Noticias. Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 15 (octubre 1889). Cuaderno IV
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En los BOLETINES de esta Real Academia correspondientes á los meses de Febrero, Marzo y Abril de 1886, Diciembre de 1887 y Enero de 1888, se publicaron nuevos datos para escribir la historia de las Cortes de Castilla en los reinados de Felipe III y Felipe IV, tomados de los expedientes reservados que la Junta de Asistentes de Cortes siguió con los mencionados monarcas. Los legajos de Cortes números 3 y 7, encontrados en el archivo del Ministerio de Gracia y Justicia, comprenden todas las Cortes del tiempo de Felipe III y las de 1649 á 1651, y 1655 á 1658 en la época de Felipe IV. Faltaban, por consiguiente, los expedientes relativos á las Cortes de Madrid de 1621, 1623 á 1629, 1632 á 1636, 1638 á 1643, 1646 á 1647, 1660 á 1664, y 1665. La diligencia de nuestro compañero D. Manuel Danvila ha logrado averiguar que al trasladarse los papeles del archivo del Ministerio de Gracia y Justicia al local construido para archivo de protocolos, se habían encontrado los expedientes reservados, que se echaban de menos, con la sola excepción del legajo núm. 5, que debe referirse á las Cortes de 1632 á 1636. En provechosa compensación se ha encontrado el legajo núm. 1, que comprende 134 expedientes decretados de puño y letra de Felipe II en el año 1589 con relación á las Cortes de Madrid de 1588-1590. El Sr. Danvila ha comenzado el estudio de tan importantes documentos con el designio de sacarlos convenientemente á luz en el Boletín ó en otra publicación de la Academia.
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La expulsión de los moriscos españoles. Conferencias pronunciadas en el Ateneo de Madrid por D. Manuel Danvila y Collado, de la Real Academia de la Historia. Madrid, 1889. En 4.º, páginas 350.
Al ingresar en la Academia1, y en el tomo X de nuestro Boletín2, sentó el Sr. Danvila premisas importantes acerca del tema que ha desarrollado este año (4, 11 y 25 Febrero, 10 y 29 Abril) en cinco públicas conferencias, dignas del Ateneo de Madrid, donde todo lo grande y levantado del espíritu pensador tiene seguridad de encontrar imparcial y benévola acogida.
«No son ni podrán ser, -dice el autor3,- estas conferencias una historia acabada de aquel memorable acontecimiento que ocupó las plumas de Bleda, Aguilar, Marqués de San Germán, Fonseca, Moscardó, Verdú, Aznar, Guadalajara, Ripoll, Corral, Rivera, Zapata y otros en el siglo XVII, y que en el presente ha merecido la atención de los Janer, Fernández y González, Saavedra y Cánovas del Castillo, bajo nuevos y distintos aspectos. Han sido resultado de documentos nuevos, que aclaran y modifican los puntos de vista aceptados generalmente sin discusión y sin reproche, y que confirman la razón con que la ciencia histórica demanda que los hechos se aclaren y reconstituyan por el resultado de los documentos que atesoran los archivos nacionales y que los monarcas españoles no estimaron conveniente facilitar á los escritores del siglo XVII.»
Increible parecería, si no se viese, la suma de infatigable trabajo, acopiador y acrisolador de materiales históricos, invertida en ilustrar bajo todos conceptos el origen, marcha y desenlace de la expulsión de los moriscos, que como la de los judíos, ha sido y es arma cortante de dos filos, noche y día de España, y foco de las más encontradas opiniones. El Sr. Danvila sintetiza su pensamiento crítico4 al pié de la obra, diciendo:
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«La unidad religiosa, la paz pública, la garantía del poder del Estado, exigían á mi juicio la medida que, por dolorosa que fuese su ejecución, en sus resultados y en sus consecuencias, no tenía más remedio que adoptar el Monarca español5, y resolverse á decretar, como decretó, la expulsión de todos los moriscos españoles. Ahora, la responsabilidad moral de la expulsión, pasa por encima de Felipe III, pasa hasta por encima de sus privados, y la recoge toda por completo el sentimiento nacional, representado á mi juicio en las Cortes, en la opinión pública, en la literatura, en la poesía y en todos los elementos sociales que estuvieran al lado del Monarca para sugerirle la ejecución de una
medida, que si reprochable bajo el aspecto económico, tiene cabal defensa bajo el aspecto político-religioso.»
Noticia breve de las cartas y planos existentes en la biblioteca particular de S. M. el Rey, por Cesáreo Fernández Duro. Madrid, 1869. En 4.º, páginas 1-100.
Planisferios celestes, atlas geográficos, mapamundis, mapas y planos generales y particulares de las partes del mundo, naciones y regiones, clasificados y expuestos sucintamente con riguroso método científico, dan á esta Noticia del eminente académico marcado interés histórico.
Ha fallecido en Lequeitio, á 4 de Septiembre último, el Excelentísimo Sr. D. Mariano Roca de Togores, marqués de Molins, académico de número.
En el número precedente del Boletín6 prometimos sacar á luz el fotograbado de la única inscripción romana que se conoce de la villa de Jódar, en el partido de Úbeda, provincia de Jaén7. Mide 58 por 40 cm.
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El Sr. Costa8 declara que «examinada escrupulosamente la piedra, se evidencia con absoluta seguridad que no dice NELIVS, ni ha dicho nunca otra cosa que ↓EHVS, no habiendo que suplir cosa alguna»
; compara IGER con la leyenda numismática de Sagunto
; coteja A . GALDVRIAVNIN con A . VNINAVNIN de la inscripción bilingüe, hallada en Castulo

á pocas leguas de Jódar; y explica por esta última palabra, en árabe
, la significación de Galduriaunin. Por su parte el Sr. Fita hizo presentes á la Academia acerca de Iger sus observaciones sobre la tésera de Paredes de
Nava9; notó acerca de Galduriaunin la semejanza con
de otra leyenda Saguntina10; y finalmente, el parecido de toda la inscripción de Jódar con la de Tarrasa11, que publicó12. Según él la ↓ del primer vocablo, que
leyó Pselius, es la
calcídica.