51
Rafael Asín, «Introducción» a Rafael Altamira, Psicología del pueblo español, Madrid, Biblioteca Nueva, 1998, pág. 29-30.
52
Ibidem, pág. 33.
53
Rafael Altamira, Psicología del pueblo español, ed. cit., pág. 173. La cursiva es mía.
54
Ibidem págs. 164-165. La cursiva es mía.
55
Resulta interesante, y merece sin duda un estudio, la posición antilascasiana que surgió entre los integrantes del Centro de Estudios Históricos, fundado en 1910, y al que perteneció Rafael Altamira. Recordemos que, junto a las matizadas y moderadas posiciones de Altamira, están las sorprendentes y virulentas acusaciones contra Las Casas que la figura principal de la Institución, Ramón Menéndez Pidal, fue desgranando a lo largo de su vida, hasta el libro de 1963: El Padre las Casas: su doble personalidad (Madrid, Espasa-Calpe), en donde, en polémica con Marcel Bataillon, crea un libro que algunos consideran impropio del rigor habitual del maestro y fundador de la Escuela de Filología Española.
56
Rafael Altamira, España en América, ed. cit., pág. 139.
57
Rafael Altamira, Psicología del pueblo español, ed. cit., pág. 48.
58
«Para Rafael Altamira el deseo de independencia
de los pueblos americanos fue una característica positiva de
nuestra tarea civilizadora que, como se ha dicho, posee la cualidad
positiva de conservar un sentimiento inquebrantable de libertad
espiritual que en este caso se convirtió en deseo de
independencia y personalidad nacional. Altamira sostenía que
ese deseo de libertad, si bien privó a España de su
Imperio, era en realidad un triunfo de nuestro
espíritu»
. Rafael Asín,
«Introducción» a Psicología del
pueblo español, ed. cit., pág. 29.
59
Rafael Altamira, Psicología del pueblo español, ed. cit., pág. 22.
60
Véase el capítulo VI del libro de Altamira España y el programa americanista, titulado «El Archivo de Indias y América». Ed. cit., págs. 56-61.