21
Véase Marie Laffranque, «À propos de Jacques Comincioli», BHi, LXXIV (1972), p. 555. Me llama la atención la frecuencia con que aparece el nombre de Altolaguirre en el diario de Morla, un documento que algún día debería publicarse íntegro, así como el hecho de que el nombre de Bergamín esté virtualmente ausente. Alguien que conocía a Lorca y a Bergamín y que ha pedido que estas observaciones no se le atribuyan mientras viva éste, me ha dicho que Bergamín y Lorca no eran precisamente amigos íntimos. A Lorca no le gustaban las obras de Bergamín y en privado se burlaba de él llamándole «pequeño Quevedo para los pobres»; según esta misma persona, Lorca consideraba a Bergamín, intelectualmente hablando, como «un fraude».
22
Rafael Martínez Nadal, «"Sol y sombra" de Federico García Lorca», en Liber amicorum Salvador de Madariaga, De Tempel, Tempelhof, Brujas, 1966, p. 369.
23
«Vals en las ramas», en Héroe, n.º 1 (1932); «Adán», «Ribera de 1910» (posteriormente «Tu infancia en Mentón») y «Canción» (posteriormente «Casida de las palomas oscuras»), en Héroe, n.º 2 (1932); la «Casida del sueño al aire libre», sin título en n.º 5, y «Poema» (posteriormente «Gacela de la raíz amarga»), en el n.º 6 de esta revista; «Vals vienés», en 1.616, English and Spanish Poetry, n.º1 (1934); «Paisaje con dos tumbas y un perro asirio», en el n.º 7, y «Omega», en el n.º 8 de la misma revista.
24
Ricardo Gullón, «The generation of 1936», en Jaime Ferrán y Daniel P. Testa, eds., Spanish Writers of 1936, Tamesis, Londres, 1973, p. 13.
25
El manuscrito único de una edición de Larra a cargo de Courtney Tarr, que Aguirre estaba imprimiendo, se perdió (debo esta información a A. D. Kossoff); Aguirre era el impresor de la segunda parte de la edición de Solalinde de la General Estoria, de la cual las primeras 208 páginas impresas fueron destruidas por una bomba. Afortunadamente las planchas se salvaron, pero tuvieron que transcurrir veintiún años antes de que la obra volviera a imprimirse.
26
Ernesto da Cal me confirmó (conversación del 1.º de abril de 1974) que la suposición de que Lorca pensaba confiar a Altolaguirre la publicación de Poeta era acertada; recuerda que Altolaguirre se lo comentó poco antes de la guerra.
27
Jacques Comincioli, Federico García Lorca. Textes inédits et documents critiques, Recontre, Lausana, 1970, p. 8, n. 2. Para una crítica de Comincioli, véase Christian de Paepe, «García Lorca: Posiciones, oposiciones, proposiciones y contraposiciones», CHa, n.º 269 (noviembre 1972), pp. 271-299.
28
Desde luego la familia Lorca sabía que existían dos manuscritos terminados de El público (Nadal, El público, pp. 20-21). Es creencia general que uno de estos manuscritos se encuentra en la caja de caudales de la familia Lorca en Madrid.
Es digno de notarse que hubo una época en la que el hermano de Federico, Francisco, al parecer creía que Manuel de Falla tenía un manuscrito de El público. En el prólogo a la traducción de From Lorca's theatre, Scribners, Nueva York, 1941, de Richard L. O'Connell y James Graham L[uján], vemos que estos traductores confiaban en publicar una traducción de El público en caso de que pudieran «desenterrarlo» en Sudamérica (p. XXII). Pregunté a Mildred Adams, quién les ayudo en esta traducción y a quién está dedicado el volumen, a qué podía aludir esta frase, y me dijo que habían ido a Sudamérica con el fin de ver a Falla (conversación del 22 de marzo de 1974). Esta información sólo podía proceder de la familia Lorca, y verosímilmente de Francisco, quien les había autorizado a hacer esta traducción. Philip Cummings también ha afirmado (véase la traducción de Canciones que hizo en colaboración con Lorca, Duquesne University Press, 1976, p. 183) que Falla tenía poemas manuscritos de Federico.
29
Una copia al carbón de la traducción de Brickell figura en el archivo de la Norton Company. La mayor parte de los papeles de Brickell se encuentran en la Universidad de Texas, pero no son accesibles al público. Mildred Adams me dijo que había tratado en vano de consultarlos cuando trabajaba en su biografía inédita de Lorca.
30
Hora de España, n.º 7 (1937), pp. 43-45; reimpreso en OC, la cita está en t. II, p. XI.