11
J. A. Maravall, Utopía y contrautopía en el «Quijote», Santiago de Compostela: Pico Sacro, 1976, pág. 99.
12
P. de Gayangos, «Catálogo razonado de los libros de caballerías que hay en lengua castellana ó portuguesa, hasta el año 1800», en Libros de caballerías, Madrid: Rivadeneyra 1874 [1875], reimpresión en Madrid: Atlas, 1963, pág. LXXIII. Los dos tomos los estudia G. Borao, Noticia de D. Gerónimo Jiménez de Urrea, y de su novela caballeresca inédita «Don Clarisel de las Flores», Zaragoza: Establecimiento Tipográfico de Calisto Ariño, 1866, y es la fuente del breve comentario de M. Menéndez Pelayo, Orígenes de la novela, I, Madrid, 1943, págs. 434-436.
13
J. M. Asensio edita los primeros veinticinco capítulos de la Primera parte del libro del invencible caballero don Clarisel de las Flores y de Austrasia, Sevilla: Francisco Álvarez y Cª., impresores, Sociedad de Bibliófilos Andaluces, 1879, quien comenta, págs. XIV- XVI, los avatares del primer tomo hasta llegar a manos del bibliófilo D. Francisco Caballero Infante y Zuazo, cuya biblioteca fue comprada por Archer M. Huntington, fundador de la Hispanic Society de América, donde en la actualidad se custodia con la signatura HC 397/715.
14
Esta es la conclusión a la que llega Geneste, op. cit., pág. 456, apuntada ya por Asensio, ed. cit., pág. XVIII, aunque habría que revisarla a la luz de la nueva copia localizada en la biblioteca Barberini después comentada. P. de Gayangos, op. cit. pág. LXXIII, en cambio, consideró que los dos tomos eran «de letra de su autor».
15
Roma: Barberini (Vaticana), lat. 3610. Registra el códice vaticano H. G. Jones, Hispanic Manuscripts and Printed Books in the Barberini Collection. I. Manuscripts, Città del Vaticano: Biblioteca Apostólica Vaticana, 1978, págs. 158-159, y lo describe con detalle J. M. Lucía Megías, «Catálogo descriptivo de libros de caballerías hispánicos III. Noticias sobre un nuevo manuscrito de Clarisel de las Flores (libro I), de Jerónimo de Urrea», Archivo de Filología Aragonesa, LI (1995), págs. 283-296. Dio noticia de los fragmentos encontrados en Zaragoza, P. Geneste, art. cit., págs. 371-372.
16
J. M. Lucía Megías, «Catálogo descriptivo de libros de caballerías hispánicos. IX. Algunas reflexiones sobre la difusión de los libros de caballerías castellanos a la luz de Filorante»; en Actas del IV Congreso Internacional de la Asociación Internacional Siglo de Oro (AISO) (Alcalá de Henares, 22-27 de julio de 1996), eds. M.ª C. García de Enterría y A. Cordón Mesa, Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá, 1998, II, págs. 949-962. Aunque ofrezca una versión libre del primer libro, su autor tenía a la vista una copia completa de la obra, pues de ella toma los versos que inserta; concretamente las composiciones: «Porque amor no os haga daño» (fol. 237v), «No es de amor el mal que siento» (fol. 388v) y «Si queréis bibir contentos» (fol. 390r) corresponden al volumen tercero. El cambio de orden de los versos lo practica también el autor de la copia de los fragmentos conservados en Zaragoza, ya que el villancico «Partido te fue ser ciego», cantado por Membrudín en el tercer tomo, es el mismo que había entonado Orfelín en el primero.
17
De los dos manuscritos conservados, el Ms. 10.247 copia al Ms. 8.370, como ha demostrado J. M. Lucía Megías, ibid., pág. 953. Las copias manuscritas hicieron igualmente populares los libros y no es de extrañar por ello posibles influencias, como sucede con el personaje llamado Clarisel de las flores que aparece en el Caballero de la Luna, que nada tiene que ver con el que nos ocupa si no es el nombre, que habla entre líneas de la difusión de estos libros. Concretamente este otro Clarisel resulta ser hijo de Pandión, emperador de Trapisonda, y de la reina Balaquia, fruto de unos amores ilícitos habidos cuando Pandión salió en busca de su desaparecido hijo, el llamado Caballero de la Luna (fol. 36 y ss.). Al nombre de Clarisel responde también el protagonista de la Tragicomedia de los jardines y campos Sábeos de Feliciana Enríquez de Guzmán, (1624), una pieza teatral de temática caballeresca parcialmente editada por M. Serrano y Sanz, Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas. I. Segunda Parte, Madrid: Atlas, 1975, págs. 358-372.
18
Así lo describe Asensio, ed. cit., págs. XVIII-XIX.
19
Lo comenta D. Eisenberg en su edición del Espejo de príncipes y caballeros [El Caballero del Febo], Madrid: Clásicos Castellanos, 1975, 6 vols., vol. 5, pág. 285, quien cita a su vez el personaje homónimo de Feliciano de Silva, Florisel de Niquea, IV Parte, libro I, fol. 24r de la ed. de 1568.
20
Véase el pasaje en el que se cuenta la llegada a la corte del jayán Dragolisco acompañado de su hermana Bramadante, doncella de bravo continente y de arrebatadora mirada, «faciendo aquí temblar muchos libres coraçones y más el de Gayo César y aunque informaron a Zoroastes que fue más de pavor del jayán que del amor de la doncella, no lo quisso narrar en esta istoria por ser su amigo»
(fol. 137r a, de la copia de la Biblioteca Vaticana, por la que cito siempre el primer libro; las citas de los libros restantes van precedidas de la indicación del manuscrito: ms. 162 (libro segundo) y ms. 163 (libro tercero). Para otros ejemplos de las vacilaciones de Zoroastes, véanse los fols. 65v a, 117v b, 242v b y 256r a.