41
Etimologías, III, 22, 5.
42
Vid. E. Curtius, Literatura europea y Edad Media latina, México, 1981 (3.ª reimpresión), t. II, p. 703.
43
«Aetherias zonas at rota quinque tenet»
(el autor se basa en un pasaje de las Geórgicas, más concretamente, I, 233-4: «quinque tenent caelum zonae: quarum una [...] torrida»
).
44
Marciano describe los contenidos habituales siguiendo un orden lógico: definición y localización de los diez círculos celestes; una lista de las constelaciones del norte y del sur; los signos del zodiaco; la duración de los días y las noches; las estaciones, etc.
45
«Quae cum altius capuz extulisset, ipsum etiam caelum penetrabat»
(De Consolatione philosophiae, I, 1).
46
Vid., por ej., Alcuino, Disputatio puerorum e Isidoro (Etimologías, V, 30, 8-11).
47
En torno a este tema, vid. F. López Estrada, Introducción a la literatura medieval española, Madrid, Gredos, 1979, pp. 136-137 (el autor remite como obra básica en torno a este tema a J. Seznec, The survival of the pagan gods, New York, Panteon books, 1953, pp. 11-20).
48
Vid. Agustín, De doctrina cristiana, II, especialmente I-VI; De Genesi ad litteram (incompleto), II, 5 y De Genesi, I, 1-2.
49
Queremos reseñar en este punto que la expresión latina que hemos traducido como 'razón humana' es «sensus humanus»
, en mi opinión, la facultad intelectual más propia del ser humano, la que aglutina e interpreta la información ofrecida por los sentidos, el sentido global y humano por excelencia. Es también un detalle digno de mención la variedad de significados que el autor, poniendo en práctica la plurivalencia semántica de los verba, asigna al término sensus a lo largo del poema, así, «Sensus bonus»
(equivalente a ratio), «mater sensus»
('madre del significado' designación de la Dialéctica), «in sensu»
('en cuanto al significado'), «in pomis intellige sensus, sensus humanus»
.
50
«Constat igitur, quiquis haec praetermiserit, omnem philosophiae perdidisse doctrinam. Hoc igitur illud quadrivium est, quo his viandum sit, quipus excellentior animus a nobiscum procreatis sensibus ad intelligentiae certiora perducitur. Sunt quidam gradus certaeque progressionum dimensiones, quibus ascendi progredique possit, ut animi illum oculum, qui, ut ait Plato, multis oculis corporalibus salvari consitiuique sit dignior, quod eo solo lumine vestigari vel inspici veritas queat, hunc inquam oculum demersum orbatumque corporeis sensibus hae disciplinae rursus inluminent»
(Boethius, De institutione aritmética, Frankfurt, 1966, pp. 9-10).