121
Aportaciones importantes desde la epigrafía latina, y consideración de conjunto, en R. Etienne, G. Fabre, P. Le Roux y A. Tranoy; «Les dimensions sociales de la romanisation dans la Péninsule Ibérique des origines à la fin de l'Empire», Assimilation et résistance à la culture gréco-romaine dans le monde ancien. Travaux du VIe Congrès Intern. d'Et. Class. (Madrid, Sept. 1974), Bucarest-París, pp. 95-107 (a tener en cueva también para el próximo cap. IV sobre el lusitano): antroponimia, pp. 98 y ss., con el celebérrimo ejemplo de los nombres de magistrados del pacto de las gentilidades de la gens de los zoelas en p. 101; parentescos: pp. 99-100; divinidades: pp. 101-105.
122
Cf. p. ej., A. G.ª Bellido: «Tessera hospitalis del año 14 de la Era hallada en Herrera de Pisuerga», BAH 159, 1966, pp. 149-166, núms. 27 y 29 en pp. 162-163.
123
En el sentido en que, con toda razón, considera preferible esta expresión a «lengua criolla» -«designación reciente para lenguas en contacto, que me parece demasiado cargada de evocaciones de ambiente»- M. Muñoz Cortés: «Variedad regional, lengua vernácula y conflicto lingüístico en el Bilbao del siglo XIX y su función en El intruso, de Blasco Ibáñez», Miscel. Sanchís Guarner II, Valencia, 1984, pp. 215-224.
124
Por ejemplo, en A. Tovar: Lo que sabemos, p. 88, donde ya llega a llamar «gentes bilingües» a las que a veces escribían Medduticorum y otros veces Medduticum para un mismo caso y en un mismo epitafio (detalles en el propio A. Tovar: «Lenguas indoeuropeas. Testimonios antiguos», ELH I, pp. 102-126).
125
Admitida ya la doble posibilidad del timbre de la vocal (¿producto, a su vez, de una influencia latina sobra el celtibérico?) en las primeras formulaciones del paradigma de estos temas en esta lengua por don A. Tovar: Estudios, pp. 124 y 200.
126
S. Mariner: «Il bronzo di Contrebia. Studio Linguistico», Cuad. Trabaj. Esc. Esp. Hist. Arq. Roma 15, 1981, pp. 67-94.
127
Cf. A. Tovar, loc. cit. en la nota 49.
128
J. Hubschmid: «Lenguas indoeuropeas. Testimonios románicos», ELH I, pp. 127-149.
129
CIL 12 581 = X 104, lín. 2: sc(ribundo) arf(uerunt) M. Claudi M. f., L. Valeri P. f., Q. Minuci C. f. A. f., Sex. Iulius..., L. Postumius L. f. La simplificación en nuestros textos viene acompañada, al parecer, de una cierta «desfuncionariación» a beneficio de la personalidad de los escribientes, que destacan aquí en primera posición y agentes explícitos del verbo, al que preceden en forma regular, mientras que en los ejemplos antiquísimos destacaba al inicio la acción misma, en la cual los funcionarios «intervenían».
130
M. L. Albertos: Onomástica, pp. 20-21, s. vv. Ambatus y Ambata.