Lecciones de poesía
Joaquín Benito de Lucas
Leopoldo de Luis arquea una ceja,
levanta un brazo
y pregunta entre indulgente y arrepentido:
Pero, usted, joven, ¿qué cree que es la poesía?
El joven, que conoce
a los clásicos,
que sabe de Córdoba y la guerra
y de la miseria de los años tristes
y del dolor compartido,
arquea otra ceja,
levanta otro brazo
y dice rotundo e indulgente:
La poesía se puede comparar
al alba del hijo
o a los horizontes
donde brillan los imposibles pájaros
o donde un hombre sorprendido, el extraño,
huésped de un tiempo sombrío,
pone, con los cinco sentidos,
la luz de nuestro lado.
La poesía es igual que guantes grises
que...
Calle, joven, por Dios,
-le dice fray Leopoldo de Córdoba-.
De aquí no se va nadie
sin brindar por tanto conocimiento poético
que, por otro lado, me sonroja.
Y todos levantamos las copas
de la libertad
que está aquí, en este hueco
sonoro,
mientras a lo lejos
una muchacha mueve la cortina.