61
Id., p. 372 a.
62
BAC, 139, p. 110.
63
BAC, 264, p. 591.
64
«Ego sum lumen mundi: qui sequitur me non ambulat in tenebris, sed habebit lumen vitae». Cfr., además, las consideraciones de María Jesús Fernández Leborans acerca de la oposición luz/ oscuridad en Santa Teresa y San Juan de la Cruz (Campo semántico y connotación, Madrid, Cupsa, 1977, espec. pp. 147 ss.).
65
Cfr. Vega, ed. cit., p. 80.
66
BAE, XXXVII, p. 54 a.
67
BAE, vol. cit., p. 61 a.
68
Id., p. 63 a. Los versos repiten un versículo de Job (10, 22) en el que se dice que el infierno es «terram miseriae et tenebrarum, ubi umbra mortis et nullus ordo, sed sempiternus horror inhabitat». La «confusión» del infierno es lugar común. Ya el autor del Crótalon afirma: «Porque es aquel lugar natural vivienda de la confusión» (NBAE, 7, p. 265 b).
69
Cfr. Coster: p. 228; Bell: p. 267; Vega: p. 504; Macrì: p. 359.