En opinión de GUIDO MANCINI, «el deseo de una vida armoniosa explica mejor que el credo de la Ilustración su deseada posición del burgués ilustrado» (op. cit., p. 227).
Sánchez Agesta afirma, en efecto, que M. propone el ideal de la «nueva familia basada en el amor conyugal», pero añade acto seguido: «Este perfil social de la obra de Moratín es el que define la faceta por la que nuestro autor se abre a la nueva sociedad del siglo XIX» (op. cit., p. 589).
Cfr. E. MORENO BÁEZ: «A veces, sin embargo, uno se pregunta si la voluntad de doña Paquita no oscila entre el amor por don Carlos y el deseo de no disgustar a su madre» (op. cit., p. 472). JOHN DOWLING, en cambio, afirma a propósito del amor de los jóvenes: «Their passion is both romantic and believable» (op. cit., p. 102).
La crítica romántica y no romántica, empezando por LARRA (op. cit., p. 384), ha señalado como sorprendente lo que se ha llamado flaqueza o pusilanimidad de don Carlos frente a las órdenes del tío y a la supuesta fuerza arrolladora de la pasión amorosa. DÍAZ PLAJA llega a decir al respecto: «Caracteriza esta obra [...] y el triunfo del sentimiento sobre la autoridad. En este sentido diríamos que El sí de las niñas es una obra prerromántica» (Historia de la literatura española, Barcelona, 1943, p. 268).
Corroboran, en cambio, mi juicio las conclusiones a que han llegado E. GÓMEZ DE BAQUERO, «Moratín y su teatro», en El Sol, Madrid, septiembre 29, 1924, y RENÉ ANDIOC, Teatro y sociedad..., op. cit., p. 469 y L. F. DE MORATÍN, El sí..., op. cit., p. 149. Cfr. JOSEPH V. JUDICINI, op. cit., p. 211.
Con razón LÁZARO CARRETER afirma, a propósito de La comedia nueva, que «Moratín se empeña en la revolución desde arriba: desea corregir con el poder» (Moratín en su teatro..., op. cit., p. 36). Cfr. también RENÉ ANDIOC, L. F. de Moratín, El sí..., op. cit., p. 156.
Sobre las ideas político-sociales de M., V. EDITH F. HELMAN, op. cit., pp. 591-605, GUIDO MANCINI, op. cit., pp. 291 y ss. y RENÉ ANDIOC, ibíd. pp. 151 y ss.
«Fidelidad» que no excluye -añado, por su inofensividad social- lo que RENÉ ANDIOC llama «adulterio platónico» (cfr. Teatro y sociedad..., op. cit., pp. 472-473).
Sobre la lectura de novelas por parte de doña Francisca, V. RENÉ ANDIOC, ibíd., pp. 470 y ss.
Op. cit., p. 208. Cfr. RENÉ ANDIOC: «Pero ¿y la doña Francisca de El sí y la Isabel de El viejo y la niña? La verdad es que Moratín, como sus iguales, desconfía del bello sexo en general y tiene por ley objetiva la falsedad y doblez de la mujer como tal» (ibíd., p. 465). Tal vez M., pero no don Diego.
RENÉ ANDIOC (ibíd., p. 480) de hecho corrobora esta ambigüedad: «la libertad de elección viene a garantizar el éxito de lo que no ha dejado de ser un matrimonio por interés».
Para el valor social de la «virtud de la sensibilidad» en este período, V. JOSÉ A. MARAVALL, «La estimación de la sensibilidad en la cultura de la Ilustración», en Instituto de España, Sesión Conmemorativa de su fundación, celebrada el día 30 de enero de 1979, Madrid, 1979, pp. 17-47.