Instrucción por la acción. (N. del T.)
Herbert Spencer, De la educación, págs. 98 y 123. Véase Psicología de la Educación, donde Gustavo Le Bon ha expuesto de la manera más luminosa el conjunto de los métodos nuevos de enseñanza. Confío en poder hacer el ensayo de estos métodos en una escuela primaria de París o en una escuela privada. Estoy persuadido, por lo poco que he visto, que los resultados serían maravillosos. Sé que como tales experimentos han sido practicados en América sobre millones de individuos, puede parecer inútil repetirlos. Pero el estudio de estos métodos permanece siendo empírico en tanto que no se ha organizado experimentos testigo: con tales experimentos es como el estudio se vuelve científico. Por eso, acogiendo con inmensa satisfacción lo que se ha hecho en América y admirablemente descrito por Buyse en su libro reciente (Métodos americanos de educación, Charleroi, 1908), no pensamos dispensarnos de rehacer todo esto en pequeño en una escuela francesa, con el propósito de verificar una comprobación científica, y también una adaptación a las necesidades de nuestra raza, a nuestras tradiciones y a nuestras costumbres. (N. del A.)
A. Binet, Adición al informe de M. Parisot. -Boletín de la Sociedad del niño, Alcan, núm. 17, 1904. (N. del A.)
A. Binet y V. Henri, «El desarrollo de la memoria visual en los niños», Revue des Sciences, 15 Marzo de 1894. (N. del A.)
E. A. Kirkpatrick, Psychological Review, 1, número 6, 1894, pág. 602. (N. del A.)
Ueber das Gedächtniss, 1885. Véase también las dos importantes Memorias de G. L. Müller y F. Schumann, Zeitschrift für Pysch. und Physiol. der Sinnesorgane, 1893, vol. VI. (N. del A.)
En un libro sobre la sugestibilidad, donde yo había expuesto por primera vez indagaciones experimentales sobre el valor del testimonio, anunciaba que tales experimentos eran tan importantes que se formaría con el tiempo una ciencia del testimonio. En efecto, estos experimentos han sido desarrollados en Alemania, dando ocasión a una literatura muy rica, y se los designa de ordinario bajo el título de método de Stern, nombre de la persona que los ha practicado por segunda vez. Se encontrará una exposición completa de la cuestión, debida a mí, y luego a Claparède y a Larguier en Année Psychologique (véase tomo XI, pág. 128; XII, 157; XIII, 275). (N. del A.)
Yo he hablado de ello en mis libros La Psychologie du raisonnement, Les grands calculateurs y Etude experimentale de l'intelligence. El número de artículos publicados sobre el asunto es increíble. Citaré como principal indicación de los orígenes el Manual de Fisiología de Titchener, en el capítulo de la ideación. (N. del A.)
Kirkpatrick, Psychological Review, I, 1894, pág. 602. (N. del A.)
Citaré solamente: H. Höffding, Esquisse de une psychologie fondée sur l'experience, París, Alcan, 1900, página 194, y los artículos de Lemaître, Netschaeff, Kuhlmann, etc. Todos estos artículos, que resumen indagaciones experimentales, y el último sobre todo (publicado en The American Journal of Pysichology, Octubre 1907, página 389, y Abril 1907, pág. 194), han conducido a mostrar, como decimos en el texto, la importancia primordial de las imágenes visuales y de las imágenes motrices de articulación. (N. del A.)