11
P. Neruda, «A Matilde Urrutia», en Cien sonetos de amor, Buenos Aires, Losada, 1960.
12
Ibi, «Mañana», I.
13
Ibi, VI.
14
P. Neruda, «Inaugurando el año Shakespeare», en Obras Completas, cit., p. 705.
15
A. Reyes, «Notas sobre la inteligencia americana», en Última Tule: cito por C. Pacheco, Alfonso Reyes: la vida de la literatura, op. cit., p. 96.
16
M. Á. Asturias advierte que el «realismo mágico» es «un relato que va en dos planos: un plano de la realidad y un plano de lo irreal», y que el indígena, al hablar de lo «irreal», «da tal cantidad de detalles de su sueño, de su alucinación, que todos esos detalles convergen para hacer más real el sueño y la alucinación que la realidad misma. Es decir que no puede hablarse de este realismo mágico sin pensar en la mentalidad primitiva del indio, en su manera de apreciar las cosas de la naturaleza y sus profundas creencias ancestrales». Cfr. en L. López Álvarez, Conversaciones con Miguel Ángel Asturias, San José de Costa Rica, EDUCA, 1976, p. 166.
17
M. Á. Asturias, «Elio Vittorini, hombre y escritor», en Latinoamérica y otros ensayos, Madrid, Guadiana de Publicaciones, 1968, p. 67.
18
F. de Onís, «Introduction» a Anthologie de la Poésie Ibéro-Américaine, París, Nagel, 1956, p. 30: «On a parlé, à tort ou à raison, de la deshumanization de l'art contemporaine. C'est un caractère qui ne peut certainement pas être attribué à la poésie hispano-américaine».
19
Cfr. J. Alcina Franch, Floresta Literaria de la América Indígena, Madrid, Aguilar, 1957, pp. 83-84: «¿Con qué he de irme, cual flores que fenecen?».
20
Ibi, p. 80: «¿Dó es donde he de ir?».