31
La relación entre Miró y D'Annunzio ha sido estudiada por Franco Meregalli, Gabriel Miró, Varese, Instituto Cisalpino, 1949.
32
Me estoy refiriendo a las interpretaciones elaboradas por Teresa Barbero, Las figuras femeninas en la obra de Gabriel Miró, Alicante: Instituto de Estudios Alicantinos, 1981; Kevin Larsen, «Lust, madness and a bowl of cherries: Gabriel Miró's Las cerezas del cementerio» en INTI , otoño 1997-primavera 1998, núm 46-47 y Carlos Enrique García Lara, Gabriel Miró y las figuras del deseo, Alicante, Universidad de Alicante, 1999, respectivamente.
33
Enfatizo con cursiva las alusiones a motivos ópticos y visuales que se concentran en este párrafo.
34
Hoddie, op.cit., p. 103. El autor precisa que si bien la tradición cervantina está presente en la obra, pues en más de una ocasión el paralelismo entre Félix y el Quijote se hace evidente, el tratamiento de la relación entre las visiones de mundo de esos personajes y la realidad es muy distinto en ambas: mientras en Cervantes la realidad tiene un estatuto epistemológico sólido, en la obra mironiana no es exactamente así, como explicaré más adelante. De ahí la observación que acabo de citar; por otra parte, Hoddie destaca la definición de fábula como relato mitológico, lo que le sirve para apoyar su lectura, que se mueve en ese ámbito.
35
Carme Riera, «Gabriel Miró y el movimiento prerrafaelista» en 1616. Anuario de la Sociedad Española de Literatura General y Comparada, nº 6 (1990), p. 146.
36
Hoddie, op. cit., p. 104.
37
Miguel Ángel Lozano Marco, «Introducción» en Gabriel Miró, Las cerezas del cementerio, Madrid, Taurus, 1991, p. 66.
38
Jacqueline Van Praag-Chartraine, «Gabriel Miró, el rostro de Levante» en Revista Hispánica Moderna, año XXIV, octubre 1958, p. 315.
39
Me refiero a los artículos: Larsen, K. «Lust, madness and a bowl of cherries: Gabriel Miró's Las cerezas del cementerio» en INTI, otoño 1997-primavera 1998, núm 46-47 y Rallo, A., «Fábula e ironía: Las cerezas del cementerio de Gabriel Miró»en Epos, vol. II. (1986): 253-279. También menciono el capítulo «La marca simbólica del Otro en La palma rota y Las cerezas del cementerio» en García Lara, C.E., Gabriel Miró y las figuras del deseo, Alicante, Universidad de Alicante, 1999.
40
Rallo, op.cit., p. 260