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1

Miguel Ángel Lozano Marco, «Introducción» en Gabriel Miró, Las cerezas del cementerio, Madrid, Taurus, 1991: p. 59.

 

2

Remito a las lecturas hechas por Eugenio de Nora en «La novela sensual de Miró» dentro de La novela española contemporánea, (tomo I) Madrid, Gredos, 1961; pp. 431-466 y por José Carlos Mainer, en su indispensable ensayo La Edad de Plata (1902-1939). Ensayo de interpretación de un proceso cultural, Madrid:, Cátedra, 1981.

 

3

Me refiero a las declaraciones hechas por Miró a Andrés González Blanco, Los contemporáneos, París, Garnier, 1907.

 

4

Véase, entre otros, Miguel Ángel Lozano Marco, «Introducción» en Gabriel Miró, Las cerezas del cementerio, Madrid, Taurus, 1991 y Gregorio Torres Nebrera, «Introducción» en Gabriel Miró,El abuelo del rey, Alicante, Caja de Ahorros del Mediterráneo- Instituto de Cultura «Juan Gil-Albert», 1992.

 

5

Gregorio Torres Nebrera, «Introducción» en Gabriel Miró,El abuelo del rey, Alicante: Caja de Ahorros del Mediterráneo- Instituto de Cultura «Juan Gil-Albert», 1992, p. 35.

 

6

Miguel Ángel Lozano Marco, «Introducción» en Gabriel Miró, Las cerezas del cementerio, Madrid, Taurus, 1991, p. 45.

 

7

Miguel Ángel Lozano Marco, «Gabriel Miró y el "estilo íntimo": La novela de mi amigo», Actas del I Simposio Internacional «Gabriel Miró», Alicante: Caja de Ahorros del Mediterráneo, 1997, p. 63. Véase al respecto, del mismo autor, el artículo «En torno a Los pies y los zapatos de Enriqueta. Novela corta de Gabriel Miró» en José Luis Román del Cerro (ed.) Homenaje a Gabriel Miró. Estudios de crítica literaria, Alicante: Publicaciones de la caja de Ahorros Provincial de Alicante, 1979, pp. 103-121.

 

8

Gregorio Torres Nebrera, Op. cit., p. 36-37.

 

9

Torres Nebrera señala con agudeza como el cambio de título va en sentido inverso a la supuesta trayectoria de abandono del decadentismo; mientras el primer título incide más en el conflicto social y la presencia de un poder -la señora- que establece fronteras y exclusiones, el segundo se centra en el conflicto de Enriqueta, poniendo especial énfasis en un tema tan finisecular como el fetichismo de los pies, tan importante en la novela.

 

10

El paralelismo más obvio y tangible es el que se desprende del estudio de la cronología interna de la novela, según el cuál ésta se concibió y empezó a escribirse en primera persona -como puede verse en el fragmento primigenio publicado en el Heraldo de Madrid en 1907- usando discursos y formas aparentemente autobiográficas, como ocurre en el caso de La mujer de Ojeda; sobre este aspecto, véase McDonald, I., «First Person to Third Person: en Early Version of Gabriel Miró's Las cerezas del cementerio» en Bacarisse, S. et alii (eds.) What's Past is Prologue: A Collection of Essays in Honor of L.J. Woodward, Edimburgo, Scotish Academic Press, 1984. Lozano Marco, en su introducción a la obra señala cuatro aspectos principales de similitud: abundancia de referencias y citas literarias, ambiente lugareño caracterizado por una moral mezquina, la emoción ante la naturaleza y la presencia inocente y espontánea del erotismo.