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401

Vid. G. Le Gentil, Le poète Manuel Bretón de los Herreros, págs. 489-90, y Carlos Seco Serrano, «Mesonero Romanos, el escritor y su medio social», estudio preliminar a las Obras de Mesonero Romanos, I, BAE, CXCIX, Madrid, 1967, pág. LXXIII.

 

402

Núm. 2, 10 de noviembre de 1832. Subrayado por nosotros.

 

403

Introducción a las Cartas marruecas, ed. cit., páginas 7 y 3, respectivamente.

 

404

Obras, II, 238 b. Por otra parte, la literatura de Cadalso está estrechamente emparentada con la que se cultivaba en las publicaciones periódicas españolas de la misma época en que se escribían las Cartas marruecas. Según N. Glendinning en su estudio de esta obra de Cadalso, «El Pensador tiene el mismo fin de criticar las costumbres y las debilidades humanas, y se sirve del mismo método ora humorístico, ora patético que Cadalso» (ob. cit., pág. 100).

 

405

Ob. cit., págs. 49-50.

 

406

Vid. el texto referido en la nota 47 [400] de este apartado.

 

407

Obras, II, 239 b.

 

408

Ibíd., I, 73 a.

 

409

«Le public», Oeuvres complètes, II, ed. cit., páginas 112-113.

 

410

Ibíd., pág. 117.