81
Más adelante se insertará gran parte de este documento.
82
Tomo I, pág 149.
83
Ibid., pág. 159.
84
Otras noticias de este D. Camilo pueden verse en las págs 313, 373 a 375, 395, 404, 405, 410, 411, 414, 415 y 424 del tomo citado.
85
De mano del Conde: «Este retrato es el que estaba en poder de mi tía y que yo le envié.»
86
Nota autógrafa de Fernán Núñez para la respuesta: «Que hizo bien en no omitir la deuda de Mauduit; pero que yo necesito los papeles que la acreditan, porque tengo cuenta con él y pueden serme útiles; pero que si no me piden, no hablaré de ello, pues todo lo perdió.»
87
Tomo I, pág. 274.
88
Con fecha en Fernán Núñez y Diciembre 17 de 1768.
89
Se refiere a un rasgo de generosidad muy propio de su delicadeza de sentimientos, y de que dan cuenta las dos esquelas siguientes:
Esquela escrita por mí a D. Andrés Selle en II de Octubre de 1786 sobre las ventajas que le ofrecía si concluía la educación de mis hijos.
«Mi ánimo es adelantará Vd. hasta 6.000 reales al año desde que llegásemos a Londres, o antes, si me abonan antes aquel sueldo; y cada tres años asegurarle, o en renta perdida, o del modo que pareciese más conveniente, tres mil reales de renta para el resto de su vida hasta que se retirase de mi casa, y para después y mientras tanto no le baxaría nada de los mismos 6.000 reales. Por lo que toca a procurarle honor y otras ventajas con mi protección y empeño, lo haré hasta donde alcance uno y otro. Esto asegura a Vd. su affect.,
Fernán Núñez.
(Rúbrica.)
P. D.-Los años para la renta vitalicia deben contarse desde el aumento a los 6.000 reales, sobre el sueldo que goza en el día.
Y para que assí conste, y se cumpla en todo evento por mi sucesor a quien en el escrito anterior lo encargo particularísimamente, lo firmé en Lisboa a (¿?) de Marzo de 1787.
El Conde de Fernán Núñez.
(Rúbrica.)
«Esquela escrita a mi hijo Carlos el 4 de Noviembre de 1790 enviándole papel antecedente para entregarlo a D. Andrés en aquel día.
Hijo mío: el mejor modo de darte los días es enseñarte a ser feliz haciendo que otros lo sean y sintiendo en tu corazón el consuelo que hay en hacerlos felices, y también enseñarte a ser exacto en el cumplimiento de tus palabras y a disfrutar de la fruición interior que de ello resulta al verdadero hombre de bien, es enseñarte a ser consecuente, reconocido y justo. De todo hallarás un ejemplo en el adjunto papel que, después de leído con reflexión, entregarás, sin duda con mucho gusto, pero sin vanidad alguna, a D. Andrés, a quien tanto debéis. En el acto de entregarle le acreditáis vuestro deseo de cumplirlo por vuestra parte, y por vuestros hermanos, y yo no dudo lo hagáis exactamente, y que con vuestro cuidado y esmero le paguéis en sus últimos años lo que le debéis en los primeros vuestros, y lo que en ellos contribuye a vuestra verdadera existencia racional, que es la principal y que sólo da una buena educación.
Así lo desea y de corazón te lo pide y espera tu padre que con él te ama y desea bueno y feliz por muchos años.
F.
P. D.-Guarda con cuidado esta esquela para que te sirva de recuerdo.
90
Études sur l´Espagne (2.ª serie), págs 313-337.