Primaleón, 29; Clarián de Landanís, I, 34; Cirongilio de Tracia, III, 17.
«Tres días anduvo sin aventura hallar, y el tercero, porque era tarde y la noche venía muy escura, determinó de alvergar en un hondo valle que cerca de la carrera estava, debaxo unos robles muy altos y espessos, que con sus estendidas ramas causavan un deleytoso frescor y semblante, y en medio dellos manava una clara y hermosa fuente que mucho al príncipe agradó, recreando allí sus espíritus que muy fatigados del trabajo passado venían», (Cirongilio de Tracia, I, 12; 51, lines 31-40 of the edition of Ray Green).
«Poniendo los ojos en la ínsula, vio que era la más fresca y deleitable y la más estraña tierra que jamás uviesse visto. Era todo lo que él podía alcançar a ver poblado de arboleda, y los árboles muy olorosos y floridos, y algunos avía tan altos que la vista parescía cansarse en mirar sus verdes y fronduosos remates. Debaxo de los quales era toda la tierra un prado muy verde, lleno de olorosas y silvestres flores, entre las quales se hazía un suave y dulce ruido de muy claras y cristalinas aguas, que en pequeños arroyos corrían por ellas. Veíanse por entre los árboles passar los ligeros gamos muy descuidados. Y los hermosos unicornios, con los aspados ciervos y medrosos corços, y otras mil diversidades de animales silvestres grandes y pequeños con celosas corridas y enamoradas luchas retoçavan sobre la verde yerva. Juntávase con esto una dulcíssima y muy estraña armonía que tenían las aves en los verdes ramos, que a qualquiera hombre que triste y afligido fuera bastara a consolar». (I, 44 of the Espejo de príncipes; II, 175-76 of my edition).
The tournaments of the romances of chivalry are so abundant that it is only possible to cite a selection and to give some brief extracts. For examples: Belianís de Grecia, I, 32-33, II, 4 and ff., 22, Platir, 22, Lepolemo, 125, Espejo de príncipes, I, 32, II, 64, Clarián de Landanís, I, 6, 9-11, Olivante de Laura, I, 27-28, Primaleón, 24-25, 59, 62, 78-80, 210, Cirongilio de Tracia, III, 36, 38-41, etc., etc. Here is an extract from Primaleón, Chapter 59:
«El primero que fue a justar con él fue el marques Penarado, que era cavallero muy preciado y de alta guisa, e venia del linaje de los emperadores de Constantinopla, y desseavase casar con Melisa. Y porque oyo dezir que aquellos cavalleros le embiaron aquel mandado que aveis oido dezir, los desamava, y tomóle voluntad de provarse con ellos. Y armóse de ricas armas, y entró en el campo, cubierto de su escudo, e sin dezir ninguna cosa abaxó la lança e assi hizo Recindos, e vinieronse a encontrar con tanto ardimiento e poder que no ay hombre que vos lo pudiesse dezir. Mas el encuentro de Recindos fue con tanta fuerça que sacó al marques de la silla por las ancas del cavallo, e dio con él en tierra, y fue tan maltrecho que por una pieça no bullio pie ni mano, e un su primo, hermano del marques, que era muy buen cavallero, ovo tan gran pesar que luego se fue a armar, y entre tanto los del marques lo sacar on del campo e lo llevaron a su posada. Bimer, que assi avia nombre el primero del marques, vino con gran voluntad de justar con Recindos, y venia tan desacordado que faltó de su encuentro, y Recindos lo derribó en tierra muy ligeramente. Bimer se levantó muy ligero, e dixole:
«-No podeis, don cavallero, de vos ir. Assi que a las espadas veremos que sabeis fazer.
«Recindos se apeó, y enbraçó su escudo, y començaron su batalla, mas presto fue despartida. Que Recindos andava ligero; que de gran fuerça y coraçon era, y prestamente vencio al cormano del marques, y le tomó sus sobreseñales, y los suyos lo llevaron a la posada del marques, que iva malferido.
«-Pareceme -dixo el emperador- que no es de menos bondad este otro cavallero quel primero. Mucho los querria conocer, que de gran bondad son.
«Recindos mandó al paje de Belcar que llevasse las sobreseñales del marques y de Bimer a Melisa, y que le dixesse que le pedia por merced que las recibiesse; que gelas embiava un cavallero que mucho la desseava servir».
To see the variety in these potentially monotonous descriptions, contrast the preceeding one with this combat between Primaleón and Don Duardos:
«Movio el uno contra el otro al más correr de sus cavallos, con tan gran poder que no parecia sino que la tierra tremia. E vinieronse a encontrar con tanta fuerça que ninguno faltó de su encuentro, y ambos fueron a tierra, falsados los escudos e las lorigas, e cada uno uvo una llaga pequeña de la lança. E como cada uno dellos ovo verguença de aver caido, levantaronse a priessa, e embraçaron sus escudos y sacaron sus espadas, y començaronse de ferir de esquivos golpes. Primaleon de sañudo contra aquel que lo avía derribado, que jamas lo avia sido de cavallero; e Don Duardos de ver a Flerida ante sus ojos, hazian ambos maravillas; que rajavan los escudos y desmallavan las lorigas de los fuertes golpes que se davan. E en poca de hora se pararon tales que quantos los miravan eran espantados, y más el emperador, que no tuvo por segura la vida de su hijo, segun vido la gran bondad del cavallero con quien se combatia. E como ambos traian buenas espadas, hazian las llegar a la carne, por manera que eran mal heridos». (Primaleón, 83)
Don Quijote imitates this practice in his challenge to the mercaderes in his primera salida (I, 4). For examples of pasos, see Espejo de príncipes, I, 52, Primaleón, 56, Platir, 61, Olivante de Laura, I, 26.
For information on the Passo honroso of Suero de Quiñones, see entry NN41 of my bibliography.
Palmerín de Olivia, 136-42, Belianís de Grecia, I, 53, Platir, 26, Espejo de príncipes, III, 17-25.
Belianís de Grecia, II, 47; Espejo de príncipes, III, 26 and 30. This practice was really engaged in the sixteenth century, though whether a source of the practice in the romances or a result of it is not clear. See the «Relación muy cierta y verdadera de un desafío que se hizo en Orán el año de 1553 entre veinte cavalleros christianos y otros tantos cavalleros moros», in Relaciones de los reinados de Carlos V y Felipe II, ed. Amalio Huarte, I, Sociedad de Bibliófilos Españoles, 2.ª época, 12 (Madrid, 1941), 95-136. In Sandoval, Carlos V, II, BAE 81, 285-86, we find Carlos responding to François I's request for a duel «por evitar efusión de sangre, y poner fin a esta guerra».
«Para defender las dueñas y donzellas que tuerto reciben principalmente se dava la orden de cavalleria», the narrator states in Amadís de Grecia, I, 14, while the protagonist reiterates in chapter 18, «no dexaré de serviros, si de mí teneis necessidad por algun tuerto que se os haga. Que para esto recebi la orden de cavalleria; que en otra guisa mal empleada sería en mí y en todos los que armas traen si consintiessen contra justicia hazerse enojo a dueña ni donzella».
María Rosa Lida points out how one of the differences between Arthurian texts and the Spanish chivalric literature influenced by them is that the Spanish works «no logra[n] acentuar suficientemente el elemento sobrenatural característico de las aventuras de la "materia de Bretaña", ni la fuerza irresistible del amor» («Arthurian Literature», p. 412; p. 141 of the Spanish translation).
For further details, see «The Pseudo-Historicity of the Romances of Chivalry», infra.