1
De esta primera edición sólo se conserva un único ejemplar en la Biblioteca Nacional de Viena; véase A. Hämel, «Sobre la primera edición de las obras dramáticas de Juan de la Cueva», RFE, X (1923), pp. 182-183. Acerca de las posteriores ediciones del teatro de Juan de la Cueva, puede consultarse C. Guerrieri-Crocelti, Juan de la Cueva e le origini del teatro nazionale spagnuolo, Torino, G. Cambino, 1936; R. F. Glenn, Juan de la Cueva, Nueva York, Twayne, 1973; y la reciente edición de J. Cebrián, El infamador. Los siete Infantes de Lara, Madrid, Espasa-Calpe, 1992, en cuya bibliografía -pp. 63-67, 87-88 y 211-212- puede verse la suerte editorial del teatro de nuestro dramaturgo.
2
Juan de la Cueva, Coro Febeo de Romances historiales, Sevilla, 1588, fol. 8 (cito según el ejemplar R/6285 de la BNM).
3
| ¿La Tragedia i Comedia en qué difieren? | |||
| pregunta Apolo, i Sannio á respondido: | |||
| ¿en qué? En que siempre en la Tragedia mueren, | |||
| un fin della esperando dolorido; | |||
| en la Comedia muerte no ay qu'esperen, | |||
| aunqu'empieça contino con ruido; | |||
| en la Tragedia vive la discordia | |||
| i en la Comedia enojos i concordia. |
Juan de la Cueva, Viaje de Sannio, ed. J. Cebrián, Madrid, Miraguano, 1990, p. 109, libro IV, octava 56.
4
Sobre la cuestión de los géneros teatrales, y en concreto la tragedia y la comedia, véase, entre otros títulos, F. Sánchez Escribano y A. Porqueras Mayo, Preceptiva dramática española del Renacimiento y el Barroco, Madrid, Gredos, 1972; A. Hermenegildo, La tragedia en el Renacimiento español, Barcelona, Planeta, 1973; M. Newels, Los géneros dramáticos en las poéticas del Siglo de Oro, Londres, Tamesis, 1974; A. García Berrio, Formación de la Teoría Literaria moderna (2). Teoría Poética del Siglo de Oro, Murcia, Universidad, 1980; J. Canavaggio, «La tragedia renacentista española: formación y superación de un género frustrado». Academia Literaria Renacentista, Literatura en la Época del Emperador 5 (1988), pp. 181-195.
5
Así, pueden agruparse en tres apartados:
a) Las obras de tema histórico nacional, que normalmente toman sus argumentos de las crónicas, la épica o el romancero; La muerte del rey don Sancho, Los siete Infantes de Lara y La libertad de España por Bernardo del Carpio. También habría que incluir en este grupo otra comedia que trata el mismo asunto histórico nacional, pero que se inspira en la historia más reciente: El saco de Roma.
b) Los dramas inspirados en temas de la antigüedad clásica: Ayax Telamón sobre las armas de Aquiles, La muerte de Virginia y Apio Claudio y La libertad de Roma por Mudo Cévola.
c) El tercer y último grupo estaría integrado por las obras de asunto novelesco, que, a su vez, podría subdividirse en un primer apartado constituido por las obras de inspiración costumbrista: El degollado, El tutor, El viejo enamorado y El infamador-, el otro subgrupo lo formarían las obras que presentan un argumento fantástico sin fundamento en la realidad: La constancia de Arcelina y las dos piezas de El príncipe tirano.
Véase su edición del Teatro renacentista, Barcelona, Plaza y Janés, 1986, p. 69. La misma clasificación propuso J. Cebrián en El infamador. Los siete infantes de Lara, ed. cit., p. 41.
6
«En sucessos de istoria son famosas, / en monásticas vidas ecelentes, / en affectos de amor maravillosas», Exemplar poético, ed. J. M«Reyes Cano, Sevilla, Alfar, 1986, p. 104, vv. 1710-1712.
7
M. Bataillon, «Simples réflexions sur Juan de la Cueva», BH, XXXVII (1935), pp. 329-336; traducido al castellano y reeditado en su Varia lección de clásicos españoles, Madrid, Gredos, 1964, pp. 206-213.
8
E. Asensio, Itinerario del entremés, Madrid, Gredos, 1971, p. 72, en nota.
9
Así lo estimaba Ch. Aubrun, La comedia española 1600-1680, Madrid, Taurus, 19812, p. 35.
10
En este sentido se habían pronunciado E. M. Wilson y D. Moir, Historia de la literatura española, 3. Siglo de Oro: teatro, Barcelona, Ariel, 19856, p. 75.