1
Se podría pensar todavía en un tercer «vacío»: el que correspondería a los últimos años de Ortega, es decir, desde El hombre y la gente hasta su muerte. La obra conocida de Ortega correspondiente a ese período está formada, en su mayor parte, por conferencias y por «papeles» o apuntes, más o menos relacionados con ellas, y recogida (salvo alguna pequeña excepción) en las obras póstumas Meditación de Europa (1960), Vives-Goethe (1961) y Pasado y porvenir para el hombre actual (1962) (las dos últimas no publicadas aún cuando yo realicé el estudio de que este artículo es parte). La índole de los temas de estas conferencias y coloquios, todos muy «circunstanciales» y prefijados, la diversa índole y nacionalidad de los públicos (Estados Unidos, Alemania, Suiza, Inglaterra, España) y la urgencia de decir a éstos, en tiempo muy limitado, las cosas que Ortega creía deber decirles en cada ocasión, parecen haber impedido a nuestro filósofo una vuelta formal sobre la idea de la «perspectiva». Por otra parte, Ortega parece darla por supuesta, como algo ya tan definitivamente incorporado a su pensamiento y consustanciado con él, que ni siquiera fuese menester mencionarlo. (Y, no obstante, aún vuelve a asomar aquí y allá, como, por ejemplo, en la conferencia Alrededor de Goethe -24 de noviembre de 1949-, donde Ortega habla de dos posibles perspectivas sobre el ser humano: la central y la periférica -o mejor, la «centrípeta» y la «centrífuga»-, que deben complementarse; o bien, en uno de los artículos En torno al coloquio de Darmstadt -1953-, en que vuelve sobre la importante doctrina de los campos pragmáticos.)
2
Obras completas, IV, 390.
3
Obras completas, IV, 416.