21
Creemos ver aquí otra de las parodias literarias a las que tan aficionado era Calderón. Familiar, además de su acepción habitual, tiene el sentido del demonio que sirve a quien tiene pacto con el diablo. En efecto, al comienzo del Diablo cojuelo, de Vélez de Guevara, Don Cleofás encuentra al demonio encerrado en una redoma: «Yo soy, señor Licenciado, que estoy en esta redoma, a donde me tiene preso ese astrólogo que vive ahí abajo, porque también tiene su punta de la mágica negra y es mi alcaide dos años habrá. -Luego, ¿familiar eres? -dijo el estudiante» (BAE, XXXIII, p. 21). Es probable que desde la fecha de composición de la novela (1641) la expresión se hubiera hecho proverbial, lo que no excluye, sin embargo, el que sea producto de la inventiva calderoniana.
22
Sobre la aloja, vid. M. Herrero García, op. cit., pp. 155 y ss., y Xavier Domingo, La mesa del Buscón, Barcelona, Tusquets, 1981, p. 18. Herencia probable de los árabes o préstamo de los indios americanos, al entrar el siglo XVII era la bebida más popular en Madrid durante el verano. Había diversos modos de prepararla, pero constaba, fundamentalmente, de agua y miel con otras especias aromáticas (canela, jengibre, pimienta larga, nuez, clavo). Un tal Santiago Valverde llegó a editar un folleto, La aloxa, Sevilla, Juan Cabrera, 1625.
23
Creemos que se alude a la especie de monopolio que tuvieron los fabricantes de la aloja en la época. Herrero aporta documentación al respecto, sobre todo en lo referente a la constitución del Gremio de Alojeros en 1646 (apéndice núm. 23, «Constitución del gremio de alojeros y barquilleros», op. cit., pp. 226-229). Entre éste y el gremio de los destiladores (i. e., los que podían expender otros refrescos, como limonada de vino, agua de limón, etc.) se entabló una verdadera competencia por el monopolio del comercio. En 1663 los primeros consiguieron perpetuar el monopolio de la venta de la aloja por treinta años; hubo numerosas denuncias de venta a hurtadillas en las trastiendas. Quizá Calderón recuerda esta circunstancia.
24
Variante adaptada por Calderón del refrán: «A los años mil, vuelve el agua por do solía ir: o vuelve a su carril» (Correas, p. 10).
25
Cotarelo (p. CCIV) describe la pandorga como un baile popular, mencionando el hecho de que Esquivel lo considera poco decente: «El villano y la pandorga / y danzas de cascabel, / todos juntos en mal hora / arredro vayan, amén.» Se menciona en diversas mojigangas, más que como baile determinado, como una confusión de todos ellos.