1
Véanse estudio de Parrilla García 1996, edición parcial de Rubio 1961 y reciente edición y panorama crítico de Fuentes 2002 y 2004.
2
Para la figura histórica de Alonso García de Santa María o de Cartagena (1384-1456), hijo del converso Pablo de Santa María, obispo de Burgos, véanse los ya clásicos trabajos de Nicolás Antonio 1696, Flórez 1771. Martínez Añíbarro y Rives 1889, Serrano 1942 y Cantera Burgos 1952, así como las importantes contribuciones de Fernández Gallardo 1998 y 2002.
3
De senectute y De officiis (De senetute y De los oficios), traducidos por el entonces deán de Santiago durante su primera estadía en Portugal y por iniciativa de Juan Alfonso de Zamora, textos editados y datados por Morrás 1996a, 13-18, entre finales de 1421 y el verano de 1422. De inventione (Rethorica de M. Tullio), obra dedicada al príncipe don Duarte de Portugal, editada y datada por Mascagna 1969 entre 1421-1433, y concluida en 1424 según Kohut 1977, 187, n.º 14: 1428 según Lawrance 1990, 223, y 1430-1431 según Morrás 1996a, 20. Por último, Pro Marcello (Oraçion pro Marçello), de atribución discutida, fechada entre 1422-1427 por Morrás 1991, 221, y editada por Baldissera 2003. Ahora véase también Morrás 2002a, 93-98.
4
Reynolds 1983.
5
Fontán 1949, 11-12, repara en la escasa difusión de los Diálogos entre la fecha del Ambrosianus y los códices del siglo XIV. Blüher 1983, 62-63, señala que los Diálogos «fueron completamente desconocidos, salvo insignificantes excepciones, en toda la Edad Media hasta el siglo XIII», concretamente hasta 1266, cuando fueron redescubiertos por Roger Bacon y enviados al papa Clemente IV. Reynolds 1968 matiza este aserto y la intervención de Bacon, por ser los Diálogos bien conocidos desde el siglo XI en el sur de Italia (particularmente en Montecassino, de donde provendría el Ambrosianus) y por contar con una cita directa del De constantia sapientis en el Epithalamium B. Mane Virginis de John of Garland, compuesto c. 1220-1221 en París. Bacon pudo haber tomado contacto con ese mismo manuscrito parisino de los Diálogos, véase Reynolds 1968, 361-363.
6
Véanse Reynolds 1983 y los preliminares de la edición oxoniense de Zwierlein 1986. Únicamente preceden a E los escasos fragmentos contenidos en el palimpsesto de la Biblioteca Ambrosiana G 82 sup. (siglo V) y en BNF lat. 8071 (Florilegium Thuaneum, mitad del siglo IX). Véase el capítulo dedicado a las Tragedias en De Robertis & Resta 2004, 115-200, con descripción de «L'Etruscus» a cargo de De Robertis y apartado de G. Fiesoli «Sul ruolo ed il valore di E nelle edizioni moderne delle Tragedie senechiane: breve excursus de Gronovius a Zwierlein»
(págs. 129-132).
7
Meersseman 1973, 44-45.
8
Como oportunamente indicara Spanneut 1964, 36, en sus adiciones al imprescindible estudio de Nothdurft 1963.
9
Reynolds 1983, 359-360.
10
Para la convivencia de textos auténticos y apócrifos en los códices medievales y la trascendencia de los misceláneos en la producción literaria, véanse los fundamentales trabajos de Rico 1967a y 1997-1998.