Pasemos a otro capítulo. Es el de las sociedades fundadas por principios de religión,
de humanidad, de moral para prevenir los vicios, las indigencias y las enfermedades del pueblo:
Sociedad para preservar la vida de los hombres contra toda clase de accidentes, el
agua, el fuego, etc.
Sociedad para garantir del incendio las vidas de las personas sorprendidas por esta calamidad.
Sociedad para recoger los náufragos.
Sociedad para prevenir los malos tratamientos a los animales, brutalidades que hacen
feroces a los
hombres, y que hacen a los animales, nuestros auxiliarios
en la vida, un
suplicio de los servicios que nos prestan.
Sociedad de mejora de la suerte de los labradores.
Sociedad para propagar la instrucción en las clases industriosas.
Sociedad para mejorar
el estado sanitario del pueblo en la capital.
Sociedad para inspirar el gusto saludable del aseo al pueblo, abriéndole en los cuarteles populosos y pobres, casas de baños gratuitos, o casi gratuitos, con lavanderías, secadores calientes, en donde la mujer indigente, y el hombre sin ropa blanca de remuda, pueden por dos sueldos bañarse en agua tibia, lavar, secar su ropa o la de su familia.
Sociedad para facilitar a los obreros y a los mercaderes de menudeo
los medios de cerrar temprano sus talleres o sus bodegones y pasar la prima noche entretenidos con lecturas sanas y entretenimientos domésticos
útiles a sus costumbres y a su salud.
Sociedad de templanza para prevenir en el pueblo el abuso de los licores embriagantes y suprimir así
la miseria y el embrutecimiento, consecuencia de la borrachera. Los miembros de esta sociedad, para dar el ejemplo al pueblo, se abstienen ellos mismos de vino y de cerveza, sujetándose a privaciones que sólo el sentimiento religioso puede explicar.
Sociedad para la extinción del vicio, fundada por Wilberforce, el emancipador de los negros. Gasta sumas considerables para la propagación por la prensa de la moral y del sentimiento religioso en las clases pobres o ricas de la Gran Bretaña.
Sociedad para la tutela moral y religiosa de los hijos de los sentenciados y de las mujeres perdidas.
Sociedad,
con un inmenso capital, para la educación, mantenimiento y colocación de
los hijos
ilegítimos.
Sociedad para recoger
las mujeres enfermas o desechadas de las casas sospechosas.
Sociedad para la conversión de las prostitutas.
Sociedad para el asilo de mujeres que, habiendo cometido faltas, quieren volver a la
mejor vida y a prácticas religiosas.
Sociedad para ofrecer refugio a mujeres o niñas expuestas, por su edad y su escasez, a
las tentaciones del vicio.
Sociedad para la supresión de las casas infames.
Sociedad para suministrar un hogar y
trabajo a las mujeres virtuosas
y a los sirvientes sin colocación.
Sociedad para enseñar su religión y un oficio a las mujeres arrepentidas.
Sociedad para la protección gratuita por las leyes de las mujeres perseguidas o maltratadas por los que tienen autoridad sobre ellas, y que abusan.
Sociedad de aprendizaje gratuito para los presos jóvenes castigados por delito en correccionales.
Sociedad para la extinción del crimen por medio de la instrucción y de la propiedad
-propagadas en las clases más habitualmente
criminales.
Sociedad para la reforma de las prisiones y la construcción por suscripción de prisiones correctivas y casas de trabajo.
Cinco o seis sociedades para la reforma
de las costumbres de las mujeres presas.
Sociedad para apoderarse, a la expiración
de la condena, de las personas castigadas por una primera falta, a fin de impedir
las reincidencias, y ponerlas en el camino de las buenas costumbres y del trabajo.
Sociedad para prevenir la mendicidad por medio de socorros inmediatos y continuos
a domicilio.
Sociedad para visitar regularmente las familias menesterosas de cada pariente o de cada barrio.
Sociedad de informe para
ilustrar la
caridad privada sobre las personas que por medio de cartas solicitan limosnas.
Sociedad para abrir asilo de noche a los
individuos que se encuentran desprovistos de
alojamiento y de fuego durante el invierno.
Sociedad para establecer dormitorios
y cocinas económicas para los obreros que momentáneamente se hallan sin hogar.
Sociedad para administrar a las familias pobres de obreros
el pan y el carbón al precio
más bajo y sin ganancia para el vendedor al menudeo, en todos los barrios de Londres.
Sociedad de servicio de sopa sustanciosa para los que mueren de hambre.
Sociedad para buscar y visitar a todos los extranjeros de cualquier región que sean, y
a cualquier país que pertenezcan
para
socorrerlos en su abandono.
Sociedad para leer al pueblo la Santa Escritura.
Para asegurar la visita de los pobres a
domicilio.
Para las viudas sin apoyo y sin recursos.
Para los presos por deudas.
Para los marineros estropeados o inválidos.
Hay como cien sociedades más.
|