Radio París


Miles de españoles y españolas, gran parte de los vencidos en la contienda incivil, tenían una leve posibilidad, en los peores tiempos de la dictadura franquista, de escuchar la voz y la opinión de quienes habían tenido que abandonar su patria para evitar las represalias de los vencedores. Era relativamente fácil para las autoridades franquistas impedir la llegada de los miles de libros y revistas que los exiliados publicaban en Francia, la URSS, Gran Bretaña, México y el resto de Hispanoamérica. Pero, a pesar de dedicar a interferir sus ondas muchos recursos, era casi imposible evitar que en muchos lugares de España se tuviese una cita secreta -en los peores tiempos, bajo una manta para impedir que el sonido sobrepasase el ámbito del propio domicilio- con las radios que emitían desde Londres, París o con aquella misteriosa Radio España Independiente, Estación Pirenaica. Entre interferencia e interferencia, a través de esas emisiones, podíamos informarnos de lo que ocurría en aquella España tan celosamente vigilada por la censura de la dictadura franquista.
| (Texto de Francisco Moreno Sáez.) | ||
Foto cedida por Julián Antonio Ramírez.
| (Texto de Francisco Moreno Sáez.) | ||

| (Texto de María José Millán Trujillo, «Radio España Independiente: información y propaganda desde el exilio», en La literatura y la cultura del exilio republicano español de 1939: II Coloquio Internacional, La Habana, GEXEL, 2000.) | ||

| (Texto extraído de un folleto de Radio París, 1955.) | ||
Foto cedida por Julián Antonio Ramírez.
| (Palabras de Julián Antonio Ramírez, extraídas del vídeo Julián Antonio Ramírez. Una voz de libertad, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003.) | ||

| (Fragmento de la Carta de un oyente de Radio París, España, 12 de mayo de 1959.) | ||

