21
Es hora de abandonar como máxima explicación la relación afectiva de Godoy y la reina, producto de esa visión historiográfica interesada a que aludí al principio de estas páginas y en la que insiste, de forma más sospechosa que fundamentada, A. Muriel, Historia de Carlos IV, Madrid, BAE, 1959, I, pp. 136 ss.
22
J. Chaumie, Op.cit., pp. 164-165 y 183-84; Godechot, Op.cit.; Olaechea-Ferrer Benimeli, El conde de Aranda..., II, pp. 101-103. El texto de Vicenti en este último, p. 103.
23
Olaechea- Ferrer Benimeli, El conde de Aranda..., II, pp. 98-99.
24
C. Seco Serrano, Godoy, el hombre y el político, Madrid, Espasa-Calpe, 1978, p. 51.
25
J.R.Aymes, La guerra de España..., p. 39; J. Chaumie, Op.cit., p. 143; Ferrer Benimeli, El conde de Aranda y el frente aragonés..., p. 41.
26
.Recueil des Actes du Comité de Salut Public avec la correspondance officielle des représentants en mission et le registre du Conseil Executif Provisoire (A. Aulard, ed.), Paris, 1889, II, 50.
27
Vid. J.R. Aymes, La guerra de España... p. 38 y LL. Roura, Guerra gran a la ratlla de França, Barcelona Curial, 1993, p. 98.
28
Recueil des Actes..., II, 55 y 67.
29
Vid. Muriel, Op.cit., p. 152: Godoy intentó negociar la suerte de M.Antonieta y el resto de la familia real y exigió que la Convención revocase todos los decretos en los que se atacaba a la realeza.
30
Vid. cómo se expresó el Consejo de las Ordenes Militares y, en general, la reacción de numerosos sectores, en Ferrer Benimeli, El conde de Aranda y el frente aragonés..., pp. 45 y 53-54.