Tesoro de monedas árabes descubierto en la provincia de Cuenca
Francisco Codera y Zaidín
—433→
Hace algún tiempo tuve el honor de dar cuenta á la Academia de un tesoro de monedas árabes descubierto en la provincia de Granada; hoy me propongo hacer lo mismo de otro descubierto en la de Cuenca, sin que, como de ordinario, pueda dar detalles del hallazgo, que parece hubo de ser en Tarancón.
Habiendo adquirido 48 onzas de monedas de plata, que me fueron presentadas, me resultaron 476 monedas íntegras ó al menos aprovechables, y unas 100 en fragmentos.
Examinadas detenidamente y clasificadas, creí oportuno, como había aconsejado á mi estimado amigo el Sr. D. Antonio Vives al adquirir el tesoro descubierto en Alhama de Granada, conservar la individualidad, y al efecto saqué impronta de las 476 monedas, formando un álbum, para poder en cualquiera ocasión tener á la vista, ya que no todas las monedas, las improntas, con objeto de estudiar algún detalle particular, cuya importancia hoy no se me ocurre.
El tesoro comprendia monedas de los Califas Abderrahmán III, Alháquem II, Hixem II, Mohámad II y Çuleimán, desde el año 318 al 403 de la hégira, en la proporción siguiente: Abderrahmán III, 142; Alháquem II, 62; Hixem II, 206; de las cuales, 26 de Fez y 2 de Necor.-Mohámad II, 15, y Çuleimán, 26.
Aunque no creemos que la cuestión del peso tenga gran importancia, pues se nota gran diferencia aun en monedas de un mismo año, pesadas las de cada Califa, que aparecieron completas, resulta como término medio que las de Abderrahmán III pesan 2,87 gr.; de Alháquem II, 2,74 gr.; de Hixem II, 3,00 gr.; de Mohámad II, 3,00 gr.; de Çuleimán, 3,00 gr., y las de Fez y Necor, 2,90 gr.
Es de notar en este tesoro, quizá más que en otros, el número —434→ considerable de monedas que aparecieron en fragmentos, tanto que pudiera suponerse no proceden de un tesoro, sino de adquisiciones varias de algún platero, que me han sido ofrecidas como descubiertas recientemente; pero no lo creo, pues por otro tesoro de unas 900 monedas, también de plata, adquirido por mí hace algunos años, sé que hacia la misma época, y en la misma provincia de Cuenca circulaban monedas de los mismos príncipes, sin que hubiera ninguna anterior á Abderrahmán III.
Pocas son las monedas que han resultado nuevas, y no es extraño, ya que el hallazgo corresponde en su mayor parte al período numismático más conocido de nuestra historia: lo que hay nuevo, importante ó curioso corresponde al tiempo en que Çuleimán Almoçtain, expulsado de Córdoba, estuvo disputando el mando al intruso Mohámad y luego á Hixem II, durante su segundo reinado, años de 400 á 403.
Y no es de extrañar que en este tesoro, como en el otro á que me he referido antes, existiesen monedas especiales de Çuleimán en estos años, pues establecido por algún tiempo en Calatrava, donde tuvo su correspondiente corte, es de suponer que ahí se acuñasen las monedas en las que figura Çuleimán y el Príncipe heredero Mohámad; así que de las poquísimas que se conocen, han resultado dos del año 402 y una del 403, con la particularidad curiosa, ya que no importante, de que dos están acuñadas con el nombre de dinar, lo que nos hace suponer que se acuñaron dinares, por más que no los conozcamos, de estos tipos, ya que se abrió el cuño, que quizá por equivocación sirvió para estas monedas, pues no parece que hubiera propósito de hacerlas pasar como monedas de oro.
Completamente nuevas sólo han resultado dos monedas, incompletas ambas, la una por faltar un pedazo, y la otra por estar reacuñada, y por tanto muy borrosa en algunas palabras.
La primera, cuya
fecha falta, es de Hixem II, inclinándonos á que debe
ser del año 401 ó 402, como las que tienen el nombre
en la
parte inferior de la I. A., con la diferencia de que ésta lo
tiene en dos líneas,
en la superior, y
en la
inferior.
La que de seguro es nueva, pero de lectura no segura en cuanto al nombre que figura en la I. A., dice así:
—435→| I. A. | ![]() |
No (hay) Dios sino |
![]() |
Allah, solo | |
![]() |
no (hay) compañero para él. | |
![]() |
Príncipe heredero | |
| M. | ![]() |
(En el nombre de Allah, fué acuñado este) dinar1 en Alandalus, año 2 y 4 (cientos).
| II. A. | ![]() |
El iman Çuleimán |
![]() |
emir de los creyentes | |
![]() |
Almoçtain billah. | |
![]() |
Habib? | |
| M. | Parte de la misión profética de Mahoma. |
Debemos advertir
que el nombre, que leemos
, está muy dudoso.
Aunque sólo dos ó tres monedas hayan resultado nuevas, hemos enriquecido bastante nuestra colección en cuanto á variedades de detalles, habiéndola aumentado con 76 variedades conocidas, pero que no teníamos, y con 82 nuevas: dar los detalles de todas estas variantes es imposible no pudiendo reproducirlas por el grabado, pues las diferencias consisten en los adornos, muchos de los cuales es de todo punto imposible describir: así resulta, que á pesar de ser nuestra modesta colección la más rica en variantes de cada uno de los años de Alháquem II, é Hixem II, hay varios años de los cuales hemos aumentado hasta siete variantes.
Ya que, como hemos dicho, es imposible dar cuenta de todas variantes, por no poderse hacer sino mediante la reproducción, por el interés que algún día pueda tener el saber á qué años y á qué tipos corresponden las monedas del tesoro, damos el resumen —436→ de la descripción refiriéndonos al número que á cada moneda corresponde en la obra que está concluyendo de imprimir nuestro amigo D. Antonio Vives, con el título Descripción general de las monedas arábigo-españolas, poniendo en otra columna el año á que corresponden y en la tercera el número de ejemplares.


Del estudio del
preinserto cuadro comparado con el que con el epígrafe
Apéndice Núm. XIII pusimos en nuestro
Tratado de Numismática
arábigo-española, puede formarse idea aproximada
de la proporción en que á principios del siglo V de
la hégira estaban las diferentes monedas que circulaban como
corrientes: las anteriores á Abderrahmán III, y las
pocas ó muchas que acuñara antes del año 316,
en que toreó el título de
Príncipe de los
creyentes, fueron probablemente retiradas de la
circulación y reacuñadas: esto nos explica la no
existencia de monedas pertenecientes á los años 281
á 316, salvo alguna que otra de vellón y la rareza de
las pertenecientes á los veinte años anteriores, pues
habiendo estado pocos años en circulación, es muy
difícil que se dé la coincidencia de que fueran
escondidas por algún avaro ó suspicaz, y de que su
tesoro aparezca.
Dada la inmensa variedad de monedas que se acuñaron en algunos años, ya que del 379 tenemos detalladas 73 variedades y 69 del 380, es difícil suponer que todas estén acuñadas en la misma —438→ çeca; para resolver esta cuestión podrá servir mucho el estudio especial de cada hallazgo; pero mientras no se hayan reunido los datos de varios, para ver qué variantes abundan en un punto ó región y cuáles en otra, nada puede ni debe aventurarse.
Dada la importancia de este estudio, invitamos á cuantos se interesen por su progreso, á que hagan el estudio de cada tesoro de monedas que se descubra, siguiendo estas indicaciones y las que sin duda habrá de sugerirles su buen criterio: y á los que no estén en condiciones de hacerlo, les suplicaríamos diesen cuenta del descubrimiento de tesoros de monedas árabes y de cualquiera otra serie á esta Real Academia ó á la Dirección del Museo Arqueológico, por si pudieran salvarse íntegros dichos tesoros, ya que una buena parte de su importancia depende del estudio del conjunto.
Madrid 7 de Abril de 1693.








