121
Ibid., p. 699. En otra obra describió en verso castellano la calzada de Guadalupe.
122
De él dice el Autor de las Memorias históricas de la Congregación del Oratorio de México: «Con este solo ingenio pudiera gloriarse México»
. Escribió su Imagen de María, Madre de Dios de Guadalupe, en 1648, y es la primera que sobre este asunto fue impresa: las fuentes de su historia son relaciones antiguas de este portentoso acontecimiento de la Aparición, cotejadas con la tradición que de viva voz oyó a los antiguos y con las
crónicas de la conquista. (Tornel, tomo I, págs. 29 y 58. Contestación histórico-crítica, págs. 383, 388, 408 y 450).
123
Fundado en lo que oyó a personas dignas de todo crédito, muy conocidas en esta ciudad de México, ancianos que hablaban con elegancia y perfección la lengua mexicana, escribió en 1666 su obra: Origen milagroso del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, extramuros de la ciudad de México, reimpresa y aumentada después en 1675 con el título de Felicidad de México. A la veracidad de Becerra Tanco uníanse, para hacerlo más respetable, los muchos conocimientos que poseía; pues era astrónomo y matemático, y enseñaba esta asignatura en la universidad de México; era buen latino, y hablaba con perfección el mexicano y el otomí; sabía además muy bien el griego, el hebreo, francés, portugués e italiano. (Tornel, t. I, p. 30. La Virgen de Tepeyac, págs. 8 y 20. Tesoro Guadalupano, t. II, págs. 133 y 207).
124
El Dr. D. Manuel Gómez Marín escribió en 1820 su Defensa Guadalupana contra Muñoz: de él decía Tornel (t. I, p. 168), que era uno de los eclesiásticos más recomendables de la Mitra de
México, excelente físico, profundo teólogo, y «uno de los más grandes literatos de la República»
.
125
La Estrella del Norte, núms. 131, p. 258; y 126, p. 253.
126
Contestando a la pregunta 17 del interrogatorio, decía: «que en cuarenta años que ha corrido casi todo este nuevo mundo, siempre ha tenido por cierto, fijo e indubitable que la misericordia, el Altísimo envió del cielo esta imagen, para que en ella como en Sacramento de su Omnipotencia defienda este nuevo mundo...»
. (Tornel, t. I, p. 179).
127
El P. Fr. Pedro de Oyanguren, del orden de predicadores (Estrella del Norte, núm. 125); el P. M. Fr. Juan de Herrera, del de la Merced (Ibid., núm. 128); el P. Fr. Pedro de San Simón, Carmelita descalzo (Ibid., núm. 129); y el P. Fr. Antonio de Mendoza, del de San Agustín (Ibid., núm. 127).
128
La Estrella del Norte, núm. 130.
129
Ibid., núm. 188, p. 364: así lo confirma el P. Gumppemberq, S. J. en su Atlas Mariano: «Hoc ex relatione P. Patris Jacobi de Monroy, Procaratoris Romani pro Mexicana Provincia, accepi, qui et Imaginis Ectypon secum tulit, et
cupro incidi Romae curavit»
.
130
La Estrella del Norte, núm. 376, p. 726. «Varón de grande espíritu y levantada oración, dice de él el P. Florencia, fue uno de los más devotos que tuvo la milagrosa Imagen de Guadalupe en este Reino»
. (Tornel, t. I, p. 174).