Lectura de Antonio Machado
Dionisio Ridruejo
Lo que dice la tierra
en una rima pobre y generosa,
en un verso que es tiempo,
en una voz que huye, melancólica.
Lo que sobra a la muerte,
lo que siempre retorna,
lo que sigue pasando por el alma
más esencial y vivo a cada hora.
Del olivar al páramo
con tedio del saber que se despoja,
con tedio del amor que se enriquece
volviendo de la idea hacia las cosas.
En la rayada página
cuenta, recuenta y crea la memoria.