531
¡Modelo sublime que no he cesado de contemplar!
532
De modo que no admiraron más que en mí las grandes cosas que no hice más que por medio de ellos.
533
El respeto y admiración hacen que ellos se contengan como si lo estuvieran.
534
Y de lo que estuve convencido siempre.
535
Quise imitar este rasgo en fructidor (año de 1797), cuando decía yo a mis soldados de Italia que el cuerpo legislativo había asesinado la libertad republicana en Francia; pero no pude conducirlos allá ni transportarme yo mismo. Errado el tiro en esta vez, no lo fue después.
536
Se reconocerá aquí mi vuelta de Egipto.
537
Se me nombró jefe de todas las tropas reunidas en París e inmediaciones, y el árbitro de ambos consejos por el pronto.
538
Mi Didier no era más que el directorio: bastaba disolverle para destruirle.
539
Mi Niger no fue más que Barras, y mi Albino no era más que Sieyès. No eran formidables; cada uno de ellos no obraba por su propia cuenta, y quería yo que se diferenciasen en su fin. El primero quería restablecer al rey; y el segundo entronizar al elector de Brunswick. Pero yo quería otra cosa; y Séptimo, en mi lugar, no hubiera hecho mejor que yo.
540
Yo no tenía necesidad más que de retirar a mi Niger; y me era fácil el engañar a mi Albino.