Inscripciones arábigas de Elche
Eduardo Saavedra
—429→
Excmo. Sr.:
Nuestro ilustrado correspondiente D. Roque Chabás, director de El Archivo de Denia, nos ha enviado las fotografías de seis casetones decorados que se ven en el techo de una casa particular, en la calle de Alvado, de la villa de Elche, con más el vaciado en yeso de uno de dichos casetones, que contiene una inscripción árabe interesante.
Por el borde de todos los cuadros corre á manera de orla un letrero que dice:

Me refugio en Dios contra Satanás el apedreado. En el nombre de Dios clemente y misericordioso. Bendiga Dios á nuestro señor y dueño Mahoma, su familia y amigos, y salúdele.
En el casetón núm. 4 se lee una inscripción que con todas sus faltas dice así:

El grabado de esta inscripción, que ha cuidado de hacer abrir y nos ha proporcionado generosamente el mismo Sr. Chabás, es este:

La línea 6.ª pertenece al letrero corrido de que antes queda hecho mérito.
Este
epígrafe está escrito con malísima
ortografía, como propia de un tiempo de marcada decadencia.
En la línea 2 debe leerse
, en el final de la línea
4.ª hay
por
,
en la 6.ª
por
, y después de esta palabra la centena de la
fecha está reducida á la inicial
.
Atendiendo á que la palabra
, por año, no se emplea para fechar
inscripciones ni monedas hasta el siglo VI de la hégira, no
hay duda de que esa inicial representa el número
,
ochocientos, ó el
novecientos; y como el
estilo artístico de las palmas, las piñas y las hojas
de cardo denotan una época muy avanzada, prefiero la fecha
más moderna; con todo lo cual la lectura es esta:
Acude á la oración y no seas negligente; porque Dios está con los que son piadosos y hacen buenas obras1.
Lo ejecutó el honrado maestro Abudiá Cirach, hijo de Çalema, terminándolo el año 912.
Este año corresponde al 1506 de nuestra era, época en que todavía ostentaban los moros de Valencia sin reparo sus fórmulas religiosas.
En el
casetón núm 3.º hay además dos letreros
iguales, dirigidos de través, que parecen final de una
fórmula más larga, y solo puedo fijar en ellos la
exclamación
¡Oh Dios!
Madrid 25 de Abril de 1890.