Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

21

Apud C. Cuevas, cit., pág. XXXVI.

 

22

S. Rueda, «El tablado flamenco», en Poesías escogidas, Madrid, Biblioteca Renacimiento, 1912, pág. 52.

 

23

Ricardo Llopesa, «Prólogo» a Salvador Rueda, La bacanal, Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, Biblioteca Rubén Darío, n.º 4, 1997, pág. 7.

 

24

Rafael Ferreres, «Diferencias y coincidencias entre Salvador Rueda y Rubén Darío», en Los límites del modernismo, Madrid, Taurus, 1981, pág. 71.

 

25

Cit., pág. 11.

 

26

Salvador Rueda, El ritmo, Madrid, Tipografía de los Hijos de M. G. Hernández, 1894, págs. 107-108.

 

27

Id., pág. 108.

 

28

La cursiva es mía.

 

29

Rubén Darío, España contemporánea, en Obras Completas, III. Viajes y Crónicas, Madrid, Afrodisio Aguado, 1950, pág. 255.

 

30

Incluso hablaron bien uno del otro en varias ocasiones, y se cruzaron cartas de mutuo agradecimiento: «Mi querido Rubén: Te agradezco la evocación de mi nombre en tu capítulo de cosas íntimas que leo hoy en El Imparcial. En aquellos tiempos me querías y aún no habías formulado contra mí tu negación injusta, origen de una serie de cosas lamentables. Yo me ajusté a tu desamor. ¿Qué iba a hacer? Pero noto al leer hoy tus palabras que mi corazón te quiere por encima de todo, y ahí va un abrazo absolutamente leal». Tomado de José M.ª Martínez Cachero, «Salvador Rueda y el modernismo», en Boletín de la Biblioteca Menéndez Pelayo, XXXIV, 1958, pág. 50.