131
A. Alonso, Poesía y estilo de Pablo Neruda, Buenos Aires, Sudamericana, 1951, p. 14.
132
P. Neruda, El habitante y su esperanza, en Obras Completas, op. cit., I, p. 127.
133
Ibi, p. 131.
134
Cfr. P. Neruda, Confieso que he vivido, op. cit., p. 116.
135
Cfr. P. Neruda, «Viaje al corazón de Quevedo», en Viajes, Santiago de Chile, Nascimento, 1955.
136
Cfr. G. Bellini, Quevedo en la poesía hispanoamericana del siglo XX, New York, Torres & Sons, 1976.
137
P. Neruda, Confieso que he vivido, op. cit., pp. 120-121.
138
Ibi, p. 121.
139
Ibidem.
140
F. de Quevedo,
Obras Completas, I: Poesía original,
op. cit., p. 336, soneto n.º 296: «Finge dentro de sí un infierno, cuyas
penas procura mitigar, como Orfeo, con la música de su
canto, pero sin provecho»
. El poema empieza con el verso
«A todas partes que me vuelvo veo».