131
Para todo esto, vid. Bilingüismo e integración. Comentarios hispanoamericanos («Revista Española de Lingüística», I, 1971, p. 41-42).
132
Todo esto se sabe de una u otra forma, pero, creo, tendrá nueva luz cuando se publiquen los legajos sobre la cátedra del chibcha (Santa Fe de Bogotá) que tiene transcritos Elena Alvar.
133
La situación sigue hoy, según he señalado en la nota 110.
134
Vid. la referencia de la nota anterior y otros lugares del mismo libro (§§ 11.3, 11.4, 12.3). Más aún, en 1976, terminaba el acuerdo que entregó la Amazonia colombiana a docentes eclesiásticos; el temor que existía por entonces era el posible vacío educativo que pudiera producirse (§ 25.3.1).
135
Bendix, op. cit., p. 246.
136
Cf. José Gnecco Mozo, Constitución política de Colombia. Bogotá, 1974, notas de las páginas 41 y 47-48 y Luis Carlos Sáchica, Constitucionalismo colombiano. Bogotá, 1962, p. 328-329.
137
Amado Alonso, Castellano, español, idioma nacional. Historia espiritual de tres nombres (2ª edic.). Buenos Aires, 1943, p. 143.
138
I, p. 69.
139
I, p. 70.
140
John Brigham estudió la lengua de la Constitución en su libro Constitutional Language. Westport, 1978. Véanse especialmente los capítulos I, II, IV y V.