1
Miguel de Unamuno, Obras completas, V, ed. de M. García Blanco (Madrid: Afrodisio Aguado, 1952), pp. 282, 265. Jacinto Benavente, Obras completas, XI, (Madrid: Aguilar, 1958), p. 494. José Ortega y Gasset, «Sobre unas Memorias», Obras completas, I, (Madrid: Revista de Occidente, 1947), p. 585.
2
«Las zonas desérticas de nuestra literatura», Revista de Literatura (Madrid), IV, N.º 8 (Oct.-Dic. 1953), p. 262.
3
Antología de Diarios íntimos, selección, notas y estudios preliminares por Manuel Granell y Antonio Dorta (Barcelona: Ed. Labor, 1963), p. 1171.
4
Entre los españoles, Moratín, Jovellanos, F. Gamboa, E. D'Ors; entre los extranjeros, Pepys, Swift, los hermanos Goncourt, etc. autores que han sido señalados como representativos de diarios no íntimos por críticos que mencionamos más adelante.
5
Georges Gusdorf, La découverte de soi, (París: Presses Universitaires, 1948), pp. 40-41.
6
Ibid., 43.
7
Michèle Leleu, Les journaux intimes, (París: Presses Universitaires, 1952), p. 11.
8
Les journaux intimes, p. 12.
9
Leleu coloca, por ejemplo, el diario de J. Joubert entre los «Documentales» de la rama literaria y el de M. de Biran entre los «Personales» del tipo intermedio (p. 12). Alain Girard, cuya obra citaremos más adelante, considera a ambos escritores como representantes de Diarios íntimos (p. 61).
10
Antología, p. XXVIII.