281
Residencia en la tierra, II, «Sólo la muerte».
282
ALBERTI, R., Don Francisco de Quevedo poeta de la muerte, «Revista Nacional de Cultura», 140-141, 1960, p. 23.
283
Si pensi ai famosi
sonetti di Quevedo «Fue
sueño ayer, mañana será tierra»,
«Miré los muros de la patria mía»,
«Vivir es caminar breve jornada», «Ya formidable
y espantoso suena / dentro del corazón el postrer
día».
284
Cfr. il sonetto «Ayer naciste y morirás mañana» e le composizioni ispirate al trascorrere del tempo; Reloj de campanilla, Reloj de arena, Reloj de sol, Reloj de campana.
285
Estravagario, «Ya se fue la ciudad».
286
Ibid. «Por boca cerrada entran las moscas».
287
Ibid. «Bestiario».
288
Ad esempio, SILVA CASTRO, R., Pablo Neruda, Santiago de Chile, Editorial Universitaria, 1964, p. 152.
289
Ibid. «Por fin se fueron», «No me pregunten», «Y cuánto vive?».
290
Ibid. «Testamento de otoño».