41
ORLANDO, Francesco, ob. cit., p. 66.
42
«Orgia di
figure»
, «ininterrotto delirio al
cospetto delia razionalità dell'io
cosciente»
dice Orlando de la
figuralidad surrealista y barroca, ibidem.
43
Ibidem, p. 65.
44
Reúno en este apéndice una serie de paralelismos menores entre los análisis graciano y freudiano.
La tendenciosidad,
en sentido freudiano, es percibida por Gracián, que la
reconoce en las «crisis
maliciosas»
o alusiones «a lo
malicioso»
que pican. Son siempre los ejemplos analizados
casos de tendencias de hostilidad o agresividad, que reciben
formulación de compromiso en expresiones agudas; son
insultos agraciados, siempre paliados y endulzados según las
reglas del buen motejar cortesano, de raíz
renacentista, postuladas en los galateos. Recuerdo, como ejemplos,
los casos de juego paronomásico con el apellido Per Nom
/ Per sobre Nom con que se alude a la mala fama de un valido;
o el juego de equívoco con Que me parece para
indicar un caso de plagio; o la alusión al anadino
en Ana - di - no con la que se ofende a un pretendiente.
Todos ellos están recogidos en los discursos de la agudeza
verbal, y a ellos hay que añadir los contenidos en el
discurso XXVI de la Agudeza crítica y maliciosa.
Aquí reconoce Gracián que, por su carácter
intencionado, «todo superior gusto la
estima, porque lastima»
.
La
dicotomía freudiana de chiste perenne / chiste
actual no carece de formulación efectiva en
Gracián, hasta con coincidencias terminológicas:
mimetizada la encontramos cuando en el discurso LXIII distingue
entre ingenio perenne o profundo y recóndito e
ingenio pronto: «Hay conceptos
de un día como flores, y hay otros de todo el año, y
de toda la vida, y aun de toda la eternidad»
(p. 254). Se
limita a separarlos sin dar juicios de valor, reconociendo la
validez de las prontitudes, para las que acuña la
metáfora de «águilas» en cuanto reinas de
la presteza. Como Freud, advierte que se basan en noticias de
actualidad (p. 255).
Una última
curiosa coincidencia: tres ejemplos idénticos aparecen en
los dos corpus de análisis. Uno es el chascarrillo,
doblemente formulado en Gracián, del tuerto que se permite
apodar al jorobado de «bien
inclinado»
, recibiendo la respuesta igualmente punzante
de «Eso es mirarme con buenos
ojos»
(XVIII, 189, como ejemplo de «prontas
retorsiones»). En Freud lo hallamos con la variante del
ciego/paralítico y expresión verbal más
concentrada: «¿Cómo anda
Vd.? Cómo Vd. ve»
(Motto, p.
59; Chiste, p. 30; es
una de las ilustraciones de «uso
múltiple del mismo material con pequeña
modificación»
).
Un segundo ejemplo
común es de ascendencia clásica: «Amantes, amentes»
; Gracián
registra dos casos de su variada elaboración (XXXII,
p. 45 como paronomasia por
alteración de una sola letra); Freud lo recuerda de paso en
una nota (Motto, p. 58;
Chiste, p. 228 tratando la misma
categoría que el ejemplo anterior).
El tercero es otro
caso de transmisión de una estructura perenne actualizada en
distintos tiempos. Gracián la remonta a César, Freud
la refiere a un genérico y más moderno
Serenísimo. Reproduzco las dos por entero: «Preguntando el otro César a un mozo
extranjero, parecíale mucho en el rostro y en el talle, si
acaso había estado su madre alguna vez en la corte;
percibió la malicia y respondió: Señor, no; mi
padre sí»
(XXXVIII, p. 97, como «ingeniosa ilación»
). En Freud
(Motto,
p. 92; Chiste,
p. 60, como caso de
«unificación): «Serenísima recorre sus estados. Entre la
gente que acude a vitorearle ve a un individuo que se le parece
extraordinariamente. Le hace acercarse y le pregunta: Recuerda
Vd. si su madre sirvió en palacio
alguna vez? No, Alteza -responde el interrogado-; pero sí mi
padre»
.