1
Así aparece, por ejemplo, en la novela de José Asunción Silva De sobremesa, véase Rosa Pellicer, «De sobremesa de José Asunción Silva y la novela modernista», Anales de Literatura Hispanoamericana (1999), 28, pp. 1081-1105.
2
La protagonista de la novela de Llanas Aguilaniedo presenta no pocas afinidades con Lina Mascareñas; María de los Ángeles está dotada de «una sensibilidad, delicadeza y sentimiento de lo bello muy grandes», le gusta leer, profesa odio por los hombres, considerándose superior a su entorno se aísla del mismo y piensa incluso en aislarse para hacer penitencia; además la historia está contada en primera persona, sobre fragmentos de las memorias de la protagonista, «el libro de mi vida», de claras reminiscencias teresianas (sobre el ejemplar dedicado por el autor a Emilia Pardo Bazán en 1902 ha publicado recientemente una edición, con excelente introducción, José Luis Calvo Carilla en Zaragoza, Prensas Universitarias/Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2002).
3
Y. Latorre, Musas trágicas (Pardo Bazán y las artes), Lleida, Ediciones Universitat de Lleida/Pagès Editors, 2002, pp. 117-119.
4
Ibíd., pp. 210-219.
5
J. Mª Llanas Aguilaniedo, Alma contemporánea. Estudio de estética (1899), ed. de Justo Broto Salanova, Huesca, Larumbe, 1991, pp. 205-233.
6
Ibíd., p. 209.
7
Ibid., p. 231.
8
E. Pardo Bazán, La quimera (1905), ed. de Marina Mayoral, Madrid, Cátedra, 1991, p. 333. En adelante se citará esta novela en el cuerpo del texto, indicando únicamente el número de página.
9
«Santa Catalina de Alejandría. Virgen y mártir», Blanco y Negro, 30 de noviembre de 1901; luego en Cuadros religiosos (1925).
10
E. Pardo Bazán, Dulce Dueño (1911), Madrid, Castalia, 1989, p. 47. En adelante se citará en el cuerpo del texto, indicando únicamente el número de página.