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21

Se trata de la Continuación de las Memorias críticas por Cosme Damián (Samaniego), con que empezó verdaderamente la polémica suscitada por el Theatro Hespañol y que se anunció en la Gazeta de Madrid del 17 de mayo de 1785, al mes escaso de aparecer la Parte primera de la colección de Huerta, que se menciona, como queda dicho, en el mismo periódico el 5 de abril.

El título de la sátira de Samaniego no deja de plantear un problema: si se trata de una Continuación, es que con anterioridad debieron de redactarse unas primeras Memorias; además, contra lo que se escribe a menudo, no se trata de una continuación de, sino por Cosme Damián. Hasta ahora, que yo sepa, no se ha hecho hincapié en esta particularidad, y por lo mismo, no se ha intentado resolver la duda que suscita.

 

22

Presumiblemente Tomás de Iriarte.

 

23

Se trata de las hasta hoy perdidas Cartas del Flebotomiano de Calatayud, atribuidas a Iriarte por el redactor de la copia de El Pedo dispersador perteneciente a la colección Rodríguez-Moñino (véase mi citado artículo).

 

24

Otro arcaísmo, para subrayar lo anticuado de los valores estéticos defendidos por «Antioro». «Persiflantes» es galicismo (=rechiflantes).

 

25

La del librero Copín (o por mejor decir: Michel Copin, ¡un «Celta»!), sita en la cercana carrera de S. Jerónimo y «cuartel general» de Huerta, de donde éste disparaba sus críticas a los neoclásicos. En la misma librería se vendían los tomos del Theatro Hespañol.

 

26

De ahí los llamados «pliegos de cordel».

 

27

Típica expresión de la epopeya antigua, acorde con el relato de las hazañas del héroe.

 

28

Véase el retrato de Huerta, por Carnicero y Selma, que encabeza el tomo primero del Theatro Hespañol, y también el de las Obras poéticas, anterior en unos siete años, idéntico pero más logrado por el grabador.

En la Carta a D. Vicente García de la Huerta en la que se responde a varias inepcias de sus impugnadores y se proponen dudas al señor colector, fechada en Sevilla a 16 sept. 1786 y publicada en M., 1787, P. D. I. D. L. C. (yo creo que «Por Dos Ingenios De La Corte») y no por Sánchez o Iriarte según duda Gallardo en una nota ms. (B.N.M., R 2851), se mencionan sarcásticamente los cinco retratos sucesivos que Huerta lleva publicados hasta la fecha gracias a la «manu amica» (sic) de los dos artistas.

 

29

¿Hará mofa, como los demás, de la ortografía particular de Huerta, «preñada de HH y XX», según escribe Jovellanos en la Segunda parte del romance contra «Antioro» («Hespaña», «Hespañoles», «ahunque», etc.)?

 

30

Por decirse: Moros hay en la costa, para referirse a un peligro.