Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.

El sargento Canuto

Manuel Ascensio Segura

PERSONAJES



DON SEMPRONIO.
JACOBA,su hija.
NICOLASA,su hija.
CANUTO,sargento.
CAZOLETA, cuartelero.
PULIDO CEREZO, pretendiente de
JACOBA.
JUAN, pretendiente de
NICOLASA.
EL ESCRIBANO (Sigismundo).
TARIMA,mozo del
ESCRIBANO.
CAMOTE,criado de
DON SEMPRONIO.

La escena en Lima en 1838.

Sala en casa de DON SEMPRONIO pobremente amueblada.

Escena I

JACOBA y NICOLASA.

JACOBA

(Quitándose la saya.)

¡Jesús, niña, qué calor!
¡Qué saya tan ajustada!
No he visto cosa prestada
que buena sea. ¡Ay, Señor!
   ¡Qué demonio! ¡Si te digo
5
que he estado toda la tarde
con más rabia...! Dios me guarde
de semejante enemigo.
   ¡Caramba!, pues no es petardo
que nada pueda una hacer
10
con libertad! ¿Puede haber
mayor martirio? ¡Estoy que ardo!
NICOLASA
   Pero, Jacoba, ¿qué ha habido?
Cosas del viejo, sin duda...
Si es preciso estarse muda
15
cuando él está divertido.
JACOBA
   No, Colasa, ese demonio
de Canuto, ese borrico
que de cuanto yo practico
ha de dar fe y testimonio,
20
   es el que me ha hecho pasar
la tarde más endiablada.
¡Si estoy tan acalorada
que no puedo ni aun hablar!
   Pegado a mí como liga
25
se ha estado este majadero,
diciéndome que lo quiero
y se lo oculto; fatiga
   me ha dado oírlo, Colasa.
¡Qué gritos, qué dicharachos!
30
¡Qué torcerse los mostachos!
¡Qué contonearse! ¡Qué traza
   tan extravagante! ¡Necio!
¿Yo había de hacerle caso?
Vaya al diablo el candidaso
35
que le oiga tanto adefesio.
NICOLASA
   Si yo hubiera estado allí,
no sufro sus necedades,
y le digo claridades.
que lo pongo como ají.
40
   ¡Buena soy yo!
JACOBA
¡Y qué!, ¿tú piensas
que se hubiera corregido?
¡Si estos hombres son y han sido,
Colasa, muy sinvergüenzas!
NICOLASA
   No, nunca es malo, porque
45
son tales estos villanos,
que si una les da las manos,
luego se toman el pie;
   y más, al que no se estima,
no se le calla, Jacoba,
50
porque juzga que una es boba
y al instante se va encima.
JACOBA
   De modo que, según veo,
ya no puedo divertirme,
porque ha dado en perseguirme
55
este hombre en todo paseo.
   Bien sabes que si yo salgo
sólo es por ver a Pulido...
¡Pobrecito! ¡Qué aburrido
estaba por decirme algo
60
   de sus amores! Don Juan
también en el cuarto estuvo,
y con los ojos anduvo
buscándote con afán,
   desde el instante que entró;
65
y no viéndote, al descuido,
me dijo: « ¡Qué!, ¿no ha venido
la hermana de usted?», y yo
   conociendo que, al no verte,
se puso como enojado,
70
le dije: «En casa ha quedado
con un catarro muy fuerte.»
   Se serenó, y al instante
se despidió cortésmente,
y quedamos solamente,
75
en el cuarto, yo, mi amante,
   el tal Canuto y el viejo.
El uno no despegaba
de mí sus ojos; volaba
el militar; y perplejo,
80
   nuestro padre no perdía
de vista a ningún torero,
relatando con esmero
la diferencia que había
   de este tiempo al de Abascal;
85
y poniendo por los cielos
a un tal «No muchos pañuelos»,
a Breña, y a Cantoral...
   ¡Ah!, se me estaba olvidando
contarte lo más preciso.
90
¿Sabes que ese hombre tan liso
con Pulido está rabiando
   y que está con él celoso?
En verdad, tiene razón;
porque le tengo pasión,
95
y hago bien, que es muy buen mozo.
   Yo esperaba a cada instante
que alguna camorra armara.
¡Jesús, Dios mío, qué cara
le ponía!
NICOLASA
Habrá tunante!
100
   Y dime ¿con qué derecho
te toma celos ese hombre?
¡Jesús, niña, hasta su nombre
aborrecible me ha hecho!
JACOBA
   Sólo porque le da gana.
105
NICOLASA
Cierto, que es cosa de ver
que, a la fuerza, ha de querer
casarse contigo, hermana.
   Estos tales militares
quieren ser como la espuma,
110
porque cargan una pluma
y tres o cuatro alamares.
JACOBA
   ¡Ay, niña!, mira, lo puso
como el suelo; dijo que era
un mocito calavera;
115
un pícaro volantuso,
   y qué sé yo... tanta cosa,
que si todo fuera cierto,
ya estaría el pobre muerto
y metido en la carroza.
120
NICOLASA
   Pon, niña, pronto remedio;
dile que en vano se cansa;
que pierda toda esperanza
porque a ti te causa tedio.
   Háblale claro; más vale
125
que se descubra el pastel,
y no que vaya al cuartel
y que lo quieres propale;
   que ande tu honra por los suelos;
y al fin y al cabo, Pulido
130
no quiera ser tan sufrido
y empiece a pedirte celos.
   Si lo que contigo pasa,
Jacoba, conmigo fuera,
como el agua le dijera
135
que no viniera a esta casa.
   ¡Gracias a Dios!, nadie iguala
a Juan ni lo rivaliza,
que si no, más que de prisa,
lo mandara en hora mala.
140
JACOBA
   ¿Cómo quieres que le enrostre
esas cosas? Nuestro padre...
NICOLASA
El viejo por más que ladre
se callará, al fin y al postre.
JACOBA
   Lo haré como me lo dices.
145
NICOLASA
Sí, Jacobita, al momento;
y es preciso que el intento
a Pulido luego avises,
   por si tuviera el asunto
algún fatal resultado.
150
Pero no hay que dar cuidado,
que acá, en mis mientes, barrunto
   que todo saldrá muy bien;
y si no, Jacoba, al fin
habrá la de San Quintín,
155
que te ayudaré también.
   Pero creo que allí viene,
con nuestro padre, Canuto.
Aquí dejar a ese bruto
por ahora es lo que conviene,
160
   que nuestro plan muy en breve
se pondrá en ejecución,
cosa que de un torozón
el demonio se lo lleve.

(Vanse.)

Escena II

DON SEMPRONIO y CANUTO.

(Salen DON SEMPRONIO y CANUTO.)

DON SEMPRONIO

(Borracho.)

    Canuto, ¡si hubieras visto
165
a un Zapata!, ¡a un Monteblanco!
¡A un banderillero Franco!
Éste sí que era hombre listo.
CANUTO
   Vayan a un demonio todos,
los toros y toreadores,
170
y también los defensores
de esa diversión de godos.
   ¡Pues estoy fresco!
DON SEMPRONIO
Y Corujo,
que a la primera estocada
hacía al toro ensalada?
175
Vamos, parecía brujo.
CANUTO
   ¡Pero hombre...!
DON SEMPRONIO
¡Y Beque! ¡Y Pizí!
CANUTO
¡Qué Beque ni qué canastos!
¿Quiere usted todos los fastos
del Acho sacarme aquí?
180
DON SEMPRONIO
   ¡Y aquel negro de la pica!
CANUTO
¡Canastos!, ¡que vaya el negro,
Pizí y usted también, suegro,
a picar uvas en Ica!
DON SEMPRONIO
   ¡Caramba! ¡Hombre, y los despejos!
185
¡Y esos bailes!, ¡esas cenas!
Canuto, cosas muy buenas
hemos visto acá los viejos.
CANUTO
   ¡Voto a bríos! La paciencia,
don Sempronio, se me agota.
190
DON SEMPRONIO
Vamos, una media bota
pagaba ahora.
CANUTO
¡Qué demencia!
   Dígame usted, por San Pablo,
¿me caso o no con Jacoba?
DON SEMPRONIO
Pero, hombre, ¿quién te la roba?
195
CANUTO
¡Canastos, lléveme el diablo
   con la pachorra y la calma...!
¿Y ese mocoso tunante...?
Si un paso me da adelante
le voy a romper el alma;
200
    lo agarro y...
DON SEMPRONIO
¡Flema, Canuto
Sí, flema, y ten ancho pecho,
que tú has de ocupar el lecho
de Jacoba.
CANUTO
¿Y como un bruto,
   sin decir una palabra,
205
me he de quedar entre tanto?
¡Vive Dios!, que si levanto
el brazo, ha de hacer que le abra
   la bayoneta una brecha,
que le haga, sin ponderar,
210
todo un regimiento entrar
por izquierda y por derecha.
   Mire usted, esta discordia
proviene de su malicia.
DON SEMPRONIO
¿Llegaron a tu noticia
215
los toros de la Concordia?
CANUTO

(Aparte.)

    Cierto, que tiene este maula
de mi suegro unos resuellos.
DON SEMPRONIO
¡Hombre, Canuto!, ¿y aquéllos
de San Francisco de Paula?
220
CANUTO
   Concluya usted de una vez,
suegro, con sus animales.
DON SEMPRONIO
¿Ni los de las fiestas reales
que se dieron a Avilés?
CANUTO

(Aparte.)

    ¡Vive Dios, que si me apura!
225
DON SEMPRONIO
¡Caramba, y qué tiempos ésos!
Ahí se botaban los pesos
como quien bota basura;
   pero hoy, aun para buscar
el necesario alimento,
230
anda uno más que un jumento,
y no lo puede encontrar.
CANUTO
    ¡Vive Dios!
DON SEMPRONIO
La ilustración
es de esos tiempos el oro.
Vamos, juguemos al toro;
235
ponte, chico, en posición.
   Soy el de la espada; embiste.
¡Ah, toro guapo, cochino!
¿El suelo escarbas mohíno?
Aquí está quien te resiste.
240
   Mi pañuelo es la bandola;
embiste, que aquí te espero
¡Hola! ¿Con que eres matrero?
¿Con que meneas la cola?
CANUTO
   ¡Canastos, basta de chanzas!
245
DON SEMPRONIO
¿Que no embistes, picarón?
Pues morirás a rejón; ya no
tienes esperanzas.
CANUTO
¡Quite usted...!
DON SEMPRONIO
   Es un mala cuca
esté taimado animal:
250
aguárdate, que el puñal
te lo clavaré en la nuca.
CANUTO

(Aparte.)

    ¡Habrase visto borracho!
DON SEMPRONIO
¡Qué diversión tan señora!
Me parece que veo ahora
255
a tanto guapo muchacho,
   que eran del Acho el adorno,
y que, despreciando muertes,
una hora sacaban suertes
seguidita al toro, en torno
260
de él. ¡Dios sea bendito
por habernos conservado,
aunque tanto han criticado,
esta diversión!
CANUTO
¡Maldito!
DON SEMPRONIO
   ¡Quién ese día trabaja!
265
Si no hay en casa una seña
en plata para ir, se empeña
de la mujer una alhaja.
   Yo, a lo menos...
CANUTO
¡Voto a tantos!
Diga usted, suegro, ¿hasta cuándo
270
se ha de estar usted hablando
de los toros, con mil santos?
   Vamos a lo que interesa,
o toco la retirada.
DON SEMPRONIO
Canuto, no temas nada,
275
Yo lo digo.
CANUTO
¿Y ese pieza
   con esa cara de escarcha?
Mire usted, de un puntapié,
don Sempronio, que le dé,
le hago hacer la contramarcha.
280
   Ese... ese...
DON SEMPRONIO
¡Tente firme!
CANUTO
Aunque forme un cuadro doble,
con este brazo de roble
le he de hacer venga a pedirme
   perdón de sus insolencias.
285
Sólo así podrá aplacarme;
que venga aquí a suplicarme
y a escuchar mis advertencias.
DON SEMPRONIO
   Cierto que es atrevimiento
el del mocito. ¡Zambomba!
290
CANUTO
Le he de aflojar una bomba
que le sirva de escarmiento.
DON SEMPRONIO
   Toca acá esos cinco, yerno,
que por tal te tengo ya;
pronto el día llegará
295
en que hemos de echar a un cuerno
   a más de dos pinganillas
tú, con tus pulsos; y yo
con la lengua que me dio
Dios a las mil maravillas.
300
   Pocas son cuantas hazañas
me tienes ya referidas
de tu brazo, si medidas
se hallasen con las extrañas
   de mi lengua; sabe, pues,
305
que he encendido dos mil llamas,
y quitado cien mil famas
con esta lengua que ves.
   Mas, pasando a otra materia,
¿has conseguido tu empeño?
310
¿Te muestra Jacoba ceño?
¿Cuando la ves, está seria?
   Mira que si dice no
CANUTO
Aunque sea como piedra,
la dificultad no arredra
315
a un militar como yo.
   ¡Pondrele estrechado cerco:
cortaré las provisiones;
veremos, en conclusiones,
cuál de los dos es más terco!
320
   Escuche usted, don Sempronio;
yo soy viejo militar,
y empezando a pelear
no le temo ni al demonio.
   Pues no faltaba más, ¡vaya!
325
¡Asustarme! ¿A quién?, ¿A mí
que tan grandes pruebas di
de valor en Socabaya?
   Ya lo he dicho; sitiaré
por hambre esa fuerte plaza,
330
y usando de astuta traza
mis baterías pondré,
   de modo que a la enemiga
artillería desmonten,
para que al asalto monten
335
los infantes sin fatiga.

(Tirando la bayoneta.)

   ¡Al asalto! Las escalas
de mano estén listas ya
Cegado el foso ya está
Nadie le tema a las balas
340
   Que venga aquí un batallón
con bayoneta calada
DON SEMPRONIO
¡Por Dios!
CANUTO
¡Descarga cerrada,
muchachos, a ese torreón!
DON SEMPRONIO
¡Hombre!
CANUTO
Silencio!, aquí un tajo...
345
con mil diablos a la izquierda...
tambor, ¡toca calacuerda!;
todo el mundo venga abajo.

(Se lanza sobre él.)

DON SEMPRONIO
   ¡Pero hombre!, ¿yo soy muralla?
CANUTO
Volando, al paso de trote
350
ninguno se me alborote
al desplegar la batalla.
DON SEMPRONIO
    ¡Mira...!
CANUTO
Que toquen fagina
¡Arriba, fuertes soldados,
que el terror de los sitiados
355
me está dando buena espina!
DON SEMPRONIO
    ¡Jesús! ¡Jesús!
CANUTO
Una guardia
póngase aquí con un cabo.
DON SEMPRONIO

(Huyendo.)

¡Este hombre me mata!
CANUTO
¡Bravo!
El frente acá, a retaguardia...,
360
   que marche un piquete luego
con el cabo Pimentel...
A nadie se dé cuartel...
DON SEMPRONIO
¡Por la Virgen!
CANUTO
¡Sangre y fuego!
DON SEMPRONIO
   ¡Ay, ay, ay!
CANUTO
Aquel soldao
365
lleve bayoneta fija.
DON SEMPRONIO
Pero hombre, ¿somos yo y mi hija
el castillo del Callao,
   para que así a bayoneta...?
CANUTO
No, señor; eso proviene
370
de que ese mozo me tiene
trastornada la chaveta.
   Así es, que cuando me acuerdo
que es el rival de mi amor,
por vengar mi deshonor
375
hasta los sentidos pierdo.
DON SEMPRONIO
   Yo, para otra vez, te advierto
te batas con más cuidado,
pues de un tajo mal tirado
bien me puedes dejar tuerto.
380
   Que estés tranquilo me alegro;
pues si sigue la ilusión,
al tomar otro torreón
despachas, hombre, a tu suegro.
CANUTO
   Que hizo usted hazaña fina
385
en detenerme concibo;
no queda títere vivo
si me tomo la cortina.
DON SEMPRONIO
   Casi casi una estocada
me soplas en el ataque.
390
¿Sabes que eres lindo jaque
para una primera espada?
   Mejor es que esas contiendas
las tengas en amoríos,
y reserves tantos bríos
395
para cuando las emprendas.
   Canuto, voy a mandar,
para que des otra acción,
a la muchacha; atención
que te puede derrotar.
400
CANUTO
   Muy bien pensado; ¡a la obra!
DON SEMPRONIO
Pon en práctica tus luces.

(Vase.)

Escena III

CANUTO.

CANUTO
Bien puede hacerse mil cruces,
tengo talento de sobra
   para enredarla. Confuso
405
me tiene este gran tunante.
¿De veras será su amante?
Mas, ¿qué importa un volantuso?
   ¡Vaya, vaya! Un militar
que ha llegado ya a sargento,
410
no se debe acobardar
porque un paisano mugriento
se la quiere barajar.
   Un militar tan sin tacha
no recula, ¡voto a brío!
415
Si ese amorcillo me empacha,
yo llamaré en desafío
al amante y la muchacha;
   y de mi acero el rigor
ha de despacharlos, ¡cuernos!,
420
a los profundos infiernos
a que allí sigan su amor.
   ¡Canastos!,desaire tanto
no lo aguantará ni un negro.
La moza se me da un canto;
425
mas me dicen que el tal suegro
tiene plata que da espanto.
   Si acaso el anzuelo traga
don sempronio, nadie ha de ir
a un viejo soldado en zaga.
430
¡Ah, que es muy duro vivir,
como estoy yo, a media paga!
   ¡Que a esto me haya reducido
la ingratitud de mi tierra,
a quien tan bien he servido
435
en la paz como en la guerra!
En fin, no hay nada perdido.
   Si alcanzo con mi pericia
a atraparle a don Sempronio
los talegos, la milicia
440
bien puedo dar al demonio
que es para mí una pigricia.
   Mas, creo que alguien se acerca...
Es la chica ¡A ella! Canuto,
¡no hay que perder un minuto
445
y estrecharle bien de cerca!

Escena IV

CANUTO, JACOBA y NICOLASA.

(Salen JACOBA y NICOLASA, al paño.)

NICOLASA
   Háblale como una loca.
JACOBA
Nico, pero
NICOLASA
¡Qué manzana!
Háblale sin miedo, hermana,
cuanto te venga a la boca.
450

(Quédase al paño un momento y luego se retira.)

JACOBA

(Saliendo.)

    Señor don Canuto.
CANUTO
Aquí estaba dando,
JACOBA
y cavando en tu ingratitud,
y en que yo disfruto
sólo tu desprecio,
455
y un mocoso necio
tu solicitud.
   Cual real enemigo
mi pecho destrozas,
y fiera te gozas
460
en tu proceder.
¿Un mozo mendigo
a un hombre prefieres?
¿De tan mal gusto eres,
cual toda mujer?
465
   Yo que no respeto,
en una batalla,
la espesa metralla
que arroja el cañón,
¿he de estar sujeto
470
a ser el despojo
de un pérfido antojo
de tu corazón?
   Pues sabe, tirana,
que mientras desdeñas
475
mi amor, y te empeñas
en burlarme así;
con furia inhumana,
odio y abandono
señoras de tono
480
que rabian por mí.
   Vamos, Jacobita,
tú me amas, no hay duda;
por eso se muda
tu hermoso color.
485
¿Tu pecho palpita?
¡Diana! ¡Qué victoria!
Cubierto de gloria
me tiene el amor.
   Yo soy un sargento,
490
en el fuego, loco;
y dentro de poco
bien seré oficial.
Diez batallas cuento
a cuál más sangrienta,
495
sin que entre en la cuenta
la del Gramadal.
   Mira, en Yanacocha,
con sólo estas manos,
ochenta peruanos
500
al cielo mandé.
Yo y el cabo Rocha
heridos salimos;
pero así seguimos
diez leguas a pie.
505
   Lo que hice en Ananta,
Jacoba, lo oculto,
porque dificulto
no lo sepas tú.
¡Y en Pampas!, ¡y en Huanta!
510
¡Vaya, es excusado...!
Yo soy el soldado
mejor del Perú.
JACOBA
   Basta de simplezas,
señor don Canuto,
515
que es usted muy bruto
para enamorar.
Ponga esas finezas
y su real persona
en una rabona,
520
y no me haga hablar.
   Yo tengo ofrecida
ha tiempo mi mano,
y a un hombre tan vano
como lo es usted,
525
jamás de mi vida
podré hacer el dueño;
y seré a su empeño
como la pared.
CANUTO
   Nada, nada avanza
530
tu genio iracundo;
a pesar del mundo
mi esposa serás;
¿que no hay esperanza?,
juro por mi nombre,
535
porque no soy hombre
que me vuelvo atrás.
JACOBA
   ¡Vaya, que usted sueña!
Para mi marido,
es usted, querido,
540
muy muñeco, ¡gua!;
un daca la seña;
un simple, un mangajo
un sucio estropajo
que hasta asco me da.
545
CANUTO
   Si yo me incomodo,
verás, Jacobita,
lo que es si se irrita
un hombre cual yo;
y si de ese modo,
550
y con tanta furia,
se apoda y se injuria
sólo porque amó.
   Escucha, estoy hecho
a esas tus rabietas,
555
y son bayonetas
que al desprecio doy.
JACOBA
jamás este pecho
será de Canuto.
CANUTO
Basta; no disputo:
560
lo veremos hoy.

Escena V

CANUTO, JACOBA y PULIDO.

PULIDO

(Saliendo.)

    Buenas noches, señorita.
Señor Canuto
CANUTO
Yo digo
¿Qué se ofrece aquí, mi amigo?
JACOBA
Viene a hacerme una visita.
565
PULIDO
   ¿Y usted, señor militar,
es el dueño de la casa?
CANUTO
¡Canastos!, si se propasa
usted, le habrá de pesar.
   No lo soy, alma maldita;
570
pero impido devaneos:
vaya con sus chicoleos
al banco de ña Aguedita.
PULIDO
   Yo entro en esta casa hace años,
y no ha habido quien me arroje
575
de ella.
JACOBA
Y cuando se le antoje
puede venir.
PULIDO
Sus engaños
   pronto se descubrirán.
CANUTO
Es usted un maricón,
sinvergüenza y pechugón.
580
PULIDO
Sus insultos ya me están
   sacando de mis casillas.
JACOBA
¡Qué tal lisura! ¡Se habrá...!
CANUTO
Si al instante no se va
le hago polvo las costillas.
585
JACOBA
   Ya no se puede aguantar
tal desvergüenza. ¿Qué es esto?
Es usted, el que muy presto
se debe mandar mudar
   de aquí... ¡gua!, ¡gua!, pues no es buena
590
que, porque usa usted casaca,
quiera con tanta alharaca
disponer de casa ajena
   como si...
CANUTO
Cállate tú,
Jacoba; lo dicho, dicho:
595
o sale de aquí este bicho,
o a cenar con Belcebú
   sin remedio va esta noche.
PULIDO
No es lo mismo ejecutar,
señor sargento, que hablar
600
como usted a troche y moche.
CANUTO
   ¡Canastos!, ¡a mí con ésas!
Como que se va saliendo
la bayoneta, y diciendo
que lo reduzca a pavesas.
605
   ¡Oiga usted, señor Cerezo!
Digo a usted que se reporte,
porque si no, al primer corte
le boto al suelo el pescuezo.
PULIDO
   ¡Esto es ya mucho sufrir!
610
Ya se verá usted muy bien,
que tengo manos también
para hacerle a usted sentir
   que impune nadie me ultraja.
CANUTO
Pues señor, concluido asunto,
615
cuéntese usted por difunto
y haga que le den de baja...
   Reto a usted y hasta a su abuela.
PULIDO
Acepto, señor Canuto.
CANUTO
Pues que se vista de luto
620
ya toda su parentela.
PULIDO
   Escuche usted; esta casa
es para mí de respeto.
CANUTO
Ya va aflojando el sujeto.
Esa disculpa no pasa,
625
   amigo.
PULIDO
Que se concluya,
amigo, este pleito a solas;
aquí tengo dos pistolas,
cada uno tome la suya,
   y vamos.
JACOBA
¡Por Dios, Pulido!
630
CANUTO
Amigo, yo
PULIDO
Fanfarrón,
salgamos pues.
CANUTO
No peleo
con esa arma; porque veo
que me pasa la nación
   la que llevo, y desairarla
635
sería, si yo sufriese
que alguno me acometiese
sin poder desenvainarla;
   con ella a todo atrevido
que me ofenda
PULIDO
Me convengo;
640
pero oiga usted, le prevengo
que salgamos.
CANUTO
Ofendido,
   ¡canastos!, he sido aquí;
¡y vive Dios!, que aquí fijo,
la satisfacción exijo
645
que usted debe darme a mí.
   Desenvaine usted.
JACOBA
¡Señor!
Modérese usted.
CANUTO
Verás
si se insulta así no más
a un hombre, al que el Protector
650
   sobre el campo de batalla
hizo sargento segundo;
y que, en su pecho, ante el mundo
luce más de una medalla,
   y otras condecoraciones.
655
JACOBA
Pulido, te precipita
tu ceguedad.
PULIDO
Jacobita...
déjame, mi bien; razones
   basten, Canuto, que es mengua
que dure más nuestra queja.
660
Veremos si usted maneja
esa arma como la lengua;
   este estoque es el que vibro
con la mejor toledana;
toda palabra ya es vana.
665
CANUTO

(Aparte.)

Ésta no estaba en mi libro...
   Este mocito me admira...
Es capaz de todo.
PULIDO
Amigo.
CANUTO
Aguarde usted...

(Aparte.)

Si prosigo
insultándolo, me estira.
670
PULIDO
   El tiempo se está pasando.
JACOBA

(Aparte, dirigiéndose a la puerta.)

Voy a hacer que venga gente,
porque puede este insolente
hacernos mal.
PULIDO
¿Hasta cuándo
   piensa usted, señor Canuto?
675
¡Fuera toda reflexión!
CANUTO

(Aparte.)

(Éste me manda al panteón,
si un poco más le disputo.)
   Desde el gobierno del rey,
amigo, esa arma es prohibida.
680
¡Canastos!, y por mi vida
yo no quebranto la ley.
JACOBA
   ¡Señor...! ¡Corriendo...! ¡Colasa!
PULIDO
Pelea usted o ¡vive Dios!
CANUTO
Hombre, despacio.

(Aparte.)

(¡Qué voz!
685
¡Este mocito me embaza!
   Cuando menos me desarma...)
Se cansa usted ¡por San Gil!
Yo me bato con fusil
solamente, porque es mi arma.
690

Escena VI

CANUTO, JACOBA, PULIDO y NICOLASA.

NICOLASA

(Saliendo.)

¿Qué hay, Jacoba?
JACOBA
¡Jesús, niña!
Que Canuto casi mata
a Pulido.
NICOLASA
No maltrata
su acero en ninguna riña.

Escena VII

CANUTO, JACOBA, PULIDO, NICOLASA y DON SEMPRONIO.

(Sale DON SEMPRONIO.)

DON SEMPRONIO
   ¿Qué ha habido? ¿Murió Tirado?
695
CANUTO
¡Canastos!, no le he hecho un daño.
DON SEMPRONIO
¡Ah!, ¡ya estoy! ¿Aquel castaño
murió, al fin, desmondongado?
JACOBA
   Señor, esto es lo que pasa:
dar don Canuto ha querido
700
de estocadas a Pulido.
DON SEMPRONIO
Vacía estuvo la plaza.
CANUTO
   Él bien puede agradecer...
DON SEMPRONIO
¡Ay, niñas! ¡Jesús me asista!
¿Dónde habré puesto la lista?
705
¡Se me había de perder!
CANUTO
   Don sempronio, este bribón
por usted puede librarse
pero ¿cómo ha de quedarse
sin darme satisfacción?
710
   ¡Maldita sea la tregua!
Escuche usted, mocosillo;
si lo agarro del fundillo
lo despacho hasta la Legua.
PULIDO
   Sí, delante de la gente
715
se come usted medio mundo;
es sin igual, sin segundo,
y el militar más valiente;
   pero cuando no hay testigos,
¡caramba!, ya es otra cosa.
720
Allí se acaba la prosa
y todos son sus amigos.
CANUTO

(A DON SEMPRONIO.)

   Como que soy de usted yerno,
que esta casa lo ha librado
a este mocito malvado
725
de vivir ya en el infierno.
   Ya existiera sólo en sombra,
si, al matarlo, no temiera
que la sangre que corriera
le ensuciara a usted la alfombra.
730
DON SEMPRONIO
   ¡Si fue corta la cornada!
CANUTO
¡De coraje estoy temblando!
DON SEMPRONIO
Canuto, ¿no estás hablando
del cholo de la lanzada?
NICOLASA
   ¿Que es mi hermana alguna zamba
735
ha creído este espantajo?
¡Válgame Dios! ¡No es trabajo!
¡Cómo está el tiempo!, ¡caramba!
DON SEMPRONIO
   Cierto, ya no hay gutifarras;
ni se bebe agua de berros;
740
ni juegan toros de perros...
¡Ah tiempo, tiempo de marras!
CANUTO
    Don sempronio...
DON SEMPRONIO
¿Qué sucede?
CANUTO
Pero, hombre, ¿no lo ve usted?
Después que le he hecho merced
745
de la vida, aún no me cede
   el puesto este mo...
DON SEMPRONIO
¿Qué cosa?
NICOLASA
¡Habrase visto muñeco
más orgulloso y más hueco!
750
DON SEMPRONIO
La porfiada, ¡eh!, ¡sí, graciosa!
CANUTO
   Don sempronio, de una vez
que se haga este casamiento,
que si tarda más, reviento.
DON SEMPRONIO
¿Y quién se opone? ¿Quién es
755
   ese atrevido, ese osado?
JACOBA
Señor, no quiero marido
DON SEMPRONIO
No hay más suplico ni pido,
y aténgase a lo mandado.
   Canuto, un golpe de mano
760
demos y fuera embolismo:
corre, chico, y ahora mismo
conduce aquí un escribano.
   Cerraremos el contrato;
te casarás, yo lo juro.
765
CANUTO
Así, suegro, duro, duro.
Oiga usted; si no lo mato
   es por respeto a esas faldas.
Me voy; pronto volveré;

(Aparte.)

Y por si acaso traeré
770
quien me guarde las espaldas.

(Vase.)

Escena VIII

JACOBA, PULIDO, NICOLASA y DON SEMPRONIO.

PULIDO
   Don sempronio, yo juzgaba
que en esta casa podía
entrar como antes entraba,
con franqueza, y no sabía
775
que sin causa se insultaba
   a un hombre de bien en ella;
pero veo, a la verdad,
que aquí todo se atropella,
faltando a la urbanidad.
780
Si yo adoro a esta doncella
   es con lícitos intentos;
ella paga mi cariño:
yo sabré mil juramentos
sostener, que no soy niño
785
que se le asusta con cuentos.
DON SEMPRONIO
   Sepa usted, caballerito,
que si yo le he permitido,
aunque usted no toca pito,
entrar en mi casa, ha sido
790
porque es hijo de Agapito,
   a quien debo mil finezas;
pero nunca presumí
que con su amor, sus bajezas,
y su loco frenesí
795
nos rompiera las cabezas.
   Aunque la ira de usted crezca,
ha de contraer matrimonio
mi hija con quien me parezca,
como me llamo Sempronio.
800
¡Pues, hombre!, ¡ya estaba fresca,
   si con usted se casara!
Mejor la entregara a moros;
otra cosa no faltara
que cuando fuera a los toros
805
su marido regañara.
JACOBA
   Si yo me caso, señor,
será con quien me acomode,
que me tenga mucho amor,
y que en nada me incomode.
810
DON SEMPRONIO

(Fuerte.)

Con quien yo quiera, al rigor.
NICOLASA
   Y yo, señor, si me caso
ha de ser con un buen mozo,
que sea de mi gustaso,
y a quien pueda hacer dichoso.
815
DON SEMPRONIO
Veremos si llega el caso.
JACOBA
   ¡De otro modo, aunque me maten!
DON SEMPRONIO
Tú de Canuto serás;
si no mandaré que te aten
como a loca, y no querrás,
820
bien lo sé, que te maltraten.
NICOLASA
   ¿Y yo...? ¡Ay! ¡Dios me perdone...!
DON SEMPRONIO
Y tú lo harás, bachillera,
con quien yo te proporcione;
con un demonio, tronera,
825
si a tu padre se le pone.
   ¡Qué! ¿No es más que esclavizarse,
que convino o no convino,
porque es preciso casarse
con un mozo sin destino,
830
que no haga más que pasearse?
   ¿Y porque fue del agrado
métase en casa un zoquete,
altivo, desvergonzado,
que siempre esté siete a siete
835
con el bolsillo planchado?
   No, señor, no puede ser.
Necesario es que el marido,
que bien quiera a su mujer,
disfrute un sueldo crecido
840
para darla de comer.
   Y como hoy el caerse muerto
trabajando, no da más
que cálculos sin concierto,
y siempre anda uno detrás
845
del dinero y del acierto;
   y como ni aun ser empleado
en lo político vale,
porque en el sueldo pagado
el año a dos meses sale;
850
yo creo haber acertado,
   cuando he podido encontrar
un novio para cada una
que bien las ha de tratar;
porque, chicas, la fortuna
855
favorece al militar.
   Todo otro es una polilla
que debe dejarse atrás;
si Canuto a ti te pilla,
como dicen, de un tris-trás,
860
eres una pinganilla.
   A tu destino, a tu gala
te harán más de un rendimiento
Tú, chica, aunque eres tan mala,
si te toma otro sargento,
865
pronto serás Generala.
PULIDO

(Aparte.)

    Comido te veas de piojos.
¡Qué malicia tan perfecta!
DON SEMPRONIO
No hay más que cerrar los ojos,
y cuando menos Prefecta.
870
PULIDO

(Aparte.)

No saldrás con tus antojos.
NICOLASA
   No quiero generalato;
lo que gusto es un paisano
que me ame, me dé buen trato;
que esté mano sobre mano,
875
y no muera como pato.
JACOBA
   Aunque sea un desatino,
también me quiero casar,
con paisano, sin destino,
que no lo hagan engordar
880
y morir como cochino.
PULIDO
   Si se unen con generales
será por inclinación,
que yo creo que no son,
don sempronio, irracionales.
885
De otro modo, tribunales
   tenemos; decidirán
ellos, si se casarán
con su gusto o el ajeno,
o si forzarlas es bueno
890
sólo por el qué dirán.
DON SEMPRONIO
   Lo haré con el que me cuadre
y que me parezca bien;
a mí me obligó también
a casarme con su madre,
895
hace treinta años, mi padre...
   se cumplen en el que viene...
Y usted, mocito, ¿qué tiene
que reprenderme?, ¡pobrete!
¿Ni quién demonio lo mete
900
en lo que no le conviene?

Escena IX

JACOBA, PULIDO, NICOLASA, DON SEMPRONIO, CANUTO, CAZOLETA y CAMOTE.

(Entran CAZOLETA y CANUTO, armado con fusil y cartuchera.)

CANUTO
   Párate aquí, Cazoleta...
Firme lo mismo que roca;
y si alguno te provoca
métele la bayoneta.
905
DON SEMPRONIO
   Acabaras de llegar.
Hombre, ¡qué guapo muchacho!
Creo que lo vi en el Acho
de centinela, al entrar.
CANUTO
   No, suegro, es mi cuartelero
910
que va a resguardar la casa
de bribones.
DON SEMPRONIO
Tiene traza
de ser diestro garrochero
   ¡Cáspita!, invención tan bella,
por Cristo, que pide un trago...
915
Por beberlo me deshago...

(Llamando.)

Camote, trae la botella.
CANUTO
   Aguarde usted, don Sempronio,
voy a darle la consigna;
este hombre no se persigna,
920
y es más bravo que un demonio.
JACOBA
   Pulido, ¡válgame Dios!
¿Qué es esto?
NICOLASA
Jacoba, bulla.
PULIDO
No temas, que con la suya
no se han de salir los dos.
925
CANUTO

(A CAZOLETA.)

    La vida aquí caro vendes;
si alguien te atropella... ¡fuego!,
y me llamas luego, luego;
Cazoleta, ya me entiendes,
   nadie entra.
NICOLASA
¡Gracioso intento,
930
tratar de un modo inhumano
la casa de un ciudadano
lo mismo que un campamento!
   Pero ¡de qué hay que admirarse
si lo tiene de costumbre!
935

(Sale CAMOTE con una botella y se va.)

DON SEMPRONIO
Canuto, aquí está la lumbre;
vamos, chico, a refrescarse.
CANUTO
    Lo dicho...
DON SEMPRONIO
¿Y el escribano?
CANUTO
¡Ah!, sí, mira...

(A CAZOLETA.)

don Zenón
vendrá con don Pantaleón,
940
o tal vez con don Mariano.
   Cazoleta, das las voces
cuando se divisen: «¡alto!»;
te pones allí de un salto
y vas y los reconoces;
945
   y que entren; mucho cuidado;
mira que si te descuidas,
no te bastan dos mil vidas
para ser afusilado.
JACOBA
   ¿Qué querrá hacer?
CANUTO
¿Todavía
950
está aquí este mocosuelo?
¡Vamos, largo!
PULIDO
Por el suelo
te he de mirar, por mivida.
CANUTO
   ¿Refunfuña usted? Volando
salga de aquí.
NICOLASA
No saldrá,
955
señor Canuto, se irá
cuando guste. Usted ¿qué mando
   tiene en esta casa?
DON SEMPRONIO
¡Calla!
PULIDO
Me voy.

(Aparte.)

(Se cree muy seguro...
Yo lo meteré en apuro
960
de aquí a un rato, a este canalla.)
   Adiós señores.

(Vase.)

Escena X

JACOBA, NICOLASA, DON SEMPRONIO, CANUTO y CAZOLETA.

JACOBA
¡Colasa!
NICOLASA
No te aflijas, niña, ¡gua!
¿Acaso se ha muerto ya?
CAZOLETA
Haga alto ahí.

(A CANUTO.)

¿Éste pasa?
965
CANUTO
   Sí, dale su culatazo
y que vaya a refrescarse
al río o bien a rascarse
a algún tunal.
NICOLASA
¡Simplonazo!
   No me han de tapar la boca
970
aunque me hagan dos mil cuartos.
¡Yo querer a estos lagartos!
Veremos si se me toca.
JACOBA
   ¡Colasa, por Dios, hermana,
no me abandones!
NICOLASA
Me río
975
Deja, niña, que confío
que no le ha de quedar gana
   de volver aquí a este bruto;
Pulido nos vengará,
y entonces conocerá
980
quién es quien se pone el luto.
DON SEMPRONIO
   Se acabó la gritería.

(Llenando los vasos.)

Aticemos la linterna.
Brindo por que sea eterna,
Canuto, tu nombradía.
985
CANUTO
   Y yo, don Sempronio, brindo
porque a todo pinganilla
le pongan una golilla
para colgarlo en un guindo.
DON SEMPRONIO
   Brindo otra vez. En la fama
990
eres, yerno, y en valor
de más pujanza y furor
que un barroso de Bujama.
   Brindo...
CANUTO
¡Yo sigo, eso no!,
porque todo ciudadano
995
tome el fusil en la mano
para que lo mande yo.
DON SEMPRONIO
   Bien, chico. En tu lozanía
y retorcido bigote,
creo ver al monigote
1000
junto con doña María.
   Brindo...
CANUTO
Ahora yo
DON SEMPRONIO
No, señor
CANUTO
A mí me toca...
DON SEMPRONIO
Yo sigo...
CANUTO
No lo permito; yo digo...
DON SEMPRONIO
Brindo...
CANUTO
Yo... por el honor
1005
de todo mi regimiento.
NICOLASA
¡Qué borrachos!
CANUTO
Gime, gime.
DON SEMPRONIO
Ahora que me acuerdo, dime,
¿hasta cuándo eres sargento?
CANUTO
   Pronto seré sub-teniente,
1010
según se me ha dicho hoy;
escuche usté, y como soy
tan táctico y tan valiente,
   y tengo de altas personas
el influjo, yo supongo
1015
que dentro de un mes me pongo
de capitán las caponas.
   ¡Sí, señor!, y esto no es nada.
Cazoleta, da la voz.
CAZOLETA
¡Centinela, alerta!
CANUTO
En dos
1020
meses que pasen, espero
   ser un hombre sin igual.
DON SEMPRONIO
Muy bien, yerno, de esa suerte
ya estoy rabiando por verte
vestido de general.
1025
CANUTO
   ¡Canastos!, y aún no es carrera.
DON SEMPRONIO
¡Dale, Canuto, pues no!
NICOLASA

(Aparte.)

Capitán conozco yo
que, ahora un mes, sacristán era.
DON SEMPRONIO
   Mira, yerno, antiguamente,
1030
¡ya se ve!, ¡tiempos extraños!,
servía uno sesenta años
y aún no llegaba a teniente.
   ¿Crees que son ponderaciones?
No, señor; conocí yo
1035
a un cadete que cargó
cincuenta años los cordones.
CANUTO
   ¡Canastos con la tardanza!
DON SEMPRONIO
Pero hoy, chico, ya se sabe
como quien corre la llave
1040
en tu carrera se avanza.
CANUTO
   Ya se ve, nuestros servicios
nos hacen subir tan pronto;
que el Protector no es tan tonto
para dar premio a los vicios.
1045
DON SEMPRONIO
   Tienes razón, bien pensado;
entonces no había batallas
tampoco, ni con medallas
se adornaba al buen soldado.
   ¡Cáspita!, pero hoy más serio
1050
se hila, y se sacan ventajas.
Por quitarine allá estas pajas,
bala hay que canta misterio.
CANUTO
   ¡Mire usted; cada galón
nos cuesta a nosotros, suegro,
1055
sudar lo mismo que un negro
que trabaja en el galpón!
   y este excesivo trabajo
nos da derecho, a mi ver,
¡canastos!, para tener
1060
siempre al paisano debajo.
   No son éstas fantasías
de un militar de mi celo;
¡cabales!, que hasta en el cielo,
don Sempronio, hay jerarquías.
1065
DON SEMPRONIO
   Bien, Canuto, y si no, palo.
De ese mismo modo opino.
CANUTO
Si no valen un comino
ni para bueno ni malo.
NICOLASA

(A JACOBA.)

Vámonos, hermana.
DON SEMPRONIO
Aguarda,
1070
que ahora vas a dar la mano
a Canuto.
CANUTO
El escribano...
¡vive Cristo!, ¡y cómo tarda!
   Jacoba, si mi constancia,
mi cariño y mi fineza
1075
no han rendido tu belleza...

(A CAZOLETA, alto.)

¡Cazoleta, vigilancia!
   Y si aún tu amor no disfruto,
ese corazón de acero
lo rendiré a lo guerrero,
1080
como me llamo Canuto.
NICOLASA

(A JACOBA.)

    ¡Cierto que saca de quicio
ese modito de hablar!
Si creerá que enamorar
es mandar el ejercicio.
1085
JACOBA
   Antes me matan, por cierto,
que consienta en ser su esposa.
CANUTO
Ese escribano raposa
creo que se ha caído muerto.
CAZOLETA
   ¿Quién vive?
CANUTO
¿Qué hay, Cazoleta?
1090
CAZOLETA
Ahí vienen unos paisanos.
CANUTO
Obsérvales bien las manos
y ve si uno trae muleta.
CAZOLETA
   ¡Alto!

(A CANUTO.)

Señor, es un cojo
con otro.
CANUTO
Diles que pasen,
1095

(Aparte.)

Veremos ahora lo que hacen.
Ya estás, Canuto, en remojo.

Escena XI

JACOBA, NICOLASA, DON SEMPRONIO, CANUTO, CAZOLETA, PULIDO y JUAN.

(Salen JUAN y PULIDO, disfrazados.)

PULIDO
Buenas noches.
DON SEMPRONIO
¡Adelante!

(Aparte.)

Tiene este ganso mal ojo.
CA NUTO

(Aparte.)

Él debe ser, pues es cojo.
1100
PULIDO

(Aparte.)

Valga la astucia de amante.
CANUTO
   Acérquese usted, mi amigo;

(A JUAN.)

y usted también; yo me alegro
que haya venido éste, suegro,
para servir de testigo.
1105
   ¡La voz, Cazoleta!
CAZOLETA

(Recio.)

¡Alerta!
CANUTO
A este hombre nadie lo engaña.

(A CAZOLETA.)

Frente, chico, a la campaña...
¡Canastos!, hacia la ptierta.
1110
   ¡A mí burlarme un paisano!
¡Un pícaro pinganilla!
DON SEMPRONIO
Colasa, acerca una silla
para el señor escribano.
   Vamos pronto, que ya es tarde
1115
y yo no estoy tan despacio.
Tómala, chico; a palacio
no entra, hombre, ningún cobarde.
CANUTO
   Pues, ¡a la,carga! Señora,
oiga usted; ya va a cesar
1120
el infinito penar
del hombre que más la adora.
JACOBA
   Déjeme usted, que no quiero.
NICOLASA
Sí, señor, no es de su gusto,
y antes de hacer nada injusto
1125
nos destrozarán primero.
DON SEMPRONIO
   Eso sí, pico no falta.
Todo ése es tiempo perdido.
¡Arrástrala!; de aburrido,
¡caramba!, el pecho me salta.
1130
   Te casarás, sí señor;
y esto es tan cierto y cabal,
como hoy el del Naranjal
revolcó al rejoneador.
CANUTO
    Venga.
JACOBA
No quiero... ¡Ay, Colasa!
1135
NICOLASA

(A CANUTO.)

Déjela usted.
PULIDO

(Descubriéndose.)

¡Fuera embozo!
Al que chiste lo destrozo.
¡Silencio!
DON SEMPRONIO
¡Quién en mi casa...
CAZOLETA

(PULIDO le quita el fusil.)

   ¡Mi sargento, que me matan!
1140
CANUTO
¡Alarma!
CAZOLETA
¡Traición!
CANUTO
¡Traición!
PULIDO

(A CANUTO.)

Si habla usted más, fanfarrón,
las furias se me desatan.
CANUTO
    Pero oiga usted...
PULIDO
Juan, el sable...
DON SEMPRONIO
¡Caramba!, ¡que es fuerte empeño
1145
que quiera usted que ni el dueño
de la casa nada hable!
CANUTO
   Es un...
PULIDO
¡Chito, chito, al caso!

(A CANUTO.)

Silencio, porque si no
le haré a usted que calle yo
1150
dándole un pistoletazo.
CANUTO
   Caballero, yo he estimado
a usted siempre y...
PULIDO
¡Atrevido!
CANUTO
Y aun le he formado partido
para hacerlo diputado.
1155
   ¿Por qué me trata usté así?

Escena XII

JACOBA, NICOLASA, DON SEMPRONIO, CANUTO, CAZOLETA, PULIDO, JUAN, ESCRIBANO y TARIMA.

(Salen el ESCRIBANO y TARIMA.)

ESCRIBANO
Ésta es la casa, Tarima;
pon el tintero ahí encima:
PULIDO

(A CANUTO.)

Mándese mudar de aquí.
CANUTO

(Aparte.)

    (A ver si ahora que hay más gente
1160
puedo.)

(A PULIDO.)

... Señor, no me iré;
¡canastos!, que antes sabré
castigar a un insolente.
JUAN
   Entre usted, don Sigismundo;

(A CAZOLETA.)

no te muevas de ahí, petate.
1165
Pulido, a ese botarate
despáchalo al otro mundo.
CANUTO
   ¡Por Dios, hombre! Caballero...
con que yo que soy su amigo...
Mire usted, casi consigo
1170
que fuera usted mi primero.
ESCRIBANO
   Que se vayan acercando
las partes; y tú, Tarima,
ponte a escribir aquí encima,
que éste es el pane luchando.
1175
CANUTO

(Acercándose.)

    Aquí estoy yo.
NICOLASA
Dé usted fe
que con el señor Pulido
se casa mi hermana.
CANUTO
Pido...
PULIDO

(A CANUTO.)

Amigo, ¿aún no se va usted?
   Ahora lo verá.
CANUTO
¡No, no...
1180
Ya me marcho.
NICOLASA
¡Maricón!
CANUTO
¡Cazoleta, qué traición!
¡Pronto la vengaré yo!

(Saliendo.)

    Buen Cazoleta, marchemos.
¡Insolentes, altaneros!
1185
Con cincuenta granaderos
muy pronto regresaremos,
   y a bayoneta calada
entraremos en la casa,
y no dejaremos raza
1190
de esta familia endiablada.

(Vanse CANUTO y CAZOLETA.)

Escena XIII

JACOBA, NICOLASA, DON SEMPRONIO, PULIDO, JUAN, ESCRIBANO y TARIMA.

PULIDO
   ¡Secretario, vamos, prisa!
DON SEMPRONIO
Pero ¿qué diablos es esto?
Mejor métame en un cesto
o en una caballeriza;
1195
   échenme paja y cebada
porque calle y esté quedo...
si ya en mi casa no puedo,
¡con mil diablos!, mandar nada.
   ¿Qué quiere este caballero?
1200
ESCRIBANO
Vengo a dar fe y testimonio
que la hija de don Sempronio
Tarima, acerca el tintero
   va a casarse o desposarse,
que es lo mismo para el caso,
1205
pues que
DON SEMPRONIO
Pues, paso entre paso
puede usted de aquí largarse.
ESCRIBANO
   Deje usté hablar, pues es fama...
DON SEMPRONIO
Vamos, sea usted lacónico.
ESCRIBANO
Lo que el derecho canónico
1210
in facie ecclesiae llama...
DON SEMPRONIO
¡Qué facies, ni qué patrañas!
¿Quién demonios será usté?
Váyase de aquí a dar fe
a otra parte con sus mañas.
1215

(A PULIDO.)

Escucha tú, ¿por qué agarras
a mi hija?
JACOBA y
NICOLASA

(Acercándose.)

¡Padre!
PULIDO y JUAN

(Acercándose.)

¡Señor!
DON SEMPRONIO

(Separándolos.)

¡Diablos!, no soy templador,
ni toro de las mojarras.
1220
JACOBA
   Señor quiero ser feliz
casándome con Pulido.
DON SEMPRONIO
¡El diablo se te ha metido
dentro del cuerpo, infeliz!
   ¿Con ese zampalimones
1225
quieres casarte, Jacoba?
¿Con ese Juan de la Coba
que no tiene ni calzones?
PULIDO
   Señor, usted se equivoca;
yo tengo siete mil pesos
1230
de principal, y con esos
y mi industria, que no es poca,
   la sostendré; mi difunto
abuelo, estas proporciones
me dejó.
DON SEMPRONIO
Tales razones
1235
me hacen convencer al punto.
   Te casarás.
NICOLASA
Yo, señor,
quiero hacerlo con don Juan.
DON SEMPRONIO
¡Ésta es otra! ¿No es afán
el de mi hija? ¿No es primor
1240
   querer casarse de vicio,
sólo porque al caso viene,
con un mozo que no tiene
oficio ni beneficio?
JUAN
   Está usted mal informado:
1245
míreme usted, don Sempronio:
creo que en el matrimonio
no será usté el engañado.
DON SEMPRONIO
    ¿Quién eres tú?
JUAN
Yo soy Juan.
DON SEMPRONIO
¿El hijo del boticario?
1250
JUAN
Sí.
DON SEMPRONIO
   Pues, señor secretario,
las cosas concluido se han;
pero hay un impedimento...
Ese sargento Canuto...
1255
JUAN
Ése, señor, es un bruto,

(Aparte.)

(Válgame aquí el fingimiento.)
   Sabe usté, en cierta ocasión
dijo de usted...
DON SEMPRONIO
¿Qué?
JUAN
No poco,
que era usted un viejo loco,
1260
y el capeador un bribón;
   que era un salvaje aquel cholo...
DON SEMPRONIO
¿Cuál?
JUAN
El que da la lanzada,
y qué sé yo...
DON SEMPRONIO
¡Bribonada!
¿Aguardar al toro solo,
1265
   es ser salvaje? Guapeza
dijera el ignorantón.
¡Por Dios, que de indignación.
ya me duele la cabeza!
JUAN
   Que él había de patear,
1270
dijo, al que hacía la lista;
y hasta del mismo asentista
tuvo al fin que murmurar.
DON SEMPRONIO
   ¡Eso dijo! ¡Habrá lisura!
¡Que tan deslenguado sea!
1275
Permita Dios que lo vea
en el Acho de figura,
   y el toro le dé tal tanda
que lo mande a los infiernos,
y que le pase los cuernos
1280
por el cuerpo banda a banda;
   que le abra la paletilla;
que después lo desgarreten
y últimamente lo fleten
difunto a la carretilla.
1285
   ¡Dale si los casaré!
Si será, aunque lo he negado.
JUAN
¿Aún está usted obstinado?
DON SEMPRONIO
¡No, estoy resuelto, ya que
   ese bribón de sargento
1290
me engañó con sus mostachos!
¡Vaya, abrácense muchachos!
Vivan llenos de contento
   unidos, en tal estado,
en la calle y el retrete,
1295
como en el toro el jinete
cuando está bien ensillado.
NICOLASA y
JACOBA
    Padre!
PULIDO y JUAN
Señor!
DON SEMPRONIO
Nada de eso;
hoy mismo os vais a casar,
y que nadie vuelva a hablar
1300
de ese sargento camueso.
   Ya la cosa es acabada.
NICOLASA
Vamos, Jacoba, a dormir
que tenemos que reír
mucho de esta bufonada.
1305