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50.       Véase n. 40. (N. del E.)

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51.       Tomás García de García; enseñaba humanidades en los Reales Estudios. (N. del E.)

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52.       D. Nicolás menciona a un P[adr]e jac[in]to en su propio diario; ¿se trata del mismo? (N. del E.)

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53.       Ignacio López de Ayala, autor de la tragedia Numancia destruida, primer catedrático de Poética en los Reales Estudios de S. Isidro, censor y corrector de comedias, individuo de la Academia de la Historia y académico de honor de la de S. Fernando. Como menudeaban sus enfermedades, en 1775 le sustituyó en su oficio de catedrático Nicolás Moratín (véase además J. Simón Díaz, op. cit., p. 97, n. 10). (N. del E.)

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54.       El conde Giambattista Conti, «natural de Lendinara (Venecia) y doctor en Derecho por la Universidad de Padua» (Cotarelo, op. cit., p. 112), amigo y contertulio del difunto D. Nicolás. Según Vittorio Cian (Italia e Spagna nel secolo XVIII, Torino, 1896, p. II), hacia 1780 casó con Sabina, prima suya e hija de su tío el conde Tullio Antonio Conti y de Isabella Bernasconi, hija -o hermana, según Cotarelo, op. cit., p. 114, n. 2- de Ignazio Bemasconi. Dicha Sabina fue, según Melón (op. cit., p. 376), el primer amor -infantil- de D. Leandro, tal vez la Lícoris (cargue donde quiera el acento) que le escribía cartas de amor «cuando hacía El Viejo y la Niña» y después contrajo matrimonio con un viejo (Melón, op. cit., p. 386). Joaquín de Entrambasaguas (El Madrid de Moratín, M., 1960, p. 20) cree que el amigo de nuestro autor «trata de borrar la trascendencia de este episodio, trastrocando su cronología para reducirlo a un intrascendente enamoramiento infantil». Del texto de Melón se infiere en efecto que la redacción de la primera comedia moratiniana se realizó aproximadamente entre 1781 y 1785, fecha de la muerte de doña Isidora y por lo tanto después de la boda de Conti (suponiendo que Cian -«... verso il 1780»- no equivoca la fecha). También parece anagrama prudentemente imperfecto de Sabina el nombre de la Isabel de El Viejo y la Niña; además, según la Década epistolar del duque de Almodóvar, cuya primera edición es de 1781, se representaba en la Ópera de París en 1780 Mirtilo y Lícoris (2.ª ed., 1792, p. 224), y sabido es que Mirtilo fue el primer seudónimo bucólico de D. Leandro en aquella época. Pero por muy joven que fuese la «niña», aún no era un «viejo» el escritor italiano, pues había nacido en 1741; aunque para un mozo de veinte abriles como D. Leandro... Sea lo que fuere, no se olvide que los casamientos desiguales correspondían entonces a una costumbre, criticada como tal por varios escritores ilustrados.

     Acerca de la producción literaria de Conti, véase Cian, op. cit. (N. del E.)

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55.       Ignazio Bernascone (o Bernasconi). Vivía con su familia en la misma casa de la calle de la Puebla, en la que moraban también Conti y los Moratines antes de fallecer D. Nicolás [29] (autob. de D. Leandro, O. P., III, p. 305). Natural de Lugano, «era militar, a lo que parece (acaso de la Guardia Suiza) y no iliterato, pues escribió (si es que es suyo) el prólogo de la Hormesinda» (Cotarelo, op. cit., p. 115-116). (N. del E.)

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56.       ¿? Tal vez sea el nombre abreviado de una bebida... (N. del E.)

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57.       Son las ferias de Madrid, que empiezan el 21 de septiembre, según las Guías de la época; de dichas ferias dio Francisco Gregorio de Salas la siguiente Definición:

        «Jícaras, platos, pucheros,

     Sillas, mesas, escritorios,

     Bancos, canapés, espejos,

     Unos mancos y otros cojos,

     Estampas de San Onofre

     Y cuadros de San Oroncio,

     Aquellas negras y ahumadas

     Y estos borrados y rotos;

     Hierro viejo, ruedos nuevos,

     Y de estera algunos rollos;

     Cazos, sartenes, escobas,

     Y servicios bien notorios;

     Avellanas, acerolas,

     Melones buenos y gordos,

     Y el dote de Dulcinea

     En tinajas del Toboso;

     Mil figuras ambulantes,

     Originales del Bosco,

     Y otras cosas que no digo

     Porque ya las saben todos.»

             (B. A. E., LXVII, p. 541-542) (N. del E.)

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58.       Véase Introd., p. 16. (N. del E.)

     [«p. 19» en el original (N. del E)]

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59.       Ms.:«arro». (N. del E.)

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60.       Parece ser hija de D.ª Ana Fernández de Moratín. (N. del E.)

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61.       Bernardino Ortega y Solórzano; figura entre los albaceas y testamentarios de la madre de Moratín (Cotarelo, op. cit., p. 526). (N. del E.)

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62.       El montepío de D. Nicolás, que pagaría una pensión a la viuda (véase Introd., p. 16). (N. del E.)

     [«p. 18» en el original (N. del E)]

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63.       Ms.: «Mont»; no se trata de «Montoro», como escribe equivocadamente Hartzenbusch (O.P., III, p. 233), pues el beneficio eclesiástico de Montoro se consiguió años más tarde. (N. del E.)

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64.       Desde entonces, Moratín acude con frecuencia a dicho claustro del convento de la Victoria, al que llama de la Soledad por contener dicho convento la famosa imagen de Nuestra Señora de la Soledad (véase Mesonero Ramos, El antiguo Madrid, M., 1881, I, p. 291-292). A partir de 1781, según Melón, D. Leandro y el propio D. Juan concurrían «casi diariamente a la celda del Padre Estala hasta cierta hora de la noche, que cerraban el convento.» (Melón, op. cit., O. P., III, p. 377); ahora bien, Estala era escolapio, mientras que el convento de la Victoria era de los Mínimos. Por otra parte, de 1780 a 1782, no menciona Moratín más visitas regulares a un claustro que las arriba aludidas, ni consigna en su diario el nombre del escolapio. ¿Equivocación de Melón? (N. del E.)

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65.       Esto es: solaron. (N. del E.)

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66.       Biblioteca del duque de Medinaceli. (N. del E.)

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67.       Ms- «D P. d. N.»; el napolitano Pietro Napoli-Signorelli. «Dr D. Pietro di Napoli» se le llama en el apéndice a la trad. de la Égloga primera de Garcilaso por Conti (M., 1771, p. 82). Según Cotarelo (op. cit., p. 112); estaba empleado en la embajada de Nápoles, «o, según otros, en la lotería Real. Posteriormente fue en su patria Secretario del Ministerio de Marina, alcanzando los borrascosos tiempos de este país que le forzaron a emigrar.» Residió [34] en Madrid de septiembre de 1765 hasta 1783. Es autor de una Storia critica de'teatri antichi e moderni, y de varias comedias. En la época del viaje de Moratín a Italia en 1793 era secretario de la Academia de Ciencias y Bellas Letras de Nápoles (O. P., I, p. 413). (N. del E.)

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68.       El duque de Arcos, uno de los favorecedores de D. Nicolás. (N. del E.)

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69.       Ortografía fonética de Puig. ¿Será José M.ª puig, futuro consejero de Castilla y presidente de la junta de primera enseñanza (Godoy, Memorias, B. A. E., LXXXIX, p. 135)? (N. del E.)

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70.       La Oda a la memoria de don Nicolás Fernández de Moratín, publicada en la B. A. E., II, p. 588. En efecto, dicho poema no puede ser sino inmediatamente posterior a la muerte de Flumisbo, en primer lugar por su mismo tema; además, lo subrayan varias expresiones:

     «... Ya las sombras habita...

     . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

    ...Llora, Venus hermosa,

   Llorad, dulces amores...

   . . . . . . . . . . . . . . . .. . .. . . . .

   ...Alzad un monumento...»

     Campomanes, según D. Leandro (Vida de su padre, B. A. E., II, p. XIV) tenía amistad con Nicolás Fernández de Moratín. (N. del E.)

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71.       La de San Sebastián. (N. del E.)

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72.       Hermano de D. Nicolás. «Quebrantado desde su primera edad por enfermedades habituales, vivió a expensas de sus padres, y después a las de sus hermanos» (Autobiografía de D. Leandro, O. P., III, p. 301). (N. del E.)

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73.       Tal vez se trate de algo distinto del nacimiento corriente; Ada M. Coe (Entertainments in the little theatres of Madrid, 1759-1819, N.-Y., 1947, p. 40 sq.) habla de unos nacimientos animados con «puppets» que en 1804 se hacían en casas particulares. (N. del E.)

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74.       Según Mesonero Romanos (op. cit., II, p. 134), se construyó el edificio destinado a la matanza y saladero de carnes a fines del XVIII. (N. del E.)

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75.       Pedro Pérez de Guzmán, duque de Medinasidonia, «especial favorecedor» del padre de Moratín, quien le dedicó su tragedia Guzmán el Bueno (véase la Vida de don Nicolás Fernández de Moratín, B. A. E., II, p. XVII). (N. del E.)

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76.       Véase n. 53. (N. del E.)

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77.       Véase 17 de abril: «peper[i]t tí[a] Eug[eni]a». (N. del E.)

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78.       ¿Será: «chapear»? (N. del E.)

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79.       ¿Melón? (N. del E.)

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80.       Antonia, hija de D. Nicolás Miguel y prima de Moratín (B. N. M., ms. 18666/13). (N. del E.)

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81.       Manuel, hijo de Nicolás Miguel. (N. del E.)

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82.       Moratín no menciona a ningún dramaturgo con tal nombre de pila en su Catálogo de piezas dramáticas publicadas en España desde el principio del siglo XVIII hasta la época presente (B. A. E., II, p. 327 sq.). La obra quedaría manuscrita. Tal vez se trate de Bartolomé Muñoz (véase infra, n. 813). (N. del E.)

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83.       Vicente Urbina, agente para los expedientes de la Diputación y Dirección de los cinco Gremios Mayores, según las guías de la época. (N. del E.)

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84.       El gabinete de Historia Natural, en el mismo edificio cuyo primer piso ocupaba la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando (véase Mesonero, op. cit., II, p. 88). (N. del E.)

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85.       Se trata seguramente del soneto A don Juan Bautista Conti (B. A. E., II, p. 597). De los tercetos, así como de las notas, se infiere que Moratín empezaba su carrera poética, aconsejado por Conti, cuando lo escribió. (N. del E.)

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86.       Véase n. 51. (N. del E.)

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87.       Las hierbas del señor San Juan, muy olorosas o medicinales (mastranzo, trébol, etc.); se vendían el día de S. Juan Bautista (24 de junio). (N. del E.)

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88.       El abate José de Guevara y Vasconcelos. Según Cotarelo (op. cit., p. 117-118), «fue individuo anticuario de la Academia de la Historia, censor perpetuo de la Sociedad Económica Matritense, en la que trabajó algunos informes, elogios y oraciones, y ministro honorario del Consejo de las órdenes, y en 1779 logró entrar en la Española en reemplazo del Duque de Medina-Sidonia, como individuo de número, hasta su fallecimiento en 1.º de Noviembre de 1804». Era famoso por su elegancia, «hombre honrado y bueno, aunque muy afectado y pagado de su poco saber» (Melón, op. cit., O. P., III, p. 377). Según el mismo Melón, D. Leandro divertía a sus amigos imitando al buen abate. (N. del E.)

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89.       En la lista de abogados de la G. de Lit. y Pret. de 1782 figura un D. Francisco Clemente, también agente fiscal del Consejo de Hacienda. (N. del E.)

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90.       Véase n. sigte. (N. del E.)

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91.       La oda A Rosinda, histrionisa, dedicada a María del Rosario Fernández (la Tirana), de la compañía de Martínez. El personaje aludido es Miguel [de la] Higuera, amigo de la comedianta, según Cotarelo (La Tirana, p. 58, n. 1). (N. del E.)

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92.       Será Joaquín Cros (véase infra, n. 127). (N. del E.)

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93.       Recuérdese que D. Nicolás hizo que su hijo aprendiese el dibujo y aun tenía formado el proyecto de mandarle a Roma para que estudiase con Mengs. Acerca de las dotes de Moratín, véase F. Ruiz Morcuende, Moratín dibujante, Rev. B. A. M. del Ayunt., M., 1933. (N. del E.)

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94.       D. Luis o D. Gabriel, que favorecieron al padre de Moratín (Vida de D. Nicolás, B. A. E., II, p. XIV). Al primero dedicará D. Nicolás su Diana. (N. del E.)

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95.       Esto es: «neige» (nieve). (N. del E.)

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96.       Sic; en el diario de D. Nicolás aparece un P[adr]e Alban[e]l. ¿Se trata del mismo individuo? (N. del E.)

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97.       Véase n. 43. (N. del E.)

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98.       El duque de Medinaceli era Mayordomo Mayor; el 21 de agosto, D. Leandro dirigió al rey una súplica que pasó a Medinaceli y en la que pedía un empleo en la Real Guardajoyas (J. C. Dowling, Moratín suplicante, art. cit., p. 499-508). (N. del E.)

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99.       El célebre editor Antonio de Sancha. (N. del E.)

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