ya conmigo
tus penas: descubre a un padre
que miras enternecido
tu corazón: tu dolencia
tiene un oculto principio
240
que no alcanzó. Ha más de un mes
que te veo poseído
de una gran melancolía,
cuya causa no has querido
confiarme. Tú suspiras,
245
tú en los Cielos de continuo
clavas los ojos, y aun, sí,
asomarse a ellos he visto
tus lágrimas. Pues no, Ailson,
—5→
llega, y en el seno mío
250

(Abrazándole hasta su tiempo.)

las derrama, porque, unidas
a las que por ti destilo
yo también, ahoguen cuanto antes
a este caduco afligido.
Habla, sí, todos mis bienes
255
son tuyos: con regocijo
te cederé mi comercio
si tú quieres, hijo mío,
reservando para mí
el placer de ser tu amigo
260
y bienhechor.
AILSON
¡Ah buen padre!

(Mirándole con ternura.)

ninguno muere oprimido
del deseo de adquirir
riquezas. Yo no codicio
a lo menos otros bienes,
265
ni otras fortunas os pido,
que aquesa continuación
de vuestro amor. Yo os afirmo
que quisiera merecerle,
señor, cediendo al proviso
270
a vuestras instancias: pero
mi corazón... mi martirio...

(Cae trastornado en los brazos de MILTON.)

MILTON
Hijo, Ailson, no así te dejes
vencer de tus desvaríos.
Alienta: sal a esparcirte,
275
y no en tu rostro un indicio
de pesar hallen Madama
Aspurg y el bello prodigio
de Justina.
AILSON
¡Oh Cielo! ¡oh Cielo!

(Incorporándose con viveza.)

MILTON
Mira que este instante mismo
280
vendrán a verte las dos.
AILSON
¿Madama? ¿Justina?

(Con sobresalto.)

MILTON
Sí, hijo.
AILSON
Corazón, no las veamos.

(Levantándose con precipitación y asiendo de la mano a MILTON para partir.)

Vamos, vamos, padre mío,
salgamos ya de esta casa.
285

(Salen por la derecha MADAMA ASPURG y JUSTINA: detiénese AILSON, y al ver a JUSTINA demuestran ambos la mayor conmoción.)

MADAMA
¿Pues qué, Ailson, tan mal servido
estáis en ella?
AILSON
¡Esto más!
JUSTINA
Alma, alma, ¿qué sentimos

(Con impaciencia.)

al verle? ¡qué inquietud ésta
tan nueva en mí!
AILSON
Yo os afirmo,
290
señora, que en vuestra casa

(Con intención.)

halló, Ailson, cuanto ha podido
desear: pero mis males
ponerme hoy han conseguido
tan intratable, que temo
295
ofender vuestro benigno
corazón.
MADAMA
No lo temáis.
JUSTINA
Madre y yo lo que sentimos
es que usted padezca tanto,
y que de ningún alivio
300
le sirvan tantos remedios.
AILSON
Ociosos los imagino,
pues a dolencia ignorada
no hay remedio conocido.
JUSTINA
¿Por qué usted no la descubre?
305
AILSON1
Señora, porque he creído
que no tiene ya remedio
el mal que callo.
MADAMA
Es delirio,
Ailson, que todos los males
le tienen.
AILSON
Menos el mío,
310
que es de tal naturaleza
que si buscarle he querido
remedio, el mismo remedio
ha acrecentado el martirio.
JUSTINA
Pero ¿por qué no probáis
315
una vez a descubriros
a otro?
AILSON
No os molestéis más
en inquirir mis delirios,
que estoy resuelto a callarlos,
por más que sienta sentirlos.
320
JUSTINA
Muy mal pagáis la piedad
que a las dos habéis debido.
AILSON
Quizás la pagara menos
—6→
que en callarlos, en decirlos.
MADAMA
¿Cómo?
AILSON
Cómo os obligaba
325
a buscarme algún alivio,
sabiendo yo que no le hay.
Y así, si algún beneficio
queréis añadir a tantos
como tengo recibidos,
330
no exploréis mi mal, dejad
que acabe mi mal conmigo.
MADAMA
Si nos dais una palabra
vos, al punto convenimos.
AILSON
¿Cuál?
MADAMA
Que habéis de hacer en todo
335
lo que yo os mande.
AILSON
Lo afirmo,
pero si es vuestra intención
dar consuelo a mi afligido
corazón, sabed que sólo
le halla en su tormento mismo.
340

(Vase.)

JUSTINA
¡Con qué gusto se le diera
yo, si estuviera en mi arbitrio!
MADAMA
No os desconsoléis, Milton,
que yo tomo a cargo mío
la salud de Ailson.
MILTON
Me temo...
345

(Sale el BARÓN con uniforme de montar, y látigo en la mano.)

BARÓN DE LAIN
Pues, lo que yo había dicho.
en el último rincón
de la casa era preciso
que estuvieran madre e hija.
¡Jesús, y lo que he corrido
350
en un instante! Por eso,
con todos cinco sentidos
aborrezco estos palacios
encantados, que aunque a gritos
aturda uno hasta las tapias,
355
nadie oye.
MADAMA
Señor sobrino,
¿qué salutación es esa?
qué efecto de poco juicio...
BARÓN DE LAIN
Bueno: ¿empieza usted ya, tía?
¿ha de estar todo este siglo
360
riñendo? ¡Jesús, qué genio
tan regañón! consumido
me tenéis con ese gesto

(Con intrepidez.)

tan opaco y, saturnino
siempre. Pase a mí, aprended
365
de vuestro amado sobrino,
que hecho está una castañuela
todo el día. Y os afirmo,
que a no ser tan placentero,
me hubieran ya consumido
370
la circunspección, melindre,
quirotecas y cumplidos
de la Corte. Es un tormento
para mí el ir presumido
y soplado, hecho un fantasma
375
todo el día. No, abomino
la secatura. Franqueza,
franqueza, y más que los dignos
Catones, con su semblante
tercianario y carcomido
380
me armen una pelotera.
Pero antes que un torbellino

(Mesurado.)

de sentencias venga a mí,
quiero haceros el debido
cumplimiento: tía mía,
385
buen Milton, seré y he sido
vuestro siempre. Mi Justina...

(Abraza con desenvoltura a MADAMA, besa a MILTON, va a abrazar a JUSTINA, y le detiene MADAMA.)

MADAMA
¿Qué haces, tronera?
BARÓN DE LAIN
Un cumplido.

(Con frialdad.)

MADAMA
La voz basta para hacerle:
esos extremos son hijos
390
de la intrepidez, y ofenden
el recato conocido
de una soltera.
BARÓN DE LAIN
¡Qué bueno!
usted criada a lo antiguo
desconoce el bello gusto
395
de estos marciales estilos.
Pero a bien que la impondrá
en ellos su buen sobrino
bien presto. ¡Qué disparate!
¡Cuándo un abrazo ha ofendido
400
el recato de una niña!
Vaya, no hubiera creído
en el talento de usted
semejante desvarío.
Y al fin, cuando nos queramos
405
parar en tales pelillos,
¿no es mi prima, y he de ser
—7→
yo mañana su marido?
vaya. Pero me parece
que en un desierto predico,
410
¿no es verdad? ¡Ay Justinita!
¡qué dilatado martirio
te habrán hecho padecer
el peso, medida y juicio
de Mamá! pero a bien que
415
bajo de este sobre escrito

(Saca un pliego cerrado y se le da a MADAMA.)

viene ya tu libertad.
MADAMA
Más moderación, sobrino.
BARÓN DE LAIN
Ah sí, ya no me acordaba.

(Abre MADAMA y lee para sí.)

Milton, ¿qué hace vuestro hijo?
420
¿murió ya, o está mejor?
¿Qué es lo que el médico ha dicho?
MILTON
Señor, nada. Ailson se está
lo mismo que en un principio,
sin saber qué es lo que tiene.
425
BARÓN DE LAIN
Eh, sin más me ratifico
en que el médico es un bruto.
¿Tiene, Ailson, bien prevenido
el bolsillo?
MILTON
Lo que quiere.
BARÓN DE LAIN
¿Vos (con claridad amigo)
430
le vais siempre a los alcances
en su gusto?
MILTON
Yo he creído
que no.
BARÓN DE LAIN
¿Sois impertinente?
MILTON
Tan solamente conmigo.
BARÓN DE LAIN
No, pues está enamorado.
435
MILTON
¿Qué decís?
BARÓN DE LAIN
Lo dicho, dicho.
¡Un joven con libertad
entera, y un buen bolsillo,
triste! vaya hasta las cachas.
MADAMA
Y bien: ya, señor sobrino,
440

(Volviéndole el pliego.)

se ve usted gobernador
de Otermun: mañana mismo
se casará con Justina,
y serán dos los motivos
que tenga para pensar
445
con más asiento y más juicio
que hasta aquí.
BARÓN DE LAIN
¿Pues qué se opone
a los cargos que recibo
mi alegría?
MADAMA
No, mas siendo
el buen humor excesivo,
450
suele hacer extravagante
a quien le gasta, e imagino
que así a un jefe en su despacho
como en su casa a un marido,
la severidad les hace
455
respetados y temidos.

(Sale el CRIADO.)

CRIADO
Señora, el Conde de Aublin
llegó ahora.
BARÓN DE LAIN
¿Quién, mi amigo
el Mariscal? Oh, me alegro:
vamos a verle al proviso
460
Mamá: verá usted que rato
pasamos tan divertido
con él: es buen mozo, así
no fuera tan presumido
y taciturno.
MADAMA
Justina,
465
mientras yo al Conde recibo
vete a divertir un rato.
Milton, a Dios. Ven, sobrino.
BARÓN DE LAIN
Justinita, soy muy tuyo
con el respeto debido;
470
porque Mamá no regañe,
abur, abur, abuelito.
Madama Aspurg, san fasón.

(Coge del brazo a MADAMA y se la lleva con intrepidez.)

JUSTINA
Ah, qué genio tan distinto
del de Ailson. Señor, a Dios.
475

(Vase)

MILTON
Él os guarde: afecto mío
ven a discurrir el medio
de declarar mis conflictos
a Ailson, sin acrecentar
la tristeza que en él miro.
480

(Vase.)

(Jardín espacioso con árboles, fuentes, estanques y perspectivas. Sale AILSON por la derecha poco a poco.)

AILSON
¡Cuán deliciosa, cuán dulce
en todos tiempos ha sido
la soledad para un triste!
¡Cuán agradable el retiro
de un parque, donde los troncos
485
solamente son testigos
—8→
de su dolor! ¡Oh vergel

(Juntando las manos con expresión, y reconociendo pausadamente el jardín con extremos de dolor.)

venturoso! ¡Oh sitio, oh sitio
para mi funesto! ¡Cuánto

(Con más viveza.)

más alegre tu recinto
490
pisó Ailson la vez primera!
Día infeliz, día impío
aquél en que incautamente
de aquel rosal escondido
notaba los movimientos
495
de Justina, y su divino
rostro contemplaba. Allí,
corazón mío, la vimos
veces distintas cogiendo
con sus dos manos de armiño
500
mil flores: aquí solía
sentarse, y con el aliño:
más gracioso entretejer
un ramo, que en su sencillo
pecho colocaba. Ah,
505
más venturoso le hizo
que a mí. Tal vez fatigada,
de ese raudal cristalino
bebía, y luego buscaba
su rostro hermoso y festivo
510
en su corriente. No veo
en este ameno recinto
cosa que mi desventura
no acuerde. Todo testigo
fue de mi amor, sealo,
515
pues, también de mis suspiros.

(Siéntase a la orilla de un estanque donde permanece llorando, y enjugándose sale por la izquierda.)

JUSTINA
¿Qué será que en parte alguna
te hallas bien, corazón mío?
¿Qué tienes que te disgusta
la sociedad, y el retiro
520
apetece?; pero males,

(Con alborozo.)

¿no es Ailson el que allí miro
entregado a su tristeza?

(Con pena.)

él es, y con dolorido
llanto el suelo riega.
AILSON
Yo
525

(Con alguna entereza.)

pude dar tan necio abrigo
en mi alma a una pasión
tan ridícula? ¿Yo avivo
una llama que debiera
a pagar en un principio?
530
¿Qué espero yo de este amor?
¿qué me prometa? ¿a qué aspiro
neciamente? ¿A que Justina
corresponda a mis delirios?
¡Ah, qué extravagancia! ¿sabes,
535
Ailson, quien eres? un hijo
de un mercader. ¿Y Justina?
de un solar esclarecido
de Francia, hija del Duque
de Aviñón; ah, pues si miro
540
que soy yo nada, y lo es todo
Justina, vanos y altivos
pensamientos moderaos,
sofocaos y reprimíos
de una vez. Oiga Justina
545
mis ansias: sepa cuán vivo,
cuán puro y respetuoso
es este ardor que hoy dedico
a su hermosura. Y si acaso
te moviesen mis suspiros,
550
y hacerme dichoso quieres,
pasa al corazón sencillo
de Justina la mitad
del amor que hay en el mío.
Sienta este mismo dolor,
555
experimente estos mismos
transportes, y su alma pruebe
la delicia, el regocijo
que me causa una mirada
de las suyas. ¿Mas qué pido?
560
¿cómo ha de escuchar el Cielo
la voz de mis desvaríos?

(Se levanta.)

No, Justina, yo te ofrezco
todo el respeto debido
a tu grandeza. Sabré
565
disimular mi martirio:
sabré callarte mi amor:
sabré morir: sólo pido
con amargo llanto que antes
que cierre mis doloridos
570
ojos, para siempre logren
ver los tuyos peregrinos
un solo momento afables:
lógrelo, y muera al proviso.
—9→

(JUSTINA durante estos discursos habrá manifestado al espectador con acción viva los sentimientos de amor, de piedad y de nobleza, que excitarán en su interior las palabras de AILSON: al llegar aquí, como impelida de una pasión violenta, sale enajenada gritando con viveza.)

JUSTINA
Ailson.

(AILSON sorprendido de la voz vuelve el rostro, y al ver a JUSTINA se arrodilla a sus pies arrebatado: JUSTINA con la mayor agitación reconoce con temor repetidas veces la estancia, permaneciendo sin hablar un corto instante.)

AILSON
Cielos, Justina.
575
JUSTINA
¡Oh Dios, si alguno escondido
verá mi flaqueza! Alzad,
alzad, Ailson. Yo espiro.
AILSON
¿Qué en fin, amable Justina,
supisteis ya mi delito?
580
JUSTINA
Sí, Ya escuché vuestro amor;
pero mi madre... mi primo...

(Como avergonzada y sin mirarle hasta su tiempo.)

vuestro nacimiento...
AILSON
Sí,
sí, sé que el más atrevido
de los hombres soy: sí sé
585
que soy un objeto indigno
de vos; pero sé también
que vuestros ojos divinos
me influyeron este amor,
que ya no basto yo mismo
590
a callar: soy acreedor
al más severo castigo,
lo veo; pero seréis
indulgente...

(JUSTINA fija con ternura los ojos en él un instante, y dice:)

JUSTINA
Sí querido
Ailson, seré indulgente;
595
pero infelice.

(Llora.)

AILSON
¡Qué miro!
¿Lloráis?
JUSTINA
Sí.
AILSON
¿Quién os obliga?
JUSTINA
Los males vuestros.
AILSON
¿Los míos?
JUSTINA
Sí, pues no basto a aliviarlos,
cuando he llegado a sentirlos.
600
AILSON
¿Vos los sentís?
JUSTINA
Lo confieso.
Sí: cuanto había creído
hasta aquí piedad, amor
era todo, ya lo he visto.
Amor: más, qué amor, Ailson,
605
amor que ha de conducirnos
a las mayores desgracias.
AILSON
¿Cómo?
JUSTINA
Siendo tan preciso,
que antes de habernos hallado,
nos hayamos ya perdido.
610
AILSON
¿Por qué?
JUSTINA
Por que estoy casada.
AILSON
¿Aún no lo estáis?
JUSTINA
Es lo mismo,
pues lo ha ofrecido mi madre
y a mí me es fuerza el cumplirlo.
AILSON
Esa es violencia.
JUSTINA
Es respeto.
615
AILSON
Es tiranía.
JUSTINA
Es martirio.
AILSON
Es cobardía.
JUSTINA
Es razón.
AILSON
Es poco amor.
JUSTINA
Es destino
de una infeliz.
AILSON
¿Qué ya estáis
resuelta?
JUSTINA
No hallo camino
620
de huir mi desdicha.
AILSON
Hablad
al Barón.
JUSTINA
Me ha pretendido,
y está enamorado.
AILSON
Id
a vuestra madre.
JUSTINA
Ha ofrecido
mi mano, y ahora no tiene
625
causa para no cumplirlo.
Y en fin Ailson...
AILSON
¿Qué decís?
JUSTINA
¡Dura suerte! nada, idos,
idos, y dejadme.
AILSON
¿Es ésta
la esperanza, éste el alivio
630
—10→
que me dais?
JUSTINA
¿Pues qué queréis
de mí, qué?
AILSON
Nada: y pues miro
la adversidad de mi estrella:
tomad, acabe el benigno

(Dala una pistola.)

rigor del plomo mi vida;
635
disparad, y sed conmigo
piadosa una vez.
JUSTINA
¿Pues qué
discurrís que necesito
de este instrumento alevoso
tal vez para conseguirlo?
640
No, muerte más rigurosa

(Guardando la pistola.)

y breve a vuestros delirios
sabré yo dar.
AILSON
¿Cuál es?
JUSTINA
Ésta,

(Abrazale.)

que es la que tú has merecido,
Ailson. Ya Justina es toda
645
de su ternura: el cariño
y tu persuasión triunfaron
de mi altivez de mi mismo
respeto, y de cuanto tiene
más incontrastable y digno
650
el honor y la virtud.
A unirme voy con mi primo,
sí; pero mi corazón
será de quien ha sabido
con ese arte encantador
655
merecerlo y adquirirlo.
Ailson será en el mundo
sólo el objeto querido
de Justina. Vivirá
por ti, sí: y nuestros sencillos
660
corazones se amarán,
sin ser nunca corrompidos
por la culpa: y si los Cielos...
AILSON
Calla, y no mis desvaríos
aumentes: ¿tú unirte al fin
665
con el Barón? ¿Podré oírlo?
¿podré verlo?
JUSTINA
No me culpes
a mí, culpa tu destino,
pues si nacieras mi igual...
AILSON
¿Fueras mía?
JUSTINA
¡Ay, mi querido
670
Ailson, y qué venturoso!
AILSON
Pues una vez que ha querido
el Cielo al nacer negarme
el privilegio aprensivo
de la grandeza, tan sola
675
una fineza te pido.
JUSTINA
Ya la tienes concedida,
¿cuál es?
AILSON
Qué con un fingido
pretexto no firmes hoy
los conciertos con tu primo.
680
JUSTINA
¿Pues qué intentas?
AILSON
Apelar
a los prodigios continuos
de la fortuna. Mi padre
me ama de veras, es rico,
tiene amigos en la Corte,
685
y...
JUSTINA
No más, ya te he entendido,
y te ofrezco dilatarlo
cuanto pueda.
AILSON
Pues no aspiro
a perder el tiempo. A Dios,
Justina.
JUSTINA
A Dios, mi querido
690
Ailson, y si la fortuna
no protege tus designios,
no podrá estorbar que sea
tuyo este corazón mío.
AILSON
¡Oh qué ventura!
JUSTINA
¡Qué extremo!
695
AILSON
¡Qué placer!
JUSTINA
¡Qué regocijo!
A Dios.
AILSON
A Dios.
JUSTINA Y AILSON
Y el amor,
por uno de sus prodigios,
haga que no se desunan
dos almas que él mismo ha unido.
700

Acto segundo

Aposento corto de MILTON con mesa, escribanía y papeles: déjase ver MILTON escribiendo.

MILTON
Traidores, sí, y si tuvieren
el villano atrevimiento
de borrar de este papel
este justo vilipendio
—11→
que imprimo en él, mi valor
5
irá a imprimirle en sus pechos,
de modo que ni aun la muerte
pueda ya borrarle de ellos.

(Escribe.)

(Sale CECILIA.)

CECILIA
Señor.
MILTON
¿Qué quieres, Cecilia?
CECILIA
Que no os vais de este aposento
10
dice mi ama, porque quiere
venir al instante a veros.
MILTON
¿Madama, a mí?

(Extrañandolo.)

CECILIA
¡Qué extrañeza,
cuando todo el día entero
parecen ustedes dos
15
la soga tras el caldero!
MILTON
Ve y dila que está muy bien
CECILIA
Señor Milton, oh qué bueno
sería, que desde huésped
pasara usted en un momento
20
a ser amo de esta casa.
MILTON
¡Qué necedad!

(Escribiendo.)

CECILIA
No, pues ello
ya se murmura bastante;
y los continuos misterios
con que ustedes andan... su...
25
no me fío.
MILTON
Esos son cuentos

(Escribiendo.)

de criados.
CECILIA
Pero vaya,
la verdad, ¿no hay algo hecho
todavía? Mire usted

(Con bufonada.)

que son un poco traviesos
30
esos ojillos.
MILTON
Cecilia,
vete, y déjame, que tengo
mucho que hacer.
CECILIA
Yo también,
y no me mato por eso.
El que atrás venga que arree,
35
que el individuo es primero.
MILTON
¡Qué impertinencia!

(Escribiendo.)

CECILIA
Usted debe
cuidarse más, que aunque viejo
hay quien le quiera. Y si no
Madama Aspurg: ¡con qué esmero
40
cuida a Milton! ¡qué contenta
le sienta a su lado mesmo
en la mesa, le hace plato
de lo mejor, y el primero,
y aún le da sus finecitas!
45
vaya que es un gusto el veros
a los dos.
MILTON
¿Quieres dejarme,
Cecilia?
CECILIA
No, no, no quiero,
que a mí me escuece, y al cabo
porque me escuece me quejo.
50
MILTON
Tú estás loca.
CECILIA
¿Loca? vaya
que para ser usted viejo
es un poquito insolente.
¿Pues qué no es en evangelio
lo que digo? Ayer mañana
55
porque no traje tan presto
el chocolate a Milton
empezó mi ama a echar ternos
contra mí, y faltó muy poco
para arañarme. Por cierto
60
que no tiene ese cuidado
con su hija: y extrañan luego
que murmuren los criados,
no les den pie para ello.
MILTON
No seas tan bachillera.
65
CECILIA
Pues es la verdad.
MILTON
Que tengo
mucho que hacer, que te vayas,
o habré yo de irme.

(Se levanta.)

CECILIA
¡Qué genio
tan regañón, tan vinagre!
No os sirviera aunque mil pesos
70
me dierais cada semana.
MILTON
¿Te vas?
CECILIA
Ya me voy. Reniego
de usted y su secatura.
MILTON
¿Callarás?

(Vuelve a sentarse, y escribe.)

CECILIA
Veré si puedo.
MILTON
Vete, y más que nunca calles.
75

(Vuelve CECILIA.)

CECILIA
¡Ah! sí, ahora que acuerdo
¿cuándo hace usted cuenta que
se barra este cuarto?
MILTON
Luego.

(Escribiendo.)

CECILIA
Ahora era mejor.
MILTON
Ahora
tengo que hacer.

(Escribiendo.)

CECILIA
Allá dentro
80
pudiera usted entretanto
escribir.
—12→
MILTON
Allí, no puedo.

(Escribiendo.)

CECILIA
Yo llevaré la mesita.
MILTON
Muchacha o molino suelto,

(Se levanta.)

¿quieres dejarme?
CECILIA
Es que yo,
85
clarito, ganas no tengo
de llevar una rociada
si mi ama ve este aposento
sin asear.
MILTON
Ve, que yo
la diré...
CECILIA
Dos chicoleos.
90

(Vase riendo.)

MILTON
¡Jesús, y qué inaguantable

(Se sienta.)

es la chica! ¡qué desuello!
¡qué pico! Vaya, no sé
como la sufre un momento
Madama Aspurg.

(Lee.)

(Sale AILSON.)

AILSON
Allí está.
95
Poner en planta resuelvo
mi designio. Ay mi Justina,
denme ventura los Cielos.
Padre.
MILTON
Amado Ailson, ¿parece

(Guardando la carta.)

que tienes más placentero
100
el semblante?
AILSON
Algún alivio
conozco, pero es pequeño.
MILTON
Siéntate, que aunque le sea
tan sensible hoy a mi afecto,
un pesar tengo que darte.
105
AILSON
Tan acostumbrado a ellos
estoy, padre mío, que
por grande que sea, creo
que no ha de inmutarme.

(Se sienta.)

MILTON
Acaso,
hijo mío, harán los Cielos
110
que el que hoy te doy como mal
sea antes de mucho tiempo
bien, y bien grande.

(Registrando la escena.)

AILSON
Sacadme
ya de dudas.
MILTON
Oye atento.
AILSON
¡Buen Dios, qué será!
MILTON
Ninguno
115
(oye Ailson lo que te advierto)
sepa hasta que yo te mande
descubrirlo este secreto.
AILSON
Está bien: más y más crece
mi confusión por momentos.
120
MILTON
Ya me has oído hartas veces,
Ailson mío, que los Cielos
hace veinte años cumplidos
que nos dejaron a un tiempo,
a ti sin madre, y a mí
125
sin esposa.
AILSON
Bien me acuerdo,
y harto lo he llorado.
MILTON
Apenas
tenías tú entonces, creo,
dos años. De aquesta edad,
bien a costa de mi tierno
130
cariño, lejos de Londres
te envié, donde en efecto
te criaste, al digno lado
de uno de mis muchos deudos.
Quince años (ah, quince siglos
135
para mi ternura fueron)
sin verte estuve, hasta tanto
que los extraños sucesos
de mi vida me obligaron
a venir contigo huyendo
140
a Zeta, donde ha tres años

(Registrando la escena.)

que con el nombre supuesto
de Milton...
AILSON
¿Supuesto, padre?

(Sorprendido.)

¿Pues qué no es el nombre vuestro
Milton?
MILTON
No, pero con él
145
y el ejercicio que tengo
de mercader, mis desgracias
me hacen vivir encubierto.
AILSON
¿Encubierto? ¡Oh Dios!

(Con agitación.)

MILTON
Sí, hijo,
más ilustre nacimiento
150
debiste a la Providencia,
del que crees.
AILSON
Santos Cielos,

(Con alborozo.)

¿más ilustre?
MILTON
Sí, Ailson mío:
hijo y único heredero
de Lord Wantain eres.
AILSON
¿Vos
155

(Enajenado.)

Lord Wantain? Yo no acierto
a hablar de alegría.
MILTON
Sí,
—13→
me dio honores, me dio puestos,
el Rey Jacobo en la guerra,
y en la paz su valimiento
160
gocé, pero...
AILSON
Tened, padre

(Mirando adentro.)

que vienen a este aposento
Madama y Justina.
MILTON
Pues
que esperes aquí te ordeno
hasta que ellas partan.
AILSON
Bien.
165
¿Yo hijo de un Lord? ¿Qué contento
para Justina?

(Salen MADAMA y JUSTINA y los dos se levantan.)

MADAMA
Milton,
¿es ya más dócil a vuestros
consejos, Ailson?
MILTON
Señora,
hace apenas un momento
170
que llegó aquí, y no he podido
hacer experiencia de ello.
Pero la visita vuestra,
de mejor humor le ha puesto
según miro.
AILSON
Os aseguro
175
que es ya menor mi tormento
de lo que era, y por instantes
va en mi alma renaciendo
la esperanza de un alivio
total.
MADAMA
Vaya, yo me alegro.
180
JUSTINA

(Aparte.)

¿Amor, qué habrá adelantado
mi Ailson, que con tan risueño
semblante está?
MADAMA
Sí, Milton,
venid un instante adentro
conmigo, que hablar a solas
185
con vos deseo.
MILTON
Siguiéndoos
voy: ¿qué me querrá Madama?
MADAMA
Justina, al instante vuelvo.

(Vanse los dos.)

AILSON
Justina mía.
JUSTINA
Mi Ailson,
¿qué tienes que tan contento
190
te muestras?
AILSON
El mayor bien
de cuantos piadoso el Cielo
me ha dado. Ya nuestras almas
no sufrirán el tormento
de dividirse. Este amor
195
puro, sencillo y honesto
que la virtud nos inspira,
gozará bien pronto el premio
de que es digno.
JUSTINA
¿Cómo, Ailson?
no retardes el consuelo
200
a mi corazón.
AILSON
Apenas
hablar de alegría puedo.
Ailson, aquél que creía
ser sólo hijo de un grosero
mercader, es (no lo dudes)
205
hijo de Lord Wantain.
JUSTINA
¿Cielos,

(Sorprendida.)

de Lord Wantain?
AILSON
Sí, mi padre
acaba en este momento
de descubrirlo.
JUSTINA
Pues como...
AILSON
No, amado bien, malgastemos
210
unos instantes tan dulces
y preciosos. En el medio
de asegurar nuestras dichas
únicamente pensemos
ahora. Mi amor, mis ansias,
215
y el sí cruel y funesto
que espera el Barón, quizás
en este mismo momento,
hace nuestra situación
más dura, sí. Resolvernos
220
falta sólo.
JUSTINA
Ailson amado,
si antes de ahora te hice dueño
de mi voluntad, ¿qué quieres?
Resuélvete, y sea presto.
Haz, manda, ordena, dispón
225
de mi vida y de mi afecto
como tuya sea.
AILSON
Pues,
Justina amable, yo creo
que para no aventurarlo
sera mejor que apelemos
230
a mi buen padre. En sus manos
nuestra ventura dejemos,
y...
—14→
JUSTINA
Calla, que vuelven ya.
AILSON
¡Qué ventura!
JUSTINA
¡Qué contento!

(Vuelven a salir MILTON y MADAMA, diciendo.)

MADAMA
Perdonad la confianza,
235
Milton.
MILTON
Siempre seréis dueño
de mis facultades. Yo
iré a contar al momento
los mil doblones, y el chico
os los llevará.
MADAMA
Agradezco
240
la prontitud. Ved, Ailson,
que mi sobrino ha dispuesto
para esta noche un festín
magnífico en justo obsequio
de mi Justina. Que a él
245
asistáis los dos espero.
AILSON
Si de ello gusta mi padre
recibiré el favor vuestro.
MADAMA
Está bien: vamos, Justina.
MILTON y AILSON
A las dos guarden los Cielos.
250

(Acompañan a MADAMA y JUSTINA hasta la puerta.)

AILSON
Corazón no te acobardes.
Mi padre es: me ama en extremo,
y nunca podrá ofenderse
de un amor puro y honesto.
MILTON
Pues ya se fueron, volvamos
255
a sentarnos, porque el resto
de mis infortunios sepas.

(Se sientan.)

AILSON
Pues sé que es mi nacimiento
tan ilustre, aunque ellos sean
grandes los sentiré menos.
260
MILTON
Gocé, como ya te he dicho,
de mi Rey por largo tiempo
la privanza: pero astutos,
envidiosos y protervos
mis enemigos perderla
265
en un instante me hicieron,
y con ella aún la grandeza
que heredé de mis abuelos.
Persuaden al Rey que yo era
el que inspiraba a los pueblos
270
la rebelión, y con firmas
y testigos que el dinero
les ganó, la acusación
de modo fortalecieron,
que el Rey la creyó: fue fácil
275
S. M. ya lo veo.
Por traidor a él y la patria
me declara el Parlamento,
y manda prenderme. Ah cuántos
sin sabores, cuántos riesgos,
280
más que dulzuras impuso
la fortuna al valimiento.
De aquella resolución
me dio parte con secreto
un deudo mío, (que es sólo
285
el que sabe el paradero
de los dos, y quien me escribe
las ideas y sucesos
de mis contrarios.) En fin
recogí todo el dinero
290
y las alhajas que pude;
salí de Inglaterra huyendo,
y dejé al pronto burlados
los enemigos deseos.
Confiscáronme los bienes,
295
dieron a otro los puestos
y rentas que yo gozaba,
y no contentos con esto
me quitaron el honor.
No sé cuando lo recuerdo,
300
cómo no acaban mis penas

(Llora.)

conmigo, y mi vida a un tiempo.
Mi honor me quitaron, sí,
porque declararme hicieron
a mí y a mis descendientes
305
por traidores, por plebeyos,
y aún más, hijo, por indignos
de obtener en aquel Reino
cargo noble. Despatriado
y proscrito...
AILSON
Justo Cielo,
310

(Consternado.)

¿proscrito?
MILTON
Proscrito, sí,
de modo, Ailson, que debiendo
a Dios tan ilustre cuna,
en la precisión me veo
de ocultarlo, y de pasar
315
por un humilde y grosero
mercader.
AILSON
Ailson, murió
tu esperanza en un momento.
—15→
MILTON
Mas no por eso, hijo mío,
te entregues al desconsuelo
320
de ese modo. Los reveses
de la suerte en ningún tiempo
deben ser a la virtud
superiores. Si los Cielos
por humillar mi soberbia
325
quizás así me abatieron,
sin duda alguna ellos mismos,
al ver cómo sus decretos
con resignación abrazo,
harán, Ailson, por volvernos
330
lo que perdimos, dejando
victorioso el honor nuestro.
AILSON
¡Ay, padre mío! Ay, Justina,
que para siempre te pierdo.
MILTON
Vaya, procura encubrir
335

(Se levantan.)

en tu rostro por lo menos
tus pesares: que si al fin.
no volviese el Juez Supremo
por nuestra causa, ignorados
en Francia nos mantendremos
340
con el caudal que yo traje,
y el que adquirí en el comercio.
AILSON
Ah, padre, que no sabéis,
a donde llega el extremo
de mi desgracia.
MILTON
¿Pues qué?
345
AILSON
Todos esos contratiempos
y desgracias que acabáis
de referirme, son menos
rigorosos, menos fuertes
que el mal que me causan ellos.
350
MILTON
No entre tan crueles dudas
me tengas, hijo, más tiempo.
¿Qué tienes? di: qué otro mal
es ese que no penetro.
AILSON
¿Si no podéis remediarlo,
355
para qué queréis saberlo?
Yo os ruego por la ternura
con que me amáis, y el respeto
con que os miro, que jamás
apurar este secreto
360
queráis, si no pretendéis
aumentar mi desconsuelo.
MILTON
Si es fuerza que sientas más
cuando yo llegue a saberlo,
aunque mis dudas me maten,
365
salir de dudas no quiero.
Ven conmigo.

(Camina pausadamente.)

AILSON
¡Qué bondad!

(Mirando a MILTON.)

¡qué feliz me hubieran hecho
los Cielos con tal esposa
y tal padre! pero puesto
370
que entre mi padre y Justina
partida mi vida tengo,
y la mitad de la vida
perdiendo a Justina pierdo,
para qué, fortuna, la otra.
375
mitad de la vida quiero.

(Vanse.)

(Aposento más largo, con puerta a la izquierda, que es paso para el resto de la Quinta, y puerta a la derecha, que es entrada a dicho aposento, y sale JUSTINA.)

JUSTINA
Honor, no me reconvengas
ya de mi primer exceso
con Ailson, pues la fortuna
ha enmendado todo el yerro
380
haciéndole hijo del Lord
Wantain. ¿Por qué causa, Cielos,
habrá ocultado Milton
su calidad tanto tiempo?
este discurso me llena
385
de inquietud.

(Queda suspensa y sale por la derecha ESTRUK.)

ESTRUK
Vaya, esto es hecho,
o yo duerma todavía,
o es espíritu foleto
mi amo. Cerca de dos horas
hace, según me dijeron,
390
que llegó aquí; y otras tantas
hace que el juicio me vuelvo
buscándole por la Quinta,
y en parte alguna le encuentro.
Esta carta que al venir
395

(Saca una carta.)

me dio su nuevo embeleso,
para que... mas ay, que di
en la lumbre con mi cuerpo.

(Le ve JUSTINA.)

JUSTINA
¿Dónde vas, Estruk?
ESTRUK
Señora,
que no me tengáis os ruego,
400
que voy en busca de un duende.
JUSTINA
Loco estás.
ESTRUK
No sé de cierto.
—16→
JUSTINA
¿Pero qué papel es ese?
ESTRUK
Es un papel en derecho.
JUSTINA
¿Para quién?
ESTRUK
Para mi amo,
405
que cansado ya su genio
de enredar cuarteles, quiere
enredar los Parlamentos.
JUSTINA
Damele.

(Le quita el pliego.)

ESTRUK
Pobre de mí.
Por los clavos de un herrero
410
que no le abráis, porque mi amo
quiere seguir en secreto
la instancia, y si se descubre
creo que tendrá mal pleito.
JUSTINA
¿Qué lo sepa yo que importa?
415
ESTRUK
¿Qué importa? pese a mi abuelo,
¿y sois la parte contraria?
JUSTINA
Que vienes borracho creo.

(Abre la carta.)

ESTRUK
¿Cómo es eso de borracho,
señora? vuestro concepto
420
reformad, que es mucha afrenta
para quien nació tudesco.
JUSTINA
Calla mientras leo.

(Lee.)

ESTRUK
A Dios,
ahora dan fin los enredos
de mi amo y mi amo después
425
me muele todos los huesos
a mí.
JUSTINA
Con que el buen Estruk

(Guarda la carta.)

hace aquí el papel discreto
de...
ESTRUK
A buenos entendedores
pocas palabras.
JUSTINA
Me alegro,
430
me alegro.
ESTRUK
Señora, yo...
JUSTINA
Sois un gran pícaro.
ESTRUK
Eso
me han dicho muchos, mas yo
jamás he querido creerlo.
JUSTINA
Quiero informarme algo más.
435
Ven acá.
ESTRUK
Vaya los huesos
me duelen ya de los palos
que han de darme.
JUSTINA
En el supuesto
de que ya por esta carta
sé que tiene nuevo empleo
440
tu amo, y que eres tú su...
ESTRUK
Vamos
al grano.
JUSTINA
Dime al momento
cuánto en el asunto sabes.
ESTRUK
Bien, ¿y mi cabeza luego?
JUSTINA
Si te la rompiere tu amo,
445
toma estos luises, con ellos

(Dale unas monedas.)

harás que un buen Cirujano
te la componga.
ESTRUK
Es consuelo
a fe mía. Pero en fin
si ha de ser del mal el menos,
450
y digo que esa madama
es hija, si bien me acuerdo,
de un Brigadier. Hace un mes
escaso que mi amo anda hecho
un badulaque por ella.
455
Van recados, vienen pliegos,
suspira que es un prodigio,
regala que es un contento;
ella a él pobres esperanzas,
a ella él ricos aderezos,
460
y por más piedras que tira,
no viene la breva al suelo.
Esto es cuanto sé.
JUSTINA
Pues dime,
¿ella no sabe en efecto
que tu amo ha de ser mi esposo?
465
ESTRUK
Sabe todo cuanto hay: pero
como él se llama Juan niega,
ella calla: demás de eso,
como mi amo es buen cristiano,
y la ve esperando, pienso
470
que la tiene por judía,
y la está enseñando el Credo:
de modo que yo me río
más cada día de verlos
a él negar que es un gusto,
475
y a ella creer que es un contento.
JUSTINA
¿La ha dado palabra?
ESTRUK
Toma,
la habrá dado mas de ciento:
pero si él ha de cumplir
todas las que ha dado, creo
480
que no acabará jamás.
JUSTINA
Esta bien, vete.
ESTRUK
Laus Deo.
—17→
JUSTINA
No digas a nadie que
con esta carta me quedo.
ESTRUK
Yo os ruego que hagáis lo mismo
485
vos, y me ahorraréis con eso
muchos palos.

(Vase.)

JUSTINA
Sí Milton
interesarse ha resuelto
por nosotros con mi madre,
que ha de hacer al caso creo
490
este papel. Mucho tarda
mi Ailson, y yo no sosiego
un instante. Pero amor,

(Mirando a la izquierda.)

de ver a mi madre pienso
que sale. Mi Ailson querido.
495

(Corre precipitadamente a encontrar a AILSON, que sale por la izquierda muy triste con sombrero y espada.)

Corre, llega, y el consuelo

(Con alegría.)

que espera mi corazón
impaciente... ¿mas qué veo?

(AILSON hará con la mayor expresión lo que dicen los versos.)

¿tú con tal dolor suspiras?
¿te apartas de mí, y al Cielo
500
vuelves los ojos? ¿qué, dime,
tú padre está descontento
de tu elección? ¿enmudeces,

(AILSON, con mayor agitación, repite los mismos extremos.)

y duplicas por momentos
tu agitación?
AILSON
¡Ay Justina!
505
JUSTINA
¿Tú lloras? Astro supremo,
decid, ¿qué es esto?
AILSON
Esto es
que para siempre te pierdo.
JUSTINA
¿Para siempre?

(Con decaimiento.)

AILSON
Así lo manda
mi destino.
JUSTINA
¿Pues su ceño
510
qué estorbo pone a mis dichas?
¿No eres hijo del excelso
Lord Wantain?
AILSON
Sí.
JUSTINA
Yo no te amo
con el más cándido extremo?
AILSON
Eso hace más injuriosa
515
mi desgracia.
JUSTINA
¿Tú ha un momento
no deseabas unirte
a mí con el más estrecho
y sagrado nudo?
AILSON
¡Ah,
y qué venturoso el Cielo
520
me hiciera!
JUSTINA
¿Pues quién lo impide?
pudiera ser que otro dueño
tuvieses... ah, no me engañes,
Ailson mío.
AILSON
¿Tal tu afecto
pronuncia? ¿Otro dueño yo?
525
Mal conoces el extremo
de mi pasión. tú grabaste
en mi alma los primeros
caracteres del amor.
Solamente el embeleso
530
de tus gracias, el encanto
de tus virtudes, hicieron
a mi corazón probar
las delicias, el veneno
gustoso de una pasión
535
verdadera.
JUSTINA
¿Pues qué al ruego
de Milton pudo tal vez
negarse en este momento
mi madre absolutamente?
AILSON
No la llegó de saberlo
540
el caso: mas si llegara
Justina amable, contemplo
que se irritará.
JUSTINA
¿Por qué?
AILSON
Por no hallarme digno objeto
de ti.
JUSTINA
Más crecen mis dudas.
545
¿Qué enigma Ailson...?
AILSON
No en saberlo
te empeñes si no deseas
verme morir al exceso
de mi rubor.
JUSTINA
¿Rubor? mira
que es dolor mucho más fiero
550
que el golpe, la duda.
AILSON
Acaso
si te aclarara el misterio...
si tú supieras con quién
irás a unirte...
—18→
JUSTINA
Yo tiemblo.
AILSON
Me aborrecerías.
JUSTINA
¿Cómo,
555
no eres el hijo (yo muero)
de un Lord?
AILSON
Sí, de un Lord, proscrito
y sin honor.

(AILSON llora y JUSTINA queda un instante consternada.)

JUSTINA
Justos Cielos
¿qué queréis de mí? ¡Más guarde
mis activos sentimientos
560
para después, que mi amor
me llama, y él es primero!

(Aparte.)

¿Por eso te desconsuelas,
y ofendes con tal recelo
mi fe? ¿Quién supo adorarte
565
ciega y tiernamente, siendo
hijo de un mercader, crees
que podrá quererte menos
siendolo de un hombre ilustre,
a quien tiene hoy encubierto
570
y abatido la fortuna?
No: yo amaba con extremo,
no las riquezas de Ailson,
no su claro nacimiento,
sino su virtud: pues si ésta
575
es la misma, si sus hechos
no la han corrompido, ¿cómo
no he de amarte este momento,
y todos los de mi vida
como antes? Ah, podrá el ceño
580
de la suerte perseguirnos,
podrá separarnos, pero
no podrá arrancar la imagen
dulce de Ailson, que imprimieron
en mi alma sus virtudes.
585
Esto a su pesar te ofrezco.

(Asiendole la mano con viveza.)

(Asidos de la mano expresan su ternura, y sale el BARÓN.)

BARÓN DE LAIN
Bravo, señores.
JUSTINA
¡Ay triste!

(Sorprendida.)

BARÓN DE LAIN
Vaya, no porque yo vengo
lo dejen ustedes.
AILSON
Sólo
faltaba a mi pena esto.
590
BARÓN DE LAIN
Señor Ailson, con franqueza,
¿en qué pasabais el tiempo?
AILSON
Ahora, Madama...

(Titubeando.)

BARÓN DE LAIN
¿Os estaba
pulsando? No, yo os prometo
que si se empeña en curaros
595

(Con soflama.)

mi prima saldrá con ello.
JUSTINA
No es sino que me cogió
la mano para...
BARÓN DE LAIN
Ya entiendo,
¿decirte buenas venturas?

(Con bufonadas.)

Pues a fe, a fe, que el bueno
600
de Ailson tiene linda traza
de gitano. En fin me alegro
que usted, señora Justina,
vaya abriendo ya ese genio

(Con intención.)

corto y melindroso, y se haga
605
a tratar (como ahora veo)
a las gentes con franqueza.
Qué ajena de los progresos
de su hija estará la buena
Mamá. Ella por adentro
610
muy satisfecha, y la niña
a sus anchuras, haciendo
acá fuera mil vistosas
evoluciones y juegos
de manos. Oh, la crianza
615
a lo antiguo es mucho cuento.
Tiemblan y se escandalizan
de ver que un joven de aquestos
de la educación moderna
por vía de cumplimiento
620
coge la mano a una niña:
¡Jesús qué insolencia! y luego
si baila la niña ocasión,
verbi gratia...
JUSTINA
Primo, quedo,
que si hasta aquí toleré
625
cuanto hablaste, fue creyendo
que de tu genio festivo
podía ser un efecto.
Lo que has visto, ni a mi honor,
ni a mi grandeza es opuesto.
630
BARÓN DE LAIN
No señor, nada: el estarse
con muchísimo sosiego
agarrada de la mano,
¿de quién? vaya, me avergüenzo,
de un villano, que...
—19→
AILSON
Mentís,
635
que si no mejor, tan bueno,
soy como vos, y aquí mismo

(Saca la espada.)

lo confirmara mi acero.
BARÓN DE LAIN
Yo nunca riño con hombres
de tan baja esfera.
AILSON
Eso
640
lo dirá solo un cobarde.
BARÓN DE LAIN
Ya sufrir tanto no puedo.

(Saca la espada, JUSTINA le detiene, y sale ESTRUK.)

JUSTINA
¿Qué haces, primo? Ailson, mirad
por mi honor.
ESTRUK
¿Mi amo? a buen tiempo
llegó.

(Tira ESTRUK de la espada, y el BARÓN le aparta amenazándole.)

BARÓN DE LAIN
¿Dónde vas, villano?
645
Aparta, o viven los Cielos
que te pase con mi espada.
ESTRUK
No señor, yo os lo agradezco
muy de veras.

(Envainando.)

JUSTINA
Ten a tu amo.
ESTRUK
Señora, yo no me atrevo,
650
que él tendrá gusto en matarse,
y estorbárselo no debo.
AILSON
Apartad, señora.
JUSTINA
Primo,
advierte...
BARÓN DE LAIN
Yo nada advierto.
JUSTINA
Da voces.

(A ESTRUK.)

ESTRUK
Estoy muy ronco.
655
JUSTINA
Pues yo desde este aposento
llamaré. Madre, Milton.

(Entra por la puerta de la izquierda, y AILSON parte a cerrarla.)

AILSON
Señor Barón, mientras cierro
yo esta puerta cerrad vos
la otra.
BARÓN DE LAIN
Voy.

(Cierra la de la derecha.)

JUSTINA

(Dentro.)

¿Qué habéis hecho?
660
¿Ailson? mas no importa, que
yo frustraré vuestro intento.

(Suena un tiro de pistola, y se suspenden los dos.)

BARÓN DE LAIN
¿Qué escucho?
AILSON
De una pistola
fue el tiro, yo me recelo
alguna temeridad
665
de Justina.
JUSTINA

(Dentro.)

Acudid presto.
MILTON

(Dentro.)

Venid, que aquí son las voces.
Abrid.

(Llaman.)

ESTRUK
Que llaman.
AILSON
¿Qué haremos,
señor Barón?
BARÓN DE LAIN
Suspender
por ahora nuestro duelo.
670
MADAMA

(Dentro.)

Hija.
BARÓN DE LAIN
Estruk abre: y nosotros
sigamos lidiando.
AILSON
Pero...
BARÓN DE LAIN
Dejadme a mí. Vaya, vaya,

(Abre ESTRUK, siguen lidiando, y salen MILTON y MADAMA.)

la diagonal, sin miedo:
quitad este tajo, pronto,
675
no me descubráis el pecho;
porque suelo enardecerme
de modo que sin poderlo
remediar, tiro, y... bien, bravo.
MILTON
Hijo.
MADAMA
Sobrino.
MILTON y MADAMA
Teneos.
680
BARÓN DE LAIN
En verdad que yo ya me iba
cansando un poco.
MADAMA
¿Qué es esto?
¿Y Justina?
BARÓN DE LAIN
Aquí encerrada

(Abre y sale JUSTINA despavorida.)

por melindrosa.
JUSTINA
¡Si ha muerto
mi Ailson!
MADAMA
¿Por qué dabas voces?
685
¿qué ha habido aquí?
BARÓN DE LAIN
Un embeleco
de Justina.
JUSTINA
Yo si...
BARÓN DE LAIN
Calla.
AILSON
Qué irá a decir.
ESTRUK
Ahora es ello.
BARÓN DE LAIN
Ten paciencia, amor. Aquí
hallé a Ailson, hace un momento
690
que salía de ese cuarto
sin duda alguna, y sabiendo
por Estruk que era en la esgrima
—20→
inteligente, hice tal empeño
de tirar con él un rato:
695
llegó mi prima a este tiempo,
y empezó a chillar pensando
que reñíamos. Por cierto
que era estupendo capricho.
Yo con un raro pretexto,
700
porque no nos estorbara,
la encerré en ese aposento
como visteis.
ESTRUK
Lindas prendas
va este niño descubriendo.
MADAMA
¿Y el tiro que hemos oído?
705
JUSTINA
Pesares disimulemos.
Fue que habiendo Ailson dejado
esta pistola en el suelo
tal vez porque te estorbaba
para esgrimir, yo creyendo
710
que reñían, la cogí,
y disparé, porque oyendo
el tiro acudieseis.
ESTRUK
Chispas,
qué lindo par de embusteros.
BARÓN DE LAIN
Alborotar tontamente
715
la casa.
MADAMA
Mucho recelo
que sea verdad. Justina
tuvo causa para ello.
ESTRUK
No lo sabes bien.

(Aparte.)

MILTON
En fin
que no haya sido me alegro
720
lo que pensamos.
AILSON
Anduvo
el Barón muy caballero
en este lance.

(Sale el CRIADO.)

CRIADO
Señora,
la comida.
ESTRUK
A lindo tiempo
para echar el susto abajo.
725
MADAMA
Vamos pues.
BARÓN DE LAIN
Honor.
AILSON
Tormentos.
MILTON
Pesares.
JUSTINA
Desdichas.
MADAMA
Dudas.
TODOS
Padezcamos y callemos.

Acto tercero

(El jardín del acto primero, y sale como mirando adentro por la izquierda AILSON, y por la derecha el BARÓN.)

AILSON
Señor Barón, nadie puede
por esta parte notarnos.
BARÓN DE LAIN
Ni por ésta.
AILSON
Pues al duelo
que suspendimos volvamos.

(Saca la espada.)

BARÓN DE LAIN
Eso quiero, porque echéis
5
de ver cuán acostumbrado
está aqueste acero a triunfos
más gloriosos y más altos
que el que en vos tengo.
AILSON
Está bien,
pero os advierto de paso
10
que es acción muy poco noble
teniendo acero en la mano
hacer que vengue la lengua
la ofensa de su contrario.
Y así no menospreciéis
15
triunfo que no habéis ganado,
ni ganareis.
BARÓN DE LAIN
¡Oh qué bueno!
¿por qué?
AILSON
Porque he reparado
que quien tiene larga lengua
suele tener cortas manos.
20
BARÓN DE LAIN
Tirad, pues.
AILSON
Sí, que es precioso
el tiempo, y le malgastamos.

(Riñen.)

(Sale ESTRUK, y al verlos se pone a mirar los estanques.)

ESTRUK
Señor... pero nada, nada,
yo os daré luego el recado,
que estando en tan buenas obras
25
fuera error estorbaros.
BARÓN DE LAIN
Más fuerte sois que pensé
a fe mía.
AILSON
Pues es llano
que aún no lo habéis visto todo.
ESTRUK
Sí. Justina le ha contado
30
lo que pasó en cuanto acabe
con Ailson, sin más reparo
la emprende con mi cabeza.
—21→

(Desguarnécesele y quiebra la espada al BARÓN.)

BARÓN DE LAIN
La espada me habéis quebrado.
ESTRUK
Bien, haya amén quien tal hizo,
35
y quien su acero ha templado.
AILSON
Ni es triunfo de mi valor
ni afrenta de vuestro brazo,
sí mal temple del acero.
Y así, pues por este acaso
40
es forzoso suspender
otra vez el empezado
duelo, y sin espada está
un Coronel desairado,
os ruego que honréis la mía,
45
pues aunque a triunfos tan altos
como la vuestra no está hecha,

(Con intención.)

al menos la he acostumbrado
a quebrar las enemigas;
y sí, la verdad os hablo,
50
jamás ha vuelto a la vaina
sin sangre de su contrario.
Tomadla, pues, que yo ofrezco
que no os la quiebren lidiando.
ESTRUK
Hombre ¿qué haces? ¡pesia a mí!
55
¿dar armas contra mis cascos?

(Le deja la espada al BARÓN, que quiere seguirle, y parte.)

BARÓN DE LAIN
Oid, esperad... por Dios
que el mercader me ha dejado
sin palabras.
ESTRUK
¡Gran prodigio!
BARÓN DE LAIN
Corrido estoy.
ESTRUK
Más milagro.
60
BARÓN DE LAIN
¿Estruk, una acción tan noble
cabe en un hombre ordinario
como Ailson?
ESTRUK
¿Pues no lo visteis?
BARÓN DE LAIN
Lo extraño.
ESTRUK
Yo no lo extraño.
BARÓN DE LAIN
¿Por qué?
ESTRUK
Por dos mil razones,
65
y una de todas aguardo
que os convenza. Creéis vos,
y creen muchas borrachos,
que los hechos más heroicos
están sólo reservados
70
a los hombres más ilustres;
es locura: mas doy caso
que sea cierto, están ya
tan vueltas de arriba abajo
todas las cosas, que a fe
75
de pecador no es extraño
ver que un villano es señor
ni que un señor es villano.
BARÓN DE LAIN
Loco estás.
ESTRUK
Sí, y aún por eso
dije esta verdad acaso.
80
Pero vaya otra más cierta.
BARÓN DE LAIN
¿Y es?
ESTRUK
Que os está ya aguardando
el Notario.
BARÓN DE LAIN
¿Dónde?
ESTRUK
Al punto
le encaminaron al cuarto,
de Madama, y allí queda
85
haciendo ya garabatos.
BARÓN DE LAIN
¿Le ha visto ya mi Justina?
ESTRUK
Toma, y la está examinando
él con una cara que
parece a Poncio Pilatos.
90
BARÓN DE LAIN
¿Qué dice ella?
ESTRUK
Amén a todo,
pero con un gesto aciago.
Bien ¿qué cómo ha de tenerlo
bueno, señor, vamos claros,
si ve que sois un tronera,
95
un jugador perdulario,
un malgastador eterno
y un perpetuo enamorado
de cuantas veis?
BARÓN DE LAIN
Disparate.
ESTRUK
Aquí entro yo por si acaso.
100

(Aparte.)

¿Disparate? sí, pues id,
que ya sabe todo cuanto
hay y habido con Madama
Gabriela.
BARÓN DE LAIN
Pues como...
ESTRUK
Andando:
se lo ha dicho no sé;
105
pero sé que a mí me ha dado
una peluca tamaña,
y después que como un trapo
me puso, me dijo que era
yo vuestro... vaya ved cuando
110
llegó a abochornarme a mí
¡qué bueno andaría el ajo,
—22→
y qué flores me echaría!
BARÓN DE LAIN
Malo, Estruk.
ESTRUK
Pues lo más malo
aún no es eso.
BARÓN DE LAIN
¿Pues qué hay más?
115
ESTRUK
Que ha llegado ahora un lacayo.
BARÓN DE LAIN
¿De quién?

(Sobresaltado.)

ESTRUK
De la Brigadiera,
con un pliego, preguntando
por Madama Aspurg.
BARÓN DE LAIN
Pues corre,

(Con impaciencia.)

y di que antes de entregarlo...
120
ESTRUK
A buen tiempo, mangas verdes.
Ya creo que despachado
estará, pues ha una hora
que le hizo entrar en su cuarto
Madama.
BARÓN DE LAIN
Por vida de...
125
ESTRUK
¿Cuánto va que ahora lo pago
yo por consiente?
BARÓN DE LAIN
¿Qué haremos,
Estruk?
ESTRUK
¿Qué sé yo?
BARÓN DE LAIN
Quien diablos...
si llegara a descubrir
quién dio el soplo...
ESTRUK
Pobres cascos
130
de Estruk.
BARÓN DE LAIN
Doscientos azotes
le hacía dar al contado.
ESTRUK
¡Y qué bien dados serían!
Por el bribón nos hallamos
ahora sin saber por dónde
135
echar que no haya barrancos.
BARÓN DE LAIN
Estruk, si hallaras un medio...
ESTRUK
Muy bueno, ahora apelamos
a Estruk, pero cuando Estruk
lo mismo que está pasando
140
pronosticaba, queríais
romper su cabeza a palos.
BARÓN DE LAIN
Tu ingenio...
ESTRUK
Sí, sí señor,
es muy grande, pero al cabo
no sé como ha de librarme
145
a mí de lo que pensando
estar en darme Mamá
por andar en estos pasos.
Pero en fin venid, que yo
veré si un arbitrio hallo
150
para salir de este aprieto.
BARÓN DE LAIN
Darte dos luises aguardo
si me haces salir airoso.
ESTRUK
Y tres que por enredarlo
me dieron, son cinco. ¡Oh,
155
qué oficio tan descansado
y lucroso viene a ser
el de trae y lleva! Vamos,
de este modo no me admiro
que lleven y traigan tantos.
160

(Vanse.)

(Aposento corto de MADAMA ASPURG, y sale CECILIA.)

CECILIA
Tampoco hay aquí ninguno
a quien poder preguntarlo.
No, pues yo hasta que uno encuentre,
que me lo cuente bien claro
todo con pelos y señas
165
no descansaré. El raimado
de Estruk, ¿por dónde andará?
ese, que es de su buen amo
confidente lo sabrá
ce por be. Con haber tantos
170
holgazanes en la casa,
nadie lo sabe. ¡Qué pavos
son! Ninguno de ellos tiene
maldita gracia ni garbo
para escudriñar. Si fueran
175
como yo... pero así aguardo

(Sale JUSTINA.)

saberlo. Con que ya han hecho
paces vuestro alborotado
primo y Ailson?
JUSTINA
Nada sé.
CECILIA
Es cierto que ha sido extraño
180
el lance, y la causa fue,
según a mi me contaron,
una friolera; usted
lo sabrá bien.
JUSTINA
Yo no.
CECILIA
Malo.
¿Pues no estuvo usted delante?
185
JUSTINA
Sí, pero no declararon
la causa.
CECILIA
Pues ello es fuerza
que todo lo hayan causado
algunos celos.
JUSTINA
Ni a ti
ni a mi viene hoy a importarnos
190
—23→
la causa. Hombres son, cada uno
sabrá guardarse.
CECILIA
Sí, al cabo,
por más que disimuléis
bien se os conoce el cuidado
y el susto: no es nada, un primo,
195
y ainda mais, novio: mal año,
si os importa a vos; y a mí,
toma, que será mi amo
mañana y le quiero un poco.
JUSTINA
Juicio, Cecilia.
CECILIA
¿Empezamos
200
a reñir? Juicio hoy no es día
de tener un solo ochavo
de él, que hay boda en casa.
JUSTINA
¿Y qué
es motivo ese?
CECILIA
Y sobrado.
JUSTINA
Dos mil que haceres habrá
205
que te estén ahora aguardando.
CECILIA
Jesús, y qué mal parece
ese gesto avinagrado
en una novia.
JUSTINA
Ya estás
impertinente, y me enfado.
210
CECILIA
He, ya echó la cerradera.
Lo que yo he pronosticado
siempre. Otra Madama Aspurg
de cruz a fecha. ¡Qué enfado!
parece que vienen ambas
215
de casta de Potentados
Holandeses en lo adustas
y circunspectas.
JUSTINA
¿Rezando
todavía?
CECILIA
Ya me voy.
Cuenta que os estoy mirando
220
estos días insufrible.
¡Caramba qué ochenta, años
tendréis! pobre de quien tenga
la precisión de aguantaros.

(Vase.)

JUSTINA
¡Qué poco lo extrañarías
225
si supieras el estado
de Justina! Mi pasión
ha alejado de mí tanto
la quietud y el regocijo,
que cuanto veo, cuanto hallo
230
y cuanto escucho acrecienta
mi disgusto. Oh dulce, oh amado
Ailson, si yo no supiera
que son los Cielos contrarios
a nuestro deseo, puede
235
que lo que de oír acabo
a mi madre renovara
mi esperanza.

(Al paño AILSON.)

AILSON
El más amargo,
el más cruel, el más duro
instante es éste. Sagrados
240
Cielos, aquí está. Al mirarla
tiemblo. Ailson desventurado.

(JUSTINA habrá permanecido un instante pensativa de espaldas a AILSON: aquí junta las manos, las levanta con expresión al Cielo, clavando en él los ojos un instante.)

JUSTINA
Piadoso Dios, ¿tú que ves
cuán puro y autorizado
está este amor por la misma
245
virtud, tú que estás mirando
el costoso sacrificio
que de mi corazón hago
a la obediencia, te niegas
a oír mis continuados
250
votos? pero quien... Ailson,

(Siente las pisadas de AILSON, vuelve el rostro asustada, y al verle corre precipitadamente hacia él.)

si con las veras que te amo
conoces, no extrañarás
mis delirios. El amparo
de Dios imploraba.
AILSON
Es propio
255
de tu virtud. Pero, en vano,
en vano esperas. El Cielo,
que errar no puede, ha negado
su protección a este amor.
El mismo, sí, va ordenando,
260
va disponiendo accidentes
que hagan más duro, más arduo
el logro de nuestras ansias.
Ya no hacen más que irritarlo
nuestros ruegos. Este bien
265
de vernos y de tratarnos
un instante, es ya, Justina,
verdugo el más inhumano
de nuestra quietud. Él va
—24→
por momentos avivando
270
nuestra llama, de manera
que si ambos no la atajamos
prontamente logrará
consumir todo el recato,
la pureza y la virtud
275
que nuestro amor engendraron
Corromperá nuestras almas
sin sentir, y atropellando
lo más plausible y más digno
de ellas, al horrible estado
280
de un crimen irremediable
las llevará. Yo te amo,
sí, confieso que en la tierra
no hay objeto que más caro
me sea; pero tampoco
285
habrá nada más sagrado
para mí que tu honor. Yo
su peligro estoy notando;
veo cuanto el Cielo mismo
se demuestra interesado
290
en que te desposes hoy
con tu primo: no bastamos
los dos a impedirlo, y yo
verte no quiero en sus brazos,
Justina, con que es forzoso
295
para siempre separarnos.
JUSTINA
¿Separarnos? No, Ailson mío:
ese fiero, ese inhumano
monstruo, que fortuna llaman,
podrá disponer al cabo
300
mi muere, mas no apartarme
viva de tus dulces brazos.
AILSON
¿Y tu honor?
JUSTINA
¿Mi honor? ¿pues qué
puedo aventurarle acaso,
amándote con el puro
305
extremo que ahora te amo?
AILSON
Para el Cielo que lo mira
no: mas para todos cuantos
vieran tu amor, que no pueden
ver su pureza, el recato
310
aventurará, Justina,
si tal haces.
JUSTINA
¡Ah tirano
honor, qué injusto dominio
nuestro delirios te han dado
sobre las acciones nuestras!
315
¿Yo haré sacrificio amargo
de mi corazón, a abuso
semejante? ¿Yo mi mano
entregaré injustamente,
a quien ni elegí, ni amo
320
como esposo? No, no quiero
ofender al Cielo santo,
recibiendo con horror
un vínculo tan sagrado
y religioso. Mi madre
325
(aunque hasta aquí lo he callado)
sabrá mi amor: yo confío
que no ha de obligarme a un lazo
que me es odioso: sabrá
mi bien quien eres: y cuando
330
ese honor vil que nos manda
la haga ver que de mi mano
no eres digno, por lo menos
dejará mi enamorado
corazón en venturosa
335
libertad, y si tratamos
no pudiésemos, sabremos,
dulce Ailson, que nos amamos.
AILSON
¡Ay Justina, que es ya tarde!
Ya París está informado,
340
de esta unión. En este instante
tal vez llegarán acaso
las damas de la nobleza
a gozar el aparato
de tu boda.
JUSTINA
¡Oh Cielo! ¡Ah horrible
345
memoria!
AILSON
Ya el fiel Notario,
ante quien dar el sí debes,
está esperando en el cuarto,
de tu madre. Mira como
sin escándalo este lazo
350
evitarás.
JUSTINA
Todo, todo
lo veo, y lo estoy llorando:
pero aún me queda esperanza,
Ailson. Hoy llegó a mis manos
una carta que a mi primo
355
escribe una dama, acaso
confiada en ser su esposa.
Mi madre la ha visto: ha dado
pruebas de su indignación
al leerla: a breve rato
360
—25→
recibió otro pliego que
envía con un lacayo
la madre de aquesa dama,
en que (según fui observando)
la escribe muy por menor
365
la obligación, que contrajo
tiempos hace con su hija
mi primo. Creció el enfado
de mi madre, y ordenó
que fuese al punto a su cuarto
370
el Barón: no sé el efecto
cual será, pero yo aguardo
que sea muy favorable.

(Salen a un tiempo por la derecha CECILIA, y por la izquierda el CRIADO.)

CRIADO
Señor.
CECILIA
Señora.
CRIADO
Un recado
envía a usted mi señora,
375
rogándole que a su cuarto
pase.
AILSON
¿Sabes lo que quiere?
CRIADO
No señor, pero faltando
un testigo, según dijo
ahora el señor Notario,
380
querrá que lo sea usted.
AILSON
¿Yo, Cielos? decid que parto
al instante.

(Vase el CRIADO.)

JUSTINA
Oh Dios, bien, vete.
CECILIA
Pronto, que están esperando,
y regañará si usted
385
tarda.
JUSTINA
Mío es el cuidado.
CECILIA
Y mío, que si se pone
de mal humor lo pagamos
todos.
JUSTINA
Ve, y no me impacientes,
Cecilia, porque si agarro
390
un taburete...
CECILIA
No, no,
lo estimo, pero excusadlo.

(Vase.)

AILSON
¿Es este todo el alivio
que ofrecías a mi amargo
desconsuelo?
JUSTINA
Ya lo veo.
395
Ailson: tal vez apiadado
el Cielo, muestra la luz
del consuelo al desdichado
pero como exhalación
desaparece, dejando
400
al desdichado la pena
de haberla visto.
AILSON
¡Oh infausto!
¡Oh, negro día! Ay amor
verdadero, y malogrado.
Justina, a Dios para siempre.
405

(Arrebatado con descaecimiento.)

JUSTINA
¿Para siempre?
AILSON
A morir parto
lejos de aquestas paredes
funestas que hoy escucharon
mi fe y mis desgracias.

(Hace que parte.)

JUSTINA
¿Cómo
partir Ailson?

(Corriendo enajenada a detener a AILSON.)

(Sale el BARÓN.)

BARÓN DE LAIN
¿Qué diablos
410
estáis haciendo?
JUSTINA
¡Ay de mí!

(Sorprendida.)

BARÓN DE LAIN
Ustedes con gran descanso
aquí, y nosotros allá
recados y más recados
a los dos. Disimular
415
me conviene. Vaya, vamos
aprisa, que está que salta
ya Madama Aspurg con ambos
por la detención.
JUSTINA
Apenas
ha un instante que el recado
420
recibimos.
BARÓN DE LAIN
¡Un instante!

(Sacando el reloj.)

gracioso cuento las cuatro,
media hoyita cuando menos.
Si fuera yo de los fatuos
impertinentes y necios,
425
había ahora encontrado
lindo pie para unos celos.
¡Dos veces ya mano a mano
y hacerse, instantes las horas
de conversación! Zapato.
430
Mas no soy escrupuloso,
Justinita, porque alcanzo
que... Dios venga el remedio
si una mujer se ha empeñado.
JUSTINA
Bueno será deslumbrar
435
sus sospechas, pues aguardo
a costa de mi opinión
—26→
redimir nuestros quebrantos.

(Aparte.)

Primo, habiendo yo sabido
que Ailson, ya desesperado
440
de hallar alivio a su mal,
tenía determinado
partir hoy sin despedirse
de nosotros, quise acaso
persuadirle a que esperase
445
unos días, contemplando
que hallará en ellos quizá
mas alivio su quebranto
Pero a nada atiende, y ésta
es la causa de que tanto
450
me detuviese. Ve tú
si le convences acaso.

(Vase.)

BARÓN DE LAIN
No me engañas. Bueno, Ailson,
¿salimos con eso al cabo
de mil siglos? Bueno fuera
455
que el día que yo me caso
es fuerais vos de esta Quinta.
¡Qué locura! ni pensarlo
siquiera: mi genio es bueno,
y aunque estaba algo enojado
460
con vos, mi enojo pasó
como nube de verano,
y hemos de ser muy amigos.
AILSON
Yo quedaré muy honrado
con serlo, pero mis males...
465
BARÓN DE LAIN
Qué males ni qué ocho cuartos,
dejaos gobernar, que yo
sin ser médico me encargo
de poneros sano y bueno
dentro de poco.
AILSON
¡Ah!
BARÓN DE LAIN
Dejaos
470
de drogas: vos estaréis
preso en la Quinta hasta tanto
que a mi lado disfrutéis
los obsequios preparados
a mi boda.
AILSON
Perdonad,
475
que yo...
BARÓN DE LAIN
Vaya, nos cansamos
en balde, porque ha de ser
aunque se empeñen los diablos,
pues haréis por fuerza así
lo que no hiciereis de grado.
480

(Coge a AILSON, y le lleva por fuerza adentro.)

(Aposento más largo con mesa, escribanía y papeles: déjanse ver alrededor de ella sentados el NOTARIO, MADAMA ASPURG y MILTON. ESTRUK y el CRIADO están en pie a un lado.)

ESTRUK
Rabiando estoy por saber
ya todo lo que ha pasado
entre el sobrino, y la tía:
no, al menos habrá llevado
un estupendo sermón
485
a cuenta.

(Sale JUSTINA.)

JUSTINA
Alma suframos.
MADAMA
¿Te parece regular
tenernos aquí esperando,
Justina?
JUSTINA
Madre, si yo...

(Salen AILSON y el BARÓN.)

BARÓN DE LAIN
Entrad, Ailson: vaya, vamos
490
despachando.
AILSON
Corazón,
pues es el postrer quebranto
que te espera, no desmayes.
BARÓN DE LAIN
¿Está ya, señor Notario,
corriente?
NOTARIO
Tan solo falta
495
que Madama ante los cuatro
testigos otorgue el sí,
y pase luego a firmarlo
con ellos.
MADAMA
Pues vaya, hija,
aunque ha días que el contrato
500
aprobaste, y yo no creo
que hayan los tiempos mudado
tu corazón, ni te opongas
a mi gusto, es necesario,
para la formalidad,
505
ahora ratificarlo.
JUSTINA
Madre, yo lo ratifico
gustosa. Ay, Ailson amado,
calla, que yo enmendaré

(Aparte.)

después lo que voy errando.
BARÓN DE LAIN
Ay, obediente Justina,
510
yo te premiaré.
NOTARIO
A firmarlo
llegue V. S.
JUSTINA
Justo Dios,

(Sentándose.)

tú aborreces, el engaño,
—27→
y viendo la fe mentida
que ofrece mi atribulado
515
corazón, ¿me lo consientes?

(Toma la pluma.)

¡Ah! La pluma de la mano
huye y mi horrendo delito
está a voces publicando
mi agitación: un temblor
520
tan grande...
NOTARIO
Aquí, en este lado.

(Se levanta.)

JUSTINA
Justina. Oh día, oh momento

(Firma.)

el más atroz, más amargo
de mi vida.
BARÓN DE LAIN
No ha podido

(Se sienta.)

su rostro disimularlo.
525
Jorge, Barón de Lain.

(Firma y se levanta.)

AILSON
Corazón, corazón vamos
a firmar mi muerte.

(Firma AILSON, después MILTON, ESTRUK y el CRIADO, y luego el NOTARIO hace que escribe, en cuyo intermedio dirán.)

BARÓN DE LAIN
Ailson
encubrió más su quebranto.
MADAMA
Justina, las ligerezas
530

(Al oído.)

de tu primo en este acto
no deben sentirse: efectos
fueron de sus pocos años.
Él te ama, y con esta unión
no quedará desairado
535
tu honor: todo lo demás

(Parte el CRIADO.)

queda, Justina, a mi cargo,
pues no debiendo a esa dama
más que una palabra, acaso
dada sin formalidad,
540
nada hay que temer.

(Levantase el NOTARIO, guarda un papel y da otro al BARÓN.)

NOTARIO
Yo guardo
ésta, y tome V. S. esta otra.
BARÓN DE LAIN
Está bien, vuestro trabajo
recompense este bolsillo:

(Dale un bolsillo.)

y pues he visto ya cuanto
545
quería, y este papel
de nada sirve, pedazos
quiero hacerle.

(Lo rompe.)

MADAMA
¿Pues qué es esto?
JUSTINA y AILSON
¡Oh Dios!
ESTRUK
Mi amo está borracho.
MADAMA
Sobrino.
MILTON
Barón.
MADAMA y MILTON
Pues como...
550

(Sale el AYUDANTE.)

AYUDANTE
Perdonadme, si es que he entrado
hasta aquí, sin esperar
el permiso necesario,
pues no me da tantas treguas,
señoras, la orden que traigo.
555
MADAMA
¡Qué será!
BARÓN DE LAIN
¡Aquí el Ayudante!
MILTON
Dudoso estoy.
JUSTINA
No descanso.
AYUDANTE
De orden del Gobernador,
que venga V. S. arrestado
sin detención a su casa.
560
BARÓN DE LAIN
¿Yo? pues qué puede obligarlo
a hacer...

(Sobresaltado.)

MADAMA
¿Arrestado? como,
pues que...
AYUDANTE
Vaya, sosegaos,
que no es asunto que debe,
señoras, ocasionaros
565
disgusto. El señor Barón
ha dado palabra y mano
de esposo a una señorita.
Su madre, sabiendo acaso
que en esta tarde debía
570
quedar tal vez desposado
con su prima, ha dado queja
contra V. S. y porque en tanto
que se ventila esta duda
no paséis a ejecutarlo,
575
ha dispuesto su Excelencia
que arrestado esté.
BARÓN DE LAIN
Ya el caso
es muy distinto, y porque
veáis que no es necesario
el arresto, y salgan unos
580
de dudas, y sus quebrantos
templen otros, escuchadme.
JUSTINA
¡Qué irá a hacer!
ESTRUK
Bueno anda el ajo.
MADAMA
¡Qué confusión!
AILSON
Nada, alivia
mi tormento.
BARÓN DE LAIN
Ya ha llegado,
585
Ailson la hora de que yo
—28→
ande con vos tan bizarro,
como anduvisteis conmigo.
Poco hace ofrecí curaros
el mal de que adolecéis,
590
y cuando en todo lograrlo
no pueda, al menos veréis
que lo que me toca hago.
Este papel, que es origen,
según en vos he notado,
595
de vuestro mal, ya le veis
en mi mano hecho pedazos...
y pues yo os quito la causa,
vos los efectos quitaos,
que hecho ya lo más, muy poco
600
lo menos vendrá a costaros.
MADAMA
Yo no te entiendo, sobrino.
AILSON
Piedad, Cielos.
MILTON
Aclaraos,
señor Barón.
AYUDANTE
¿Qué es aquesto?
BARÓN DE LAIN
Esto es llegar a mostraros
605
que mi natural festivo,
chancero y atronerado,
en mí no imprime carácter,
pues sé, cuando llega el caso,
mirar las cosas con más
610
madurez que habéis pensado.
Yo renuncio mi derecho
a este vínculo, y me aparto
de la acción que hasta aquí tuve
a Justina: protestando
615
a Dios y al mundo, que nunca
tuve para ejecutarlo
más motivo que el querer
con el sacrificio que hago
dar a la ciega obediencia
620
de Justina el premio alto
que merece: ella y Ailson
se aman: han sufrido entrambos
el tormento de firmar
su muerte en ese contrato,
625
por ser obedientes. ¡Ah,
qué noble triunfo lograron
de su pasión! Justo es
que este premio hayan hallado.
MILTON
Ailson...
MADAMA
Justina.
MILTON y MADAMA
Tú...

(A un tiempo los dos.)

JUSTINA
Madre.
AILSON
Padre.
630

(Arrojándose AILSON a los pies de MILTON, y JUSTINA a los de MADAMA, con rubor.)

MADAMA
Confusa estoy.
MILTON
Cielo santo,
¿qué golpe es este?
MADAMA
¿Pues, cómo,
Justina, te has olvidado
los preciosos documentos
de tu madre? ¡tú, tratando
635
de unirte a tu primo, diste
acogida a los halagos
perniciosos de otro amor!
MILTON
¿Tú, Ailson, loco y temerario,
pagas el buen hospedaje
640
de esta casa desterrando
de ella el placer? ¿tú atrevido
seducir con el encanto
de tus años la virtud
de una joven, que tratando
645
su felicidad estaba
con otro? Vete, villano,
vete y no esperes que yo
contribuya a tu descanso.
AILSON
¡Ah padre!
JUSTINA
¡Ah madre!
MADAMA
Levanta
650
y apártate, que excitando
mi indignación estás.
AILSON y JUSTINA
Cielos.

(Levantandose.)

(Sale CECILIA.)

CECILIA
Señora, un posta ha llegado
a la Quinta, y con gran prisa
dice que quiere entregaros
655
un pliego.
MADAMA
¿Posta a mí? Que entre.

(Vase CECILIA.)

Todos son hoy sobresaltos
para mí.
MILTON
Ailson, pues tú sabes
nuestro peligro, evitarlo

(Al oído.)

procura.
AILSON
Yo moriré
660
porque lo veáis logrado.

(Salen CECILIA y el CORREO.)

CORREO
La Condesa de Aspurg...
MADAMA
Yo
lo soy.
—29→
CORREO
Pues deme su mano
V. E. porque en ella
ponga este pliego sellado.
665

(Dala el pliego, y le abre.)

CECILIA
¿Qué traerá este sayón?
AILSON
Ay mi Justina, que en vano
la hidalguía de tu primo
ofreció a nuestros quebrantos
este alivio.
MILTON
Con placer
670
lee Madama.
BARÓN DE LAIN
Tengamos
orto nuevo susto.
MADAMA
No,
sobrino. Me persuado
que las nuevas que ha traído
a todos han de alegrarnos.
675
Tomad vos. Cincuenta luises

(Dale un bolsillo.)

en ese bolsillo guardo;
con ellos y esta sortija

(Dale una sortija.)

vuestra diligencia pago
por mi parte, y pues la nueva
680
que recibo ha disipado
mi enojo Justina, da
a tu amado Ailson la mano.
JUSTINA
Justo Dios.

(Enajenada.)

AILSON
Perdonad que...
MILTON
¿Madama, qué estáis hablando?
685
sabéis que...
MADAMA
Llegad, Ailson:
dale Justina los brazos,
¿qué esperas?
JUSTINA
Yo...

(Impaciente.)

MADAMA
No te pares.
AILSON
Advertid que...

(Cobarde y mirando a su padre.)

MADAMA
Yo te lo mando.
AILSON
¿Creeré mi dicha?

(Abrazala.)

JUSTINA
Ailson.
690
MILTON
Cielos yo estoy admirado.
AYUDANTE
¡Qué mudanza!
CECILIA
¿Estruk, qué es esto?
ESTRUK
¿No lo ves? que se casaron.
MADAMA
Milton, desechad pesares
que ya aquél bueno, aquél sabio
695
dispensador de consuelos
el mayor nos ha enviado.
MILTON
¿Cómo?
MADAMA
Oíd todos.

(Lee MADAMA.)

Madama: aunque no tengo el honor de conoceros, sabiendo las finezas que debe a vuestra casa Milton mi deudor...

MILTON
Pendiente
mi vida está de sus labios

me tomo la libertad de cansaros, a fin de que en los términos que halle por más convenientes vuestra prudencia le hagáis saber como la Majestad de Jacobo, a instancias mías, ha hecho ver segunda vez en el Parlamento su causa; y habiendo fallecido días antes el principal acusador, sus secuaces se delataron publicando a voces su crimen, y la inocencia del acusado. S. M. para satisfacer el honor de un buen vasallo ofendido injustamente le devuelve los puestos y rentas que obtenía, mandandole buscar por los Reinos de Holanda e Inglaterra, y declarando en ellos al Lord Wantain por el mejor de sus vasallos. Dadle de mi parte la enhorabuena, y persuadirle a que se presente cuanto antes en esta Corte, donde con impaciencia le aguarde el pueblo y la grandeza. Perdonad mi molestia &c.

MILTON
Hijo.
AILSON
Padre.
BARÓN DE LAIN
Yo estoy lelo.
700
JUSTINA
Venturosa yo.
MILTON
Justina,
Madama, Barón, los brazos
me dad todos: pero ah
que se me había olvidado.
Tomad vos este bolsillo,
705

(Da al CORREO lo que expresan los versos.)

esta casa, este gallardo
diamante, aqueste reloj,
y tras de todo mis brazos
y mi amistad, pues si vos
el honor que me quitaron
710
me traéis, por más que os dé
es más lo que me habéis dado.
BARÓN DE LAIN
Ailson, ya veo que sois
lo que no había pensado,
—30→
y así perdonad.
AILSON
Barón,
715
¿cómo podré yo pagaros
lo que os debo? un venturoso
hicisteis de un desdichado.
BARÓN DE LAIN
Sólo una fineza os pido.
AILSON
¿Cuál es?
BARÓN DE LAIN
Que pues ser aguardo
720
padrino de vuestra boda,
y yo ya que libre me hallo
de una obligación, intento
cumplir la que me ha quedado,
lo seáis vos de la mía.
725
AILSON
Con mucho gusto.

(Sale el CRIADO.)

CRIADO
Llegando
van a la quinta las damas,
y señores convidados
al festín.
MADAMA
Vamos, pues,
porque queden admirados
730
del suceso.
BARÓN DE LAIN
Mi Ayudante,
id, y dad parte de cuanto
visteis al Gobernador,
mas volved a acompañarnos.
AYUDANTE
Con gran placer.
MILTON
Vamos, hijos,
735
Señora Condesa, vamos,
que ahora que puedo, yo haré
cuanto pueda por pagaros.
Y pues a Dios he debido
este consuelo, y no basto
740
a darte gracias yo solo,
unidos todos lo hagamos,
pidiéndole que nos dé
TODOS
su gracia, paz y descanso.

Se hallará en la Librería de Castillo, frente las gradas de S. Felipe el Real; en el puesto de Cerro, calle de Alcalá; y en el del Diario, frente de Sto. Tomás. Su precio dos reales. Donde está se hallarán las Víctimas del Amor, Federico II, primera y segunda parte, las tres partes de Carlos XII, la gran piedad de Leopoldo el Grande, la Jacoba, el Pueblo Feliz, La Cecilia, primera y segunda parte, el Triunfo de Tomiris, Luis XIV, el Grande, Gustavo Adolfo, Rey de Suecia, la Industriosa Madrileña, el Calderero de San Germán, Carlos V sobre Dura, la Hidalguía de una Inglesa, el Premio de la Humanidad, de dos Enemigos hace el amor dos Amigos, el Hombre convencido a la razón, y la Virtud aún entre Persas lauros y honores gragea, con sainetes y loas.