1
Dase este nombre en Tucumán a un arbusto de 5 pies, cuyo ramaje limpio y tortuoso viste una hoja pequeña y suave que exhala una fragancia parecida a la del tomillo. (N. del A.)
2
Fray Cayetano Rodríguez. (N. del A.)
3
Milton. (N. del A.)
4
Yo he tenido el gusto de ver confirmadas mis conclusiones especulativas por el testimonio verbal del Dr. Redeac, cuya autoridad no desdeñó respetar el célebre Humboldt. (N. del A.)
5
«Los animales cuya naturaleza es todavía más flexible (que la de los vegetales) modificados incesantemente con la especie de impresiones que ellos reciben por parte de los objetos exteriores, y con la calidad de las sustancias que el sitio ofrece a sus necesidades, son en algún modo la viva imagen del sitio de sus producciones vegetales, de los aspectos que él presenta, y del cielo bajo el que se hallan colocados» (Cabanis). Esto último especialmente es cierto respecto de las tucumanas. (N. del A.)
6
«Lo notarán los observadores de todos los siglos, dice Cabanis, en los países cálidos se encuentran aquellas almas vivas y ardientes, entregadas sin mesura a todos los enajenamientos de sus deseos; aquellos ingenios profundos y extravagantes juntamente, a los que el predominio de una imaginación perenne conduce insensiblemente a las más sublimes ideas, y a las deplorables visiones.» Después de exponer las causas naturales de estos fenómenos, concluye de ellas todavía, aquella pasión a las bebidas y drogas narcóticas, que se nota más particularmente en los hombres de las regiones cálidas; aquella propensión a la voluptuosidad, a la extravagancia, a la exageración y a lo maravilloso; últimamente su talento para la elocuencia, poesía y artes de imaginación en general. (N. del A.)
7
El General Belgrano cuya alma era tan sensible a los encantos de la música como a las impresiones de la gloria, mandó suspender una serenata que le daban las músicas de la naturaleza, en la noche de la víspera de su partida. Una ansiedad sofocó su pecho y sus ojos se llenaron de lágrimas. (N. del A.)
8
Que no parezca extraña la sección siguiente al fin de esta Memoria, porque los objetos que abraza, se vienen naturalmente a los ojos del viajero, después de haber recorrido los que ofrece la naturaleza. (N. del A.)
9
Porque yo contemplaba estos objetos en la misma hora que Volney meditaba sobre los despojos de Palmira. (N. del A.)
10
Discurso preliminar de los principios de la legislación de Jeremías Bentham. (N. del A.)