Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

151

Escribe Sempere Guarinos: «Entre los principales [medios] de que se han valido las naciones cultas de estos tiempos, para extender más rápida y generalmente la ilustración a toda clase de ciudadanos, ha sido uno el de los Papeles periódicos». Ob. cit., IV, pág. 177.

 

152

Ob. cit., págs. 151 y 217.

 

153

Obras, I, 9 a.

 

154

Ibíd., 48 a. Cfr. Tarr, «Larra’s Duende», pág. 32. Sobre Asmodeo en el Pobrecito Hablador, véase W. S. Hendrix, «Notes on Jouy’s. Influence on Larra», RR, XI (1920), pág. 41 n. 2.

 

155

Trad. de Julián Marías. Madrid, 1958, pág. 21.

 

156

«Quevedo, Guevara, Lesage, and the Tatler», MPh, XIX (1921-1922), págs. 177-86.

 

157

«¡Oh quién fuera ahora Vélez de Guevara o Lesage para tener a mis órdenes un diablillo Asmodeo...!», en el artículo del Panorama Matritense «El domingo», La Revista Española, núm. 31, 19 de febrero de 1833, Obras de Mesonero Romanos, ed. cit., I, pág. 161 b.

 

158

Ob. cit., págs. 50-51. Sobre el Diablo Cojuelo en el desarrollo de la literatura costumbrista en Inglaterra, Francia y España, véanse especialmente págs. 85 y sigs.

 

159

Según Place, «... the tradition of the Crippled Devil as observer and satirist of manners, which came from Spain to France (and early to England, as Hendrix has shown), through Lesage’s brilliant adaption, came to be a sort of enseigne for the early nineteenth-century sketch of manners, exercising apparently quite as much influence in France as the Spectator and Tatler, and ultimately as we know, volviendo a casa thanks to French imitation on the part of Mesonero, Larra, and the other Spanish costumbristas of the time», «A Note on El Diablo Cojuelo and the French Sketch of Manners and Types», Hispania, XIX (1936), págs. 235-40. Además del artículo citado de W. S. Hendrix, véase del mismo autor «Notes on Collections of Types, a Form of Costumbrismo», HR, I (1933), págs. 208-221. H. Peterson indica: «Spanish costumbrismo definitely underwent both English and French influence at least as early as 1762, when the first numbers of El pensador began to appear», «Notes on the Influence of Addison’s Spectator and Marivaux’s Spectateur Français upon El Pensador», HR, IV (1936), página 256. Como en seguida veremos, el diablo o el duende, y con él la crítica de la sociedad contemporánea, ya estaban en casa antes del Pensador.

 

160

Algunos críticos suponen que es un seudónimo de Nipho, aunque tal paternidad no nos parece definitivamente establecida. Vid. Enciso Recio, ob. cit., pág. 317.