1
Puede consultarse, Rogelio Barufaldi, «Los mitos narrativos de Daniel Moyano», en R. Barufaldi, R. Boldori y E. Castellani, Moyano, Di Benedetto, Cortázar, Santa Fe, Colmegna, 1968, pp. 7-33.
2
Años después explicaba Moyano esta situación: «En nuestras provincias teníamos dos horizontes visibles: por un lado, casi encima de nosotros, un folklorismo mentiroso que no compartíamos, apoyado más en el paisaje que en el hombre; por otro, una cultura ciudadana que venía de Buenos Aires, vía radial, a la que, lo sabíamos muy bien, no pertenecíamos. Bastaba, para saberlo, oírnos pronunciar las erres o aspirar las eses. Lo gauchesco inmediato -y falso-, al menos a mí me desesperaba. Palabritas como velay, ahijuna, hueso. Como si uno fuera Patoruzú. Cuando éramos chicos, la literatura regional estaba llena de eso. Entre esos dos polos sonoros, era como si no tuviéramos referencias orales para escribir. Los locutores de radio tucumanos, riojanos o cordobeses, no se hacían ningún problema. Directamente hablaban como los porteños. Y mal, claro; siempre había una tonadita que se escapaba por ahí. En La Rioja, oyendo al locutor sin conocerlo, uno se lo imaginaba rubio y poderoso, con una perfecta dentadura tipo Kolynos, seguro, enorme y triunfador. Casi un yanqui, digamos. Después uno se lo encontraba en el bar de la esquina, con su pinta de negrito recién venido del monte, y daban ganas de llorar. La radio era una cosa demasiado seria para permitir que se hablase con la tonadita local y subdesarrollada. Y los locutores de provincias tenían que hacer malabarismos para poder imitar a los de la Capital Federal. Trabajo insalubre si se quiere, porque después, con los años, los locutores terminaban hablando en sus casas y en la calle un híbrido del que todo el mundo se reía y que no permitía expresar con claridad los pensamientos. Y a los escritores nos pasaba más o menos lo mismo. ¿Cómo hacer para meter nuestra propia voz en la literatura nacional sin parecernos a nadie y fieles a nuestras circunstancias?»
(Daniel Moyano, prólogo a J. J. Hernández, La señorita Estrella y otros cuentos, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1987, pp. 10-11).
3
Augusto Roa Bastos, «Realismo profundo en los cuentos de Daniel Moyano», La Gaceta, 7 de junio de 1964. Artículo que servirá de prólogo a la edición de La lombriz, Buenos Aires, Nueve 64, 1964 y a El trino del diablo y otras modulaciones, Barcelona, Ediciones B, 1988.
4
«Un libro y la situación de los escritores del Interior», Clarín, 26 de abril de 1965.
5
Una de las conclusiones a las que llega José Luis de Diego en su excelente análisis de los narradores, la narrativa y el panorama cultural argentino entre 1970 y 1986 es que no hay un predominio de obras de estética realista en los años anteriores al 76 y que, por tanto, el supuesto abandono del realismo tampoco es consecuencia directa de la dictadura: «Otro axioma que se repite sin un proceso de demostración adecuado se manifiesta en la insistencia en afirmar que uno de los efectos de la irrupción del régimen militar es el abandono de los modos realistas de representación, dominantes en los primeros setentas [...] habrá que aceptar que el axioma de un predominio del "canon mimético" anterior a la dictadura es por lo menos una verdad por demostrar. En consecuencia, no parece evidente que esa crisis del canon mimético puede ser leída como un efecto de la irrupción de la dictadura o como una réplica a la uniformidad del discurso autoritario»
(José Luis de Diego, ¿Quién de nosotros escribirá el Facundo? Intelectuales y escritores en Argentina (1970-1986), La Plata, Ediciones Al Margen, 2001, pp. 294-295).
6
Puede consultarse, Rodolfo Schweizer, Daniel Moyano (las vías literarias de la intrahistoria), Córdoba, Alción, 1996.
7
Daniel Moyano, «El estuche del cocodrilo», en El estuche del cocodrilo, Buenos Aires, Ediciones del Sol, 1974. Cito por Daniel Moyano, «La espera» y otros cuentos, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1982, pp. 136-137.
8
Daniel Moyano, «Una guitarra para Julián», ibid., p. 140.
9
Sergio Colautti, «La cuentística de Daniel Moyano: la salvación negada», La Voz del Interior, 5 de junio de 1988; «La escritura como desexilio (Apuntes sobre la obra de Daniel Moyano)», en Apuntes sobre la narrativa argentina actual. Borges, Piglia, Saer, Moyano, Castillo, Posse, Caparrós, Pauls, Río Tercero, IDAC Ediciones, 1992.
10
Puede consultarse Carlos Hugo Mamonde, «El vuelo del tigre, una novela fuera del boom», Cuadernos Hispanoamericanos, n.º 395, mayo 1983, pp. 463-467.