[Carta de María Angelina a su hermano Eugenio Carlos de Hostos]
María Angelina de Hostos

New York City.
1 de diciembre de 1952.
Lt. Col. Eugenio C. de Hostos.
Maldonado, 23.
Madrid, 6, Spain.
Mi adorado hermano:
Tuve la inmensa alegría de recibir tu muy cariñosa carta, que me apresuro a contestar porque me ha hecho muy mala impresión imponerme del programa agobiador que tú mismo te has impuesto, y que para realizarlo ni siquiera cuentas con la ayuda de nadie, exceptuando el ofrecimiento generoso y noble de Mignon; a quien doy las más efusivas gracias por ese nuevo gesto que pone de relieve su innata bondad. Tanto Carlos como yo protestamos enérgicamente de tu propósito de llevar a cabo una tarea, que requiere el interés, el esfuerzo y el trabajo de por lo menos cuatro personas. Con la anuencia de Carlos me atrevo a sugerirte, más bien a suplicarte de corazón que aceptes la ayuda que Carlos estaría dispuesto a ofrecerte desinteresadamente, pues este chico es el único miembro de la familia que rinde culto devoto y respetuoso a la gran memoria de su abuelo y siente profunda admiración por ti, que eres el que generosamente ha consagrado su vida a la obra hostosiana.
Carlos podría buscar trabajo desde aquí en cualquier de los Departamentos Civiles adscritos a la administración Militar; y cuanto a hospedaje Carlos Adolfo podría tomar un cuarto en el hotel en que vivió Adolfo, que según él era muy módico y muy bueno, y después de sus horas de trabajo él tendría el mayor gusto en trabajar contigo. De ese modo, sería mucho menos el desgaste para ti; también se realizaría el anhelo de Carlos de estudiar en España. En cuanto a lo que yo hiciera tendré que posponer el viaje hasta que el niño termine aquí. Me extraña muchísimo que teniendo Sarita tanto talento no pueda ayudarte y que no se percate que tú estás extenuado.
Ruégote de corazón medites nuestra súplica por tu bienestar. Los estrecha a todos devotamente tu invariable hermana,
Mariangelina.