11
Jesús, sin embargo, no ofrece su vida sólo por «sus amigos», sino por todos los hombres. En un sentido que rebasa la letra de su propio argumento, en este texto se declara «amigo» de la humanidad entera.
12
En sus cursos filosóficos, X. Zubiri ha expuesto una teoría metafísica del «dar de sí» como nota constitutiva de la realidad.
13
Ni siquiera Juvenal pensó que así fuese. Su archifamoso mens sana in corpore sano no es un aserto definitorio, como casi todos suponen, sino la expresión de un deseo. Optandum est, dice en su arranque la letra del texto. Por tanto: «Es de desear que en un cuerpo sano haya una mente sana»
.
14
Del cuerpo como soma, no como sarx, diría San Pablo. Porque sarx, para él, es ante todo un modo -el modo «carnal» o «sensual»- de la conducta del hombre.
15
El mismo sentido tiene el consejo aristotélico de abandonar, por su irremediable incapacidad para la recta amistad, al hombre cuya maldad se reputa irreparable (Eth. Nic. 1165 b 23-25).
16
En relación con un problema muy concreto, la asistencia al enfermo, así creo haberlo demostrado cumplidamente en mi libro La relación médico-enfermo (Madrid, Revista de Occidente, 1964). «La multitud de los creyentes -léese en los Hechos de los Apóstoles- no era más que un solo corazón y una sola alma, y nadie decía que algo le pertenecía»
(VI, 32).
17
Seguiré en él la edición de J. Dubois: Aelred de Rievaulx. L'amitié spirituelle, Editions Charles Beyaert, Bruges-Paris, 1948. Dubois ha podido demostrar que el tratado De amicitia christiana et caritate Dei et proximi (Migne, P. L. CCVII), compuesto por Pierre de Blois como veinte años después de la muerte de Aelred, no pasa de ser un desvergonzado plagio de la obra de este.
18
Aelred cita de memoria -puede permitírselo, porque el tratado De amicitia le es familiar-, y sin quererlo suprime el «todas» de la fórmula original: «[...] en todas las cosas humanas y divinas»
.
19
No deja de ser una ironía de la historia que Ivo llame a Cicerón ethnicus, en el sentido de «pagano». ¿Qué habría dicho el orgulloso patricio romano si alguien le hubiese anunciado que un lejanísimo britano iba a apostrofarle un día con esa palabra?
20
Siquiera en apretada nota, es necesario recordar aquí el Libre de amic e amat, de Ramón Llull, que debió de ser compuesto, según la autorizada indicación de T. y J. Carreras Artau (Historia de la Filosofía española, Madrid, 1939), entre 1276 y 1278. A través de influencias provenzales y trovadorescas (Menéndez Pelayo, Nicolau d'Olwer, M. de Montoliu, M. de Riquer) y por debajo de la primera intención mística del Libre, este contiene muy sutiles reflexiones acerca de la relación amorosa interhumana. El amic es el hombre y el Amat, Dios; pero no es difícil trasponer analógicamente al orden intramundano buena parte de lo que acerca del amor dice Ramón Llull.