11
El ms. 15.197, BN, acota: «Sale el Sacristán primero, que ha de ser mujer, y de un brinco se mete entre todos.» (N. del E.)
12
Tirarse los bonetes: la frase está tomada de lo que acontecía en competiciones literarias cuando, en el calor de la discusión, se levantaban del asiento, quitándose los bonetes con tanto ímpetu que parecía se los iban a arrojar (DA). Sobre estos certámenes poéticos del seiscientos y su frecuente translación jocosa a la ficción literaria, vid. J. Sánchez, Academias literarias del Siglo de Oro español, Madrid, Gredos, 1961, y W. F. King, Prosa novelística y academias literarias en el siglo XVII, Madrid, 1963. (N. del E.)
13
En los entremeses de este género (competición poética entre sacristanes) es frecuente la inserción de villancicos u otras composiciones a santos. En Los sacristanes burlados, de Quiñones (Cotarelo, t. II, p. 619), aparecen poemas burlescos a San Jerónimo y San Francisco (se incluye incluso el «gesto» de «tirarse los bonetes»); en el Entremés del Avantal, del mismo autor (ibid., p. 647), a San Pablo y San Pedro, y en el de Los Gorrones (ibid,, pp. 764-767), a San Isidro y San Sebastián. (N. del E.)
14
Este romance aparece en Primavera / y flor / (le los mejores / romances y sati- / ras, que se han cantado en la / Corte. Añadidas diuersas / Poesías en esta prime- / ra, y en la segunda / parte. / Recopilados de varios / Poetas. / Primera parte / por el Lic. Pedro / Arias Pérez / Con Priuilegio / En Madrid por Iuan Sánchez. / Año de 1641 / A costa de Esperança Francisca, en frente de Sto. Tomás. Fol. 116v-117r.:
| «Apacible basilisco, | |||
| mátame siempre mirando, | |||
| que morir tan dulcemente, | |||
| más es favor, que no agravio. | |||
| Milagro te llaman todos, | |||
| cuando yo fiero te llamo: | |||
| si los milagros dan vida, | |||
| ¿por qué me matan milagros? | |||
| Si es tan hermoso el peligro, | |||
| ¿quién ha de temer el daño? | |||
| Escucha cómo se queja | |||
| entre sus amantes Fabio.» |
Para ediciones posteriores, vid. Rodríguez-Moñino, A., Manual bibliográfico de Cancioneros y Romanceros (siglo XVII), Madrid, Castalia, 1977, t. IV, pp. 43 y ss. El poema del sacristán es un «pastiche» de este romance, del que reproduce los dos primeros vv. Y también de otros, como los vv. 82-83, que proceden de Góngora (vid ed. Obras completas, de J. e I. Millé y Jiménez, Madrid, aguilar, 1967, p. 145, núm. 49).
15
Vv. 99-102 suprimidos en el ms. 15.197, posiblemente por su connotación sexual. Vid. Alzieu, P.; Lissorgues, I., y Jammes, R., Poesía erótica del Siglo de Oro, Université de Toulouse-Le Mirail, 1975, p. 252, y DS, II, p. 438, sobre la acepción cola. De hecho, otros vv. suprimidos en este ms. (vg. vv. 235-248) también ofrecen el mismo tipo de significado. (N. del E.)
16
Esta alusión debe ser entendida en el contexto académico. «Ser cola» era obtener el último lugar en un examen (la expresión estaría, pues, en oposición al «Vítor»). El DA otorga a cola, asimismo, el significado de la punta prolongada que traían los clérigos en sotanas y manteos. No debe desecharse la referencia sexual de esta palabra y del contexto inmediato. Vid. Nota vv. 99-102, así como la correspondiente al v. 81 de Las Carnestolendas. (N. del E.)
17
Chispa: el hombre colérico y ardiente (DA); «con bragas» era pulla frecuente entre sacristanes. Vid. vg. Loa con que empezó Tomás Fernández en la Corte, de Quiñones (Cotarelo, t. II, p. 560b): «¿Dónde vas, pulga con bragas?» (N. del E.)
18
El ms. 15.197 acota: «Mientras está diciendo esto el Vejete le está mirando al Sacristán primero y luego le remeda como a los indios y hará lo que dicen los versos y hace que toca la bocina.» (N. del E.)
19
La alusión al espinoso tema del cristiano viejo y los conversos se reafirma con las invectivas antisemitas, tan frecuentes en los entremeses (vid. nota al v. 57 de Los instrumentos), de los vv. 113-116. (N. del E.)
20
Tercia: una de las horas menores del Oficio Divino, correspondiente a esa hora del día (las nueve de la mañana). (N. del E.)