Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


 

11

Para el verso «y véanse mis ojos» de la estrofa 10 ya señaló Dámaso Alonso que procedía de una glosa devota atribuida a Santa teresa, cuya base profana se halla en el Cancionero de Montemayor, de 1554: «Véante mis ojos / y muérame yo luego, / dulce amor mío / y lo que yo más quiero» (La poesía de San Juan de la Cruz, 4.ª ed., Madrid, Aguilar, 1966, pág. 85). Pero acaso no estaría de más indicar que la fórmula se difundió mucho. Figura, por ejemplo, en Los diez libros de la fortuna de amor (1573), de Antonio de Lofrasso, y en el llamado Devocionario de Amberes (BAE, XXXV, núm. 445)

 

12

Apud. E. Pacho, ed. cit., pág. 52.

 

13

Vid. Eduardo M. Torner, Lírica hispánica. (Relaciones entre lo popular y lo culto), Madrid, Castalia, 1966, núm. 21.

Indice