1
Para la denominación y descripción del cancionero, así como otros aspectos del mismo, véase Lola JOSA y Mariano LAMBEA: «Poemas para música de Francisco Manuel de Melo», en Bulletín Hispanique, 2 (décembre 2001). pp. 429-430.
2
El Cancionero de la Sablonara. Edición de Judith ETZION (London: Tamesis Books, 1996).
3
La música y la poesía en cancioneros polifónicos del siglo XVII. Vol. I. Libro de Tonos Humanos, vol. I. Edición de Mariano LAMBEA y Lola JOSA (Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2000).
4
El Cançoner Musical d'Ontinyent. Edición moderna y en facsímil de Josep CLIMENT (Ontinyent: Ajuntament d'Ontinyent, 1996).
5
Véase Miguel QUEROL: «Dos nuevos cancioneros polifónicos españoles de la primera mitad del siglo XVII», en Anuario Musical, XXVI (1971), p. 106.
6
Pedro CERONE: El Melopeo y Maestro (Nápoles: Juan Bautista Gargano y Lucrecio Nucci. 1613), Edición facsímil de F. Alberto GALLO (Bologna: Forni Editore Bologna, 1969). 2 vols.
7
Ibídem, vol. II, p. 684. En la transcripción de textos de Cerone modernizamos la grafía, ortografía y puntuación, regularizamos el uso de mayúsculas y disolvemos las abreviaturas. Mantenemos las cursivas cuando él así lo especifica.
8
Ibídem, vol. II, p. 739.
9
Ibídem, vol. II, pp. 740-741.
10
«Como bien señala Judith Etzion en su edición del Cancionero de la Sablonara..., op. cit., p. 1: «la textura polifónica subyacente en la mayoría de las obras del Cancionero es indicativa también de una tendencia de corte popular: las obras a tres y a cuatro voces constan generalmente de dos voces superiores intercambiables (los tiples) que tienden a avanzar en terceras paralelas, mientras que la voz baya (bajo, bajete o tenor) se orienta hacia una función más armónica; y siempre que hay una voz media (usualmente un alto) sirve como 'relleno' armónico. Sin embargo, muchas obras asumen una alta calidad de refinamiento a través de un considerable enriquecimiento contrapuntístico, armónico y madrigalesco.»