1
En su biblioteca se conservan algunas publicaciones relacionadas, como el libro de Otto F. Bollnow Filosofía de la existencia (Revista de Occidente, 1954), el de Emmanuel Mounier Introducción a los existencialismos (Revista de Occidente, 1949). De Jean Paul Sartre poseía Les mots. L'existentialisme est un humanisme y las traducciones de la trilogía Los caminos de la libertad y ¿Qué es la literatura? De Albert Camus, La peste y las traducciones de El mito de Sísifo, El hombre rebelde y El extranjero. Además guardaba artículos recortados, sin indicación de la revista a la que pertenecían, como «Del existencialismo cristiano», de mayo de 1949, por Luis Martínez Gómez, S.I., o «El existencialismo», traducción de un ensayo aparecido por primera vez en Temps Modernes, n.º 1, 1945.
2
Alejandro Urrutia publicó varios libros de poesía, como El cantar de los cantares (Murcia, 1908), Un libro (Córdoba, 1910) o Versos (1915).
3
Cuando en los años cuarenta recupere su vida civil, después de ejercer como vendedor de libros a domicilio, vuelve a trabajar en una empresa de seguros y reaseguros hasta que, poco antes de los sesenta años, es prejubilado. Desde ese momento se dedicó exclusivamente a la literatura.
4
«En 1936, con un par de amigos, puse en marcha una revista de poesía. Su título Pregón Literario. Era un cuaderno tan modesto como ingenuo. El pregón, con tantas cosas, se perdió en el viento cruel de la guerra. Hoy la veo como un juego infantil, pero me dejó el regusto por esa clase de publicaciones. Era yo, aunque hoy no lo parezca, un poeta joven. Un alevín de poeta, si se quiere. El poeta joven escribe con fe, el poeta adulto escribe con esperanza. Al poeta viejo sólo le queda la caridad para consigo mismo»
(Leopoldo de Luis en Oriflama. Revista de creación literaria de las Bibliotecas Públicas Municipales, n.º 7, Madrid, diciembre de 2005, p. 27).
5
Puede leerse junto a otros poemas del autor en Poesía de la guerra civil española. Antología (1936-1939), de Jorge Urrutia, publicado el año 2006 en esta misma colección. Aparte de los numerosos romances del todavía Leopoldo Urrutia que incorporara Emilio Prados al Romancero general de la guerra de España (Valencia, Ediciones españolas, 1937), Rafael Alberti incluyó «Socorro Rojo» en su Romancero general de la guerra española (Buenos Aires, Patronato Hispano Argentino de Cultura, 1944). Leopoldo Urrutia publicó también un libro durante la guerra civil, Romances de un combatiente (Alicante, Ediciones del soldado del pueblo, 1937) y otro en colaboración con Miguel Hernández y Gabriel Baldrich, Versos en la guerra (Alicante, Socorro Rojo, 1938).
6
Véase la edición facsimilar de Garcilaso (Madrid, Visor, 2004), que cuenta con un breve prólogo esclarecedor del propio Leopoldo de Luis. En las solapas de la sobrecubierta se incluye una introducción de Jorge Urrutia. Véase también, de Leopoldo de Luis, «La vuelta de Garcilaso en la poesía de posguerra», en AA. VV., Anuario de las actividades celebradas en Andalucía por la Asociación Andaluza de Profesores de Español Elio Antonio de Nebrija, Sevilla, 1996.
7
Formó parte del Estado Mayor del General Escobar, en el frente de Extremadura.
8
Ceuta, Imprenta África, 1936.
9
La colección publicó a Leopoldo de Luis (Alba del hijo, 1946), Antonio Oliver (Libro de loas, 1947), José Luis Gallego (Noticia de mí, 1947), Carmen Conde (Sea la luz, 1947), Juan Guerrero Zamora (Alma desnuda, 1947), José Romillo (Hijos de los hombres, 1948), Alejandro Busuioceanu (Poemas patéticos, 1948), Ángela Figuera (Soria pura, 1949), Pedro Pérez Clotet (Noche del hombre, 1950), Gerardo Diego (Hasta siempre, 1949), Íñigo Xavier Aranzadi (Mientras despierta la noche, 1950) y Alfonso Pintó (Habitado de sueño, 1950).
10
Miguel Hernández, Obra poética completa (edición de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia), Madrid, Alianza editorial, 1982 (5.ª ed.), p. 521.