1
¿No alcanzará esta regla hasta los individuos? El hijo de un ladrón, que roba, ¿es tan culpable como el hombre de mundo que realiza una bancarrota fraudulenta?
2
Se cita como ejemplo de profundo disimulo unas palabras de Carlos IX, que no me parecen sino una grosera salida de tono, propia de un hombre indiferente en materia de religión. El Papa puso dificultades para conceder las dispensas necesarias al matrimonio de Margarita de Valois, hermana del rey, con Enrique de Borbón, entonces protestante. «Si el Santo Padre rehúsa -dijo el rey- yo tomaré del brazo a mi hermana y yo mismo la casaré, substituyendo al cura.»
3
La población de Francia tendría entonces unos veinte millones de almas. Se supone que cuando las segundas guerras civiles los protestantes no sumarían sino un millón seiscientos mil; pero, proporcionalmente tenían más dinero, más soldados, y mejores generales.
4
Maurevel fue llamado el asesino del rey.
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Frase de Napoleón.
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Personaje ridículo de la época.
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El arzobispo de Suiza.
8
Entonces se llamaban refinados los grandes espadachines.
9
Lugar clásico en aquel entonces para los duelos. La Pré-aux-Clercs se hallaba enfrente del Louvre, en un terreno comprendido entre las calles de Petits Augustins y Bac.
10
Los protestantes habían adoptado este color.